Los concertados siguen almacenando los ejemplares que no se reutilizaron

Municipios como Alicante y Orihuela todavía no han decidido qué uso se dará a los manuales

J. B.

valencia. La segunda pata del plan para garantizar la gratuidad de los libros de texto también tiene sombras. Y es que la gran mayoría de los colegios concertados que optaron por no hacer bancos de reutilización este curso todavía siguen custodiando en sus instalaciones los ejemplares, pese a que se trata de bienes de titularidad municipal. Tal y como explicaron desde la patronal Escuelas Católicas, los centros de la provincia de Valencia siguen en la misma situación, a pesar de que en el caso del Ayuntamiento de Valencia sí se dictaron instrucciones sobre qué hacer con ellos, desde donarlos a oenegés o a otros centros o emplearlos entre las propias familias.

En realidad son opciones difíciles de llevar a la práctica, pues los alumnos ya disponen de materiales, el Consistorio no asume ningún tipo de gasto en cuestiones de transporte y ya existió una fase previa en la que los centros del municipio podían solicitar la utilización de estos manuales, si bien fueron pocos los intercambios, según las mismas fuentes, que también señalaron que en Castellón sí hay algún municipio que se ha encargado de recogerlos.

En cuanto a Alicante, varias de las escuelas consultadas por este periódico explicaron que desde el Consistorio todavía no se ha dictado ninguna instrucción, por lo que permanecen guardados. Además, señalaron que hay familias han reclamado su devolución, opción que no es posible al no tener los centros ninguna potestad sobre los libros. Lo mismo sucede en Orihuela, donde la mayoría de los concertados se desmarcaron de la iniciativa. Desde la Concejalía de Educación dijeron que están evaluando cuál es la mejor alternativa.

Los concertados tenían la opción de no crear bancos. Eso sí, los ejemplares subvencionados por Xarxallibres ya habían sido recogidos, de ahí que Educación decidiera a principios de curso que estos manuales se pondrían a disposición de otros centros de la localidad que los necesitaran (preferentemente concertados) y que en caso de que hubiera sobrantes, como ha sucedido, decidiría cada consistorio.