Esperanza para los motores diésel

Los investigadores José Ramón Serrano y Roberto Tabet. / lp
Los investigadores José Ramón Serrano y Roberto Tabet. / lp

Un estudio de la Politécnica aboga por no cambiar a los de gasolina

S. V.

Cambiar los vehículos diésel de más de diez años por nuevos de gasolina aumentaría hasta un 2% las emisiones de CO2 en las grandes urbes españolas. En cambio, si la flota diésel española anterior a 2009 se sustituyera por nuevos vehículos diésel (E6 Temp), las emisiones de CO2 en las ciudades bajarían hasta un 6% y un 22% en las carreteras.

Así lo asegura un estudio desarrollado por investigadores de la Universitat Politècnica de València y recientemente publicado en la revista energies. Las conclusiones de este trabajo inciden en la necesidad de renovar la flota de vehículos antiguos, pero ponen en duda la «demonización y los vetos de los vehículos diésel nuevos».

«Es importante sustituir los vehículos diésel anteriores a 2009 -equipados con motores Euro 4- para disminuir la contaminación del tráfico en las ciudades, pero la solución no pasa necesariamente por los vehículos de gasolina y, tampoco por los eléctricos, que tienen todavía muchas limitaciones. Respecto a los primeros, en nuestro estudio demostramos que, aunque cambiar los diésel antiguos por gasolina nuevos mejoraría la calidad del aire respirado en las grandes ciudades, la medida aumentaría las emisiones de CO2 en éstas y no contribuirían con sus políticas urbanas a frenar el cambio climático, sino más bien todo lo contrario, lo acelerarían. La opción más adecuada es cambiar los diésel antiguos por nuevos diésel E6 Temp», asegura José Ramón Serrano, investigador del Instituto CMT-Motores Térmicos de la UPV e investigador principal del trabajo.