«Esto es un completo desastre, es igual que la riada de 1987»

ORIHUELA Vecinos del municipio arrastran un coche en medio de la riada./ reuters
ORIHUELA Vecinos del municipio arrastran un coche en medio de la riada. / reuters

Los servicios de emergencias rescatan a 150 personas que quedaron cercadas tras la crecida del Segura

IVÁN GÓMEZVALENCIA.

La localidad de Orihuela vivió sumida en un auténtico caos durante las 48 horas en las que la DANA azotó sin piedad a toda la comarca de la Vega Baja, con especial incidencia en el municipio, donde se encontró el cadáver de la primera víctima mortal del temporal en la Comunitat. Y es que el desbordamiento del Segura, a primera hora de ayer, generó el terror absoluto. El río rebasó el encauzamiento en dos puntos del casco urbano, a la altura del barrio de San Pedro y en el puente del Rey, así como en las pedanías de Desamparados y Las Norias.

«Esto es un completo desastre, es igual que la riada de 1987», declaró Cristina Medrano, una vecina del municipio, con la voz cortada y un rostro que evidenciaba la preocupación por el devenir de la localidad. El 4 de noviembre de aquel año las autoridades decidieron evacuar a 1.500 personas de la comarca de la Vega Baja, medida que en un principio parecía exagerada pero que a la postre resultó fundamental para salvar la vida de los residentes ante la fuerza de la riada.

Los pensamientos de los vecinos de Orihuela también estaban en Murcia, puesto que un incremento de las lluvias allí volvería a espolear al Segura. Y así fue. A primera hora de la tarde, ante el temor de que el embalse de Santomera -en la comunidad vecina- no diera de sí la Confederación Hidrográfica del Segura decidió abrir las compuertas de la presa para aliviarlo. El agua liberada fue a parar al cauce del río y las autoridades comenzaron a ordenar desalojos de viviendas en la comarca de la Vega Baja ante una eventual crecida. Pese a que durante la tarde las lluvias torrenciales dieron una tregua a los vecinos, las autoridades alertaron de que el desagüe de Santomera repercutiría en el cauce del Segura y en especial a su paso por Orihuela.

Tres mujeres se pusieron de parto mientras estaban atrapadas

Pese a que todas las localidades del sur de Alicante sufrieron inundaciones, Orihuela se llevó la peor parte del temporal. Un total de 150 personas fueron rescatadas del polígono de Puente Alto al quedar atrapadas a causa de la acumulación de agua durante la madrugada, lo que tan solo fue el episodio inicial del fatídico viernes. Hasta 10.000 personas vieron afectado su suministro eléctrico en la provincia de Alicante, 5.000 de ellas en la comarca de la Vega Baja. Y de estas, el 90% eran de Orihuela.

Tal fue la situación de emergencia que el Ejército de Tierra fue movilizado para acudir al rescate de las inundaciones en Alicante, especialmente en el municipio. Además, a la zona llegaron nuevos helicópteros equipados con grúas y cestas de salvamento y más efectivos de la Guardia Civil y de la Policía Nacional, según confirmó la Delegación del Gobierno en la Comunitat. Los boinas verdes llegaron con embarcaciones y trajes de neopreno para trabajar en las zonas más afectadas junto a la Unidad Militar de Emergencias (UME). De esta unidad se desplazaron hasta 178 efectivos para prestar colaboración. La Guardia Civil hizo un despliegue sin precedentes, con más de 700 efectivos desplazados a las zonas más azotadas por la DANA, así como para socorrer a las personas que quedaron atrapadas por las inundaciones. Sólo el Instituto Armado protagonizó más de 160 rescates en la provincia de Alicante, a los que hay que sumar los 256 de la UME o los 200 del Consorcio Provincial de Bomberos a través su helicóptero. Entre las intervenciones destacó el rescate de tres mujeres que se habían puesto de parto en la Vega Baja cuando estaban atrapadas. Una de ellas dio a luz ayer en un centro sanitario de la provincia.

Los efectos del temporal también afectaron a otros municipios de la comarca, con especial incidencia en las riberas del Segura. Todos ellos habilitaron albergues para atender a las personas desalojadas.

Graves daños materiales

Por la tarde acudió hasta Orihuela el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que prometió que se pondrán todos los medios para que los habitantes puedan «pasar página» tras quedar impresionado por la devastación durante una visita en helicóptero. Por su parte el presidente Ximo Puig pidió «máxima prudencia» a los residentes de las localidades más afectadas y avanzó que se crearán los mecanismos necesarios para paliar los daños materiales, «que serán muy duros».

La cantidad de lluvia caída sobre Orihuela pulverizó todas las estadísticas. La localidad alicantina registra una media anual de 250 litros de agua por metro cuadrado. Pero sólo en las últimas 48 horas la gota fría dejó 505, el doble.