Pedroche, Mama Chicho de fin de año

BORJA RODRÍGUEZ

He perdido la insana costumbre de consumir televisión tal y como la veíamos hace años, sin saber bien si es por adaptación a los nuevos tiempos con plataformas como Netflix o directamente por falta de tiempo e interés. Pero para celebraciones tan destacadas como las campanadas de Nochevieja creo justificado buscar un canal para cumplir el rito de comerse las doce uvas, además de una larga lista de actividades para los que son más supersticiosos y que he descubierto este año como el hecho de abrir las ventanas antes de la medianoche para que salga todo lo malo. Nada científico, como tantas cosas que hacemos a lo largo de nuestra vida. Me encantaría ver la tontería en una casa de montaña a cinco bajo cero. Pero como decía, nos encontrábamos igual que millones de españoles zapeando los contenidos de los diferentes canales con el objetivo de seleccionar el canal que nos diera las doce campanadas. En mi caso puedo decir que la previa la ganó la Primera de TVE con el especial de José Mota y su repasito de mandobles a modo de 360 grados y del que no se escapó casi nadie: la izquierda, la derecha, los extremos, los ecologistas, vamos, la tontería en general. Y mira que han pasado años pero se mantiene muy ágil el que en su día fuera mitad de Cruz y Raya, porque hiló muy fino para cocinar en un programa de humor muy comprometido, gran parte de la realidad política y social de este país. Presentó una vena reivindicativa con todos los aspectos que inundan la actualidad de los telediarios. Analizada esa versión y vista a través del prisma del humor, da que pensar en qué país vivimos. El acertado sketch dedicado al machismo más casposo tenía justificada su aparición en este año tan especial a favor de la mujer y que desde mi punto de vista encontró el contrapunto en el ordinario minuto de oro protagonizado por Cristina Pedroche en Antena 3 jugando a salir 'desnuda' una vez más. Ni creo que cualquier precio sea válido para conseguir audiencia ni he visto quejarse a las feministas de la mujer del chef David Muñoz, la misma que se enfunda la bandera del feminismo y se sabe atractiva frente a la cámara ligera de ropa. En términos gastronómicos, bien podría haber titulado el modelito de su esposa como 'rollito pekinesXO'. Que se vista como quiera, faltaría más, pero creo en la inteligencia para cambiar el mundo y esta mujer para estar sobrada de lo segundo, carece de lo primero. Así que finalmente deshice la opción de ver a la Mama Chicho en Antena 3 para finalizar con las campanadas de la Primera. Llámenme conservador pero prefiero ver a una mujer guapa, elegante y vestida con gusto para la ocasión. De eso que hay tanto escrito pero que con la excusa del postureo y las moderneces, tanto ellos como ellas no se preocupan en leer.