Crece la espera en las operaciones

La demora media para pasar por el quirófano se eleva hasta superar los tres meses y medio, dos semanas más que hace un año, y los retrasos también se agravan en los ambulatorios y centros de especialidades

DANIEL GUINDOValencia

Falta personal. Es la respuesta más habitual entre los profesionales sanitarios cuando tratan de explicar el por qué de las demoras que sufren los pacientes, bien para tener cita en un centro de salud o de especialidades, para ser atendidos en los servicios de Urgencias o para pasar por el quirófano. Retrasos y esperas que la Conselleria de Sanidad no logra atajar y que vienen derivados también de la creciente sobrecarga asistencial que sufre el sistema público valenciano.

Uno de los ámbitos que genera más quejas es el de la lista de espera quirúrgica, que el pasado año se cerró con más de 66.000 valencianos pendientes de someterse a una operación. Desde entonces, el departamento no ha proporcionado datos oficiales de la situación.

Sin embargo, el sistema Alumbra, la plataforma de análisis de datos que utiliza el departamento, arroja algunas cifras con las que se intuye que las demoras en Sanidad están al alza. Así, el programa refleja que, en el mes de abril de este año, el tiempo medio de espera para intervenciones quirúrgicas ascendía a 111 días, algo más de tres meses y medio, lo que supone prácticamente dos semanas más que en abril del año pasado (98 días) y cuatro días más que el mes anterior.

Sanidad aguarda a los resultados del primer semestre para valorar los planes para incentivar las intervenciones fuera del horario habitual

En este arranque de año, la conselleria ha evitado ofrecer datos. Hasta el momento, la web de Sanidad publicaba trimestralmente las cifras al detalle, tanto por especialidades como por dolencias; práctica que en 2019 todavía no se ha puesto en marcha. La propia consellera Ana Barceló explicó que la demora en difundir los datos se debía a que, debido a la campaña electoral y a los últimos comicios autonómicos, la comisión mixta que realiza el seguimiento de esta actividad -y de los resultados del nuevo modelo de autoconcierto para impulsar que se realicen más operaciones fuera del horario habitual- no había podido reunirse y, por tanto, hacer un análisis de las cifras. Semanas después, la titular de Sanidad comentó que, como el nuevo sistema había arrancado prácticamente a finales de enero, los datos se proporcionarían del primer semestre con el fin de hacer una lectura más amplia y valorar los resultados de plan de autoconcierto en el que el personal sanitario, de forma voluntaria y a cambio de retribuciones adicionales, ha incrementado las operaciones con el objetivo de atajar las esperas. Los malos resultados de los cuatro primeros meses del año, en el que las demoras son entre 9 y 13 días superiores a los mismos meses de 2018, invitan a pensar que los planes de autoconcierto no han tenido los resultados esperados.

Los retrasos no sólo afectan a los pacientes que esperan una operación. Según el citado sistema Alumbra, en un año ha caído casi dos puntos el porcentaje de pacientes que esperan menos de 48 horas para tener cita para su médico de familia, el límite que recomiendan las sociedades médicas. En concreto, más de uno de cada cuatro usuarios no logra, en la actualidad, ser atendido por su facultativo antes de dos días, de ahí que, en función de la dolencia, parte de los pacientes opte por acudir a Urgencias, lo que contribuye también a saturar estos servicios. Sí que es cierto que, tras el habitual bache invernal, en el que se disparan las asistencias por procesos gripales y catarrales, la situación ha mejorado en parte, sobre todo coincidiendo con el adelanto del horario de apertura de los Puntos de Atención Continuada, precisamente para tratar de descongestionar los ambulatorios, tampoco ha supuesto un cambio radical en la situación durante los últimos meses.

Vista del hospital La Fe de Valencia.
Vista del hospital La Fe de Valencia. / Jesús Signes

Los centros de especialidades y consultas externas hospitalarias tampoco se salvan. En la actualidad, de media, hay que esperar 54 días entre la visita al médico de familia y la cita con el facultativo especialista -seis más que sólo un año antes- cuando el objetivo es no superar los 44, tal y como recoge el programa Alumbra. Estas demoras hicieron que, al cierre del ejercicio 2017 (último dato disponible hasta la publicación de la memoria sanitaria de 2018), más de 230.000 valencianos estaban a la espera de pasar por estas consultas.

Sanidad también hace seguimiento a otros dos indicadores. Uno es el tiempo que pasa desde que se obtiene un resultado positivo de sangre en heces hasta que el paciente es sometido a una colonoscopia. Frente a los 93 días del pasado mes de abril, nueve más que un año antes, está el objetivo de realizar la prueba en 45 días como máximo, prácticamente la mitad. En el caso del tiempo que pasa desde que se sospecha que existe un cáncer de mama hasta el inicio del tratamiento, el sistema apunta a diez semanas, dos más del objetivo marcado por los expertos las mismas que el pasado ejercicio.

«Año y medio para operarme la vesícula y no les da vergüenza»

María Zulima sufrió en noviembre de 2017 «un cólico fortísimo», que derivó en media docena de visitas y pruebas médicas, entre ellas una ecografía (en febrero de 2018) y las pertinentes pruebas preoperatorias (octubre de 2018), puesto que era necesario someterla a una intervención quirúrgica para corregir la dolencia que sufría. «El 5 de noviembre tuve cita con el anestesista y, en ese momento, formé parte de la lista de espera. A mediados de febrero de este año en La Fe se dan cuenta de que no dan abasto con las operaciones, y me envían una carta diciéndome que si me gustaría incorporarme al plan de choque -derivación a hospitales privados-», señala. «Imagine el cabreo monumental que yo tengo en ese momento. Lo que yo quiero es que me operen antes de que me dé otro cólico, así que digo que sí. Por fin, en marzo me llaman del hospital que elegí, me hicieron las pruebas y me operaron en mayo», relata. En resumen, lamenta esta vecina de Valencia, «año y medio para operar una vesícula, seguro que a los responsables no se les cae la cara de vergüenza».