Fomento da luz verde a un tramo del corredor bloqueado hace cinco años

Josep Vicente Boira. /LP
Josep Vicente Boira. / LP

El ministerio licita las obras de Castellón a Vandellós aunque sigue sin concretar cuándo acabará con el cuello de botella para reducir el viaje a Barcelona

Isabel Domingo
ISABEL DOMINGOValencia

«El corredor mediterráneo toca la puerta de Valencia». De esta tan forma tan gráfica valoraba ayer el comisionado del Gobierno para esta infraestructura, Josep Vicent Boira, el último paso dado por el Ministerio de Fomento sobre el eje ferroviario. En concreto, el consejo de administración de Adif autorizaba la licitación de las obras para el cambio de ancho de vía en el tramo Castellón-Vandellós, uno de los que todavía está pendiente de ejecutar y que estaba rodeado de incertidumbre debido a los cambios sufridos por el proyecto inicial, presentado en 2012.

De hecho, el anuncio realizado ayer supone la reactivación de un tramo que quedó bloqueado en 2014, ya que el ancho internacional planteado para este trazado generó las quejas de los empresarios del sector logístico y del Puerto de Castellón. La situación se prolongó hasta 2016, cuando Fomento puso sobre la mesa la alternativa del tercer carril.

Sin embargo, hubo un nuevo compás de espera y no fue hasta mediados de 2017, con la rescisión de los contratos iniciales de por medio, cuando el ministerio recuperó la opción del ancho estándar o internacional. Hasta ahora, únicamente se habían licitado los contratos de suministro y transporte de balasto y de traviesas pero no el grueso del proyecto (cambio de ancho de vía), algo que Adif autorizó ayer tras haber pasado la actuación por tres modificaciones desde 2012.

«Es la primera vez que se produce un cambio de vía en una plataforma que está en uso para incorporar el ancho de vía europeo», resaltó Josep Vicent Boira. La vía doble será de uso mixto, es decir, tanto para trenes de pasajeros como de mercancías y podrán circular desde alta velocidad a Cercanías o Media Distancia, lo que «es más rentable socialmente» y también permitirá ganar en fiabilidad.

Según Boira, esta licitación supone «incorporarse al sistema ferroviario europeo». Los trabajos supondrán una inversión cercana a los 82 millones y se realizarán en vía y electrificación a lo largo de 157 kilómetros, que son los que sirven para enlazar la plataforma actual de tercer carril entre Valencia y Castellón con el ancho internacional que ya existe desde Barcelona hasta Francia.

De forma paralela a la licitación, Fomento elaborará el estudio informativo del trazado. Boira manifestó su deseo de que las obras puedan iniciarse a comienzos de 2020. El plazo de ejecución es de 18 meses, lo que situaría la finalización a mediados de 2021. Un periodo en el que las empresas públicas y privadas tendrán que adaptar su material rodante para circular únicamente en ancho internacional. Sobre esto, Boira se mostró partidario de un régimen transitorio de ayudas «si la ley lo permitiera».

Situación del eje ferroviario

Además de anunciar esta inversión, el comisionado del corredor repasó el estado de las actuaciones actualmente en marcha, como la implantación del tercer carril pendiente entre Valencia y Castellón o el inicio de la primera fase de las obras entre Castellbisbal y Martorell. Sobre los estudios informativos del túnel pasante y la doble plataforma entre Castellón y Valencia, apuntó que podrían estar concluidos a finales de 2019 o principios de 2020.

Respecto a la variante de Vandellós, cuya puesta en servicio recortará media hora el tiempo de viaje actual entre Valencia y Barcelona, Boira se limitó a señalar que «los trabajos continúan». En este caso, la variante se esperaba para este verano tras haber cambiado la fecha en varias ocasiones.

La actuación entre Castellón y Vandellós no fue la única sobre la mesa del consejo de administración de Adif. También se adjudicaron por 291,5 millones las obras de instalaciones de seguridad, señalización y telecomunicaciones en el tramo Nudo de la Encina-Xàtiva-Valencia, que forma parte del futuro AVE regional. Este contrato, que ha conseguido la UTE CAF Signalling y Thales España GRP, se licitó hace ahora un año.