Esperas de hasta diez horas en Urgencias de la costa por la falta de refuerzos: «Esto es un caos y un desastre. Lo que diga es poco»

Usuarios acceden al centro de salud integrado de Cullera, ayer. /LP
Usuarios acceden al centro de salud integrado de Cullera, ayer. / LP

Médicos denuncian la saturación de los centros de salud al no sustituir a la mitad de los profesionales que están de vacaciones

Daniel Guindo
DANIEL GUINDOValencia

«Las Urgencias de los hospitales de las zonas de vacaciones tienen problemas, con esperas que oscilan entre las seis y las diez horas». En el seno del comité ejecutivo del Sindicato Médico no están nada contentos en cómo se está desarrollando la asistencia sanitaria este verano, puesto que «al reducirse las plantillas, disminuye irremediablemente la calidad asistencial». El problema, según lamentan, es generalizado en todos los hospitales y se acentúa en la costa, con mayor presión poblacional durante la etapa estival. De hecho, desde la formación sindical creen que precisamente ha sido el «colapso» en Urgencias lo que ha motivado que el jefe de sección de Urgencias del Hospital de Alcoy presentara su dimisión. Y además, los responsables del servicio de Urgencias de los diferentes centros hospitalarios valencianos también han alertado por carta a la Conselleria de Sanidad de «la saturación de sus áreas por carencia de plantilla».

Los facultativos llegan a ver a 40 pacientes al día en los ambulatorios y reclaman más personal

Pero estas cuestiones no sólo afectan a los hospitales. Desde el Sindicato Médico alertan también de la «saturación» que están sufriendo los centros de salud de la costa ante la falta de médicos que sustituyan a los que se han ido de vacaciones. En la mayoría de los ambulatorios, los facultativos de Atención Primaria «están asumiendo los SIP de sus compañeros de vacaciones, por lo que los cupos de pacientes, ya altos de por sí, son todavía mayores», advierten, para subrayar que algunos doctores tienen que ver hasta a 40 pacientes en un solo día». Algunos de los municipios valencianos que están sufriendo esta situación con más intensidad son Benicarló, Oropesa, Benicàssim, Cullera, Gandia, Benidorm y Xàbia, según la formación sindical, que insta a la Conselleria de Sanidad a que «aborde los problemas existes de recursos y de organización en centros de salud y hospitales que están llevando a este caos».

Por su parte, desde la Sociedad Valenciana de Medicina Familiar y Comunitaria señalan que esta situación no sólo afecta a los facultativos de los centros de salud y a las Urgencias hospitalarias. Los ambulatorios sufren también la falta de sustituciones de los profesionales de Enfermería Familiar. «Se están sustituyendo menos de la mitad de las plantillas de Primaria», sentencia Aurelio Duque, presidente de la sociedad, para agregar que los refuerzos de este verano se están haciendo cargo de las demoras tanto en Atención Primaria como en Continuada. Este portavoz también señala que incluso se están cerrando consultas tanto de médicos de familia como de pediatría y enfermería en centros de salud, por lo que a enfermos crónicos como los diabéticos «se les atiende a demanda».

«Esto es un caos y un desastre. Lo que diga es poco»

A las once de la mañana, la sala de espera del centro de salud integrado de Cullera se encuentra abarrotada, entre los usuarios que acuden a por cita previa y los que esperan para ser atendidos. Caras de sorpresa e indignación entre los pacientes que entran a la sala. «Esto es un caos, mandan a todo el mundo a este centro de salud en lugar de que acudan al de la playa», explicaba ayer una vecina de la localidad a su salida. Muestra de los retrasos es que le han dado cita para el médico de cabecera para el día 6 de agosto. «En invierno tampoco es que sea mucho mejor, pero ahora es una locura», añade. Una opinión que comparte otro vecino, Juan Fortes, que explica que les están dando cita para diez días. «Hoy sólo había dos médicos pasando consulta y aquí la población se multiplica durante estos meses. Así que muchos van por Urgencias, que también están como están. Todo lo que diga es poco para el desastre que hay», asegura.

En La Marina, según la concesionaria del hospital de Dénia, los tiempos de espera en las salas de urgencia oscilan entre 50 y 60 minutos. A pesar de ello, muchos usuarios aseguran que las esperas «se hacen muy largos», indicó una vecina de Xàbia con cita a las 11.30 horas, «son casi las 12.30 horas y no me han llamado».

En la Conselleria de Sanidad no ven la situación de igual modo. Así, desde el departamento indican que, «en lo que llevamos de mes, la atención de pacientes en los servicios de Urgencias hospitalarias -para los niveles menos graves de priorización en el triaje- se ha realizado a tiempo en un 86,38% de los casos, y el 99,04% de los pacientes han sido atendidos en menos de cuatro horas».

Asimismo, recuerdan que el presupuesto para el Plan de Vacaciones -que contempla las sustituciones para las vacaciones del personal sanitario de todos los niveles asistenciales- y el Plan de Refuerzos de los centros de Atención Primaria asciende a 61,3 millones de euros, un 6,81% más que el año pasado. Con ello, «este año se contempla realizar 9.407 contratos a lo largo del verano», un 8,84% más que el ejercicio pasado. De ellos, 422 serán refuerzos para los consultorios. En relación a la cobertura de camas hospitalarias, desde Sanidad aseguran que, de media, estarán abiertas el 90%

Sanidad asegura que el 99% de los pacientes son atendidos en menos de cuatro horas

Por otra parte, el sindicato CSIF alerta de que Utiel viene sufriendo continuos cortes en el suministro de agua potable, «sobre todo el más reciente, que dejó desde el miércoles y hasta las 12.00 horas de ayer sin suministro el centro de salud». Esta situación provoca que, por ejemplo, el personal que trabaja en el recinto no pueda lavarse las manos después de cada atención o que los baños se hayan quedado sin agua. La central sindical lamenta la falta de aviso previo por parte del Ayuntamiento de la situación que se iba a producir y de la aplicación de las medidas necesarias para que se dispusiera de agua en los centros de trabajo.