«En la Comunitat hay casos de trato desigual hacia la concertada»

Alfonso Aguiló, en el complejo de La Petxina de Valencia, antes de la asamblea de Feceval. / i. marsilla
Alfonso Aguiló, en el complejo de La Petxina de Valencia, antes de la asamblea de Feceval. / i. marsilla

Alfonso Aguiló, presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (Cece), defiende «una educación plural sostenida con fondos públicos para que pueda llegar a todos»

J. BATISTA VALENCIA.

Alfonso Aguiló acudió ayer a la Comunitat para participar en la asamblea general de la Federación de Centros de Enseñanza de Valencia (Feceval), organización que se integra en la patronal estatal Cece. En su charla con LAS PROVINCIAS defiende la concertación como el medio para que la pluralidad en la educación esté al alcance de todas las familias, sin barreras económicas que la condicionen, y señala que hasta la organización llega la idea de que «son años difíciles» para la concertada valenciana, y por tanto, «años difíciles para la pluralidad educativa».

-¿Cómo valora la última sentencia del Constitucional sobre el tratamiento en la Lomce de la asignatura de Religión y de la educación diferenciada por sexos?

-Por fortuna para la pluralidad en la educación, considera normal lo que es normal en los países occidentales, pues la Religión es de oferta obligatoria prácticamente en toda Europa y voluntaria para los alumnos como es natural. Y con opción alternativa y evaluable. Lo mismo establece en cuanto a la educación diferenciada, muy normal en países como EE.UU., Canadá, Reino Unido, Francia o Alemania, y en muchos casos en la enseñanza pública. Está considerado que ni discrimina ni va contra la igualdad. Es más, en muchos casos tiene excelentes resultados en cuestiones de igualdad.

«La repetición de curso sirve de poco. El dinero debería invertirse en detectar antes los problemas»

-Ha participado en la subcomisión del Congreso para avanzar hacia el pacto educativo, ahora en vía muerta. ¿Confía en que habrá acuerdo algún día?

-Confío en ello, porque los que estamos en educación debemos ser optimistas, si no deberíamos dedicarnos a otra cosa. Y me parece que la sociedad y el sector lo reclaman y lo necesitan. Puede haber momentos políticos en los que los intereses de unos y otros se entrecruzan, pero debe imponerse el sentido común. Presido una patronal, estamos muchas veces negociando y es habitual que haya momentos de crisis, que haya gente que se levante de la mesa, pero al final se acaba llegando a un acuerdo.

-¿Por qué no se piensa en un pacto de mínimos, como la mejora de la financiación o sobre objetivos aceptados por todos? Da la sensación de que se quiere empezar la casa por el tejado.

-Estoy de acuerdo. Si se hicieran pequeños pactos y se generara un ambiente de acuerdo se irían logrando nuevos acuerdos. A veces es mejor no empezar por lo más conflictivo o alejado, sino por los acuerdos posibles. Y luego buscar nuevos espacios. No se trata de una confrontación entre lo que quiero yo y lo que quieres tú, sino de encontrar soluciones nuevas que gusten a los dos.

-¿Qué visión llega a Madrid de la educación valenciana? En los últimos años el sector concertado se ha mostrado en varias ocasiones crítico con las políticas educativas.

-Lo que llega es que son años difíciles para la educación concertada, y por tanto años difíciles para la pluralidad en la educación. Una sociedad plural necesita una educación plural, y esta debe estar financiada con fondos públicos, porque es la forma de que la pluralidad llegue a todos. Creo que estamos en un momento en que está sufriendo la pluralidad, y con ello sufre la educación y la sociedad. Pediría a quienes tienen responsabilidades que por favor tengan en cuenta que, igual que la sociedad es plural, debe alentarse la pluralidad, y no pretenderse de una manera u otra sofocar a la educación concertada.

-El sector ha alertado de seis o siete medidas que diferencian entre la pública y la concertada, beneficiando a la primera red.

-Son situaciones de falta de igualdad de trato. Quienes tanto hablan de igualdad deberían tratar por igual a unos y otros, pues son ciudadanos con los mismos derechos que pagan los mismos impuestos. Las situaciones de discriminación deberían quedarse en el pasado.

-En la citada subcomisión se han tratado aspectos como la repetición de curso y la carga de deberes. ¿Cuál es su opinión?

-Respecto a la repetición, creo que sirve de muy poco. Es algo admitido por casi todo el mundo. Quizá el dinero que se invierte en ella se debería invertir en detectar con anterioridad los problemas y en atenderlos individualmente para evitar el fracaso escolar, que normalmente supone auténticas tragedias para las personas, las familias y para la sociedad. Sobre los deberes debe imponerse el sentido común. A cualquier chico o chica le viene bien administrar su tiempo y tener responsabilidad. Lo que hace falta es que sean moderados y no requieran de una ayuda externa, que es lo que hace que se generen situaciones de desigualdad, pues hay padres que pueden ayudar más o menos.

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