Se busca enfermero de residencia

Un usuario de una residencia con una enfermera. / ESTHER NAVAL
Un usuario de una residencia con una enfermera. / ESTHER NAVAL

Las ofertas veraniegas para cubrir sustituciones en la sanidad pública reducen la presencia de estos profesionales en los centros de mayores

D. GUINDO

«Está costando trabajo encontrar personal de enfermería, pero los centros y las plantillas actuales están haciendo un esfuerzo para sobreponerse a la situación», reconocen desde la Asociación Empresarial de Residencias de la Tercera Edad y de Servicios a Personas Dependientes de la Comunitat (Aerte). Las dificultades para encontrar y mantener a estos profesionales en las residencias de mayores se agravan durante el verano, puesto que buena parte de estos especialistas optan por incorporarse a los planes veraniegos de sustituciones que impulsa la Conselleria de Sanidad para cubrir, al menos en parte, las vacaciones de las plantillas fijas. Sindicatos como CCOO o Satse coinciden en señalar como causantes de la situación a las no demasiado boyantes retribuciones y a las condiciones laborales existentes en este ámbito, y advierten del riesgo de que, ante la falta de enfermeros, otro tipo de profesionales -como los técnicos en cuidados auxiliares de enfermería, por ejemplo- asuman sus funciones.

«Es preocupante que gente que lleva diez años en la residencia prefiera abandonar su empleo con una baja voluntaria y marcharse a trabajar de forma eventual para la sanidad pública», lamenta Alfonso Valero, responsable de dependencia de la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios de CCOO. Ante ello, la formación solicita a la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas que «se extreme la inspección de residencias de tercera edad con el objetivo de garantizar no sólo el cumplimiento de ratios de personal, sino también la calidad asistencial a las personas mayores».

Por su parte, el Sindicato de Enfermería Satse «no va a tolerar que por, esta falta de profesionales, se incurra en intrusismo laboral, realizando otras categorías profesionales funciones que son competencia de los profesionales de enfermería, y denunciaremos todos los casos que conozcamos», advierten.

La conselleria advierte de que un incumplimiento del ratio de personal conlleva un informe desfavorable

Por su parte, desde el departamento liderado por Mónica Oltra recuerdan que, el pasado año, se llevaron a cabo 213 inspecciones en residencias de mayores y en todas ellas se comprobó si el ratio de profesionales en relación al número de residentes se ajustaba a la normativa. Desde Igualdad explican que «un incumplimiento de ratio implica un informe de inspección desfavorable», que puede derivar en una sanción. En esta línea, destacan que la mayoría de estas inspecciones se hacen de oficio, es decir, por iniciativa de la propia conselleria. Estas visitan van a más -por ejemplo, en 2015 se llevaron a cabo 152- y para ello se ha tenido que aumentar el número de inspectores -se pasó de ocho a veinte en la pasada legislatura-, mientras que se incorporarán 14 más a lo largo de este año.

Para Satse, sin embargo, esta problemática «se evitaría mejorando las condiciones laborales y retributivas de estos profesionales en estos centros, y, por supuesto, si hubiera una mayor dotación de trabajadores y unos ratios de enfermera por número de mayores adecuados para atender a las personas que viven en las residencias». Desde CCOO agregan que las residencias de ancianos se han convertido en «un sector de paso» para estos profesionales «debido a los bajos salarios y a unas jornadas largas y con sobrecarga de trabajo».

En la actualidad, la Comunitat cuenta con más de 300 residencias de mayores con unas 28.000 plazas, unas 8.000 concertadas.