La española detenida al intentar unirse al Daesh acepta cinco años de prisión

Dolores Hidalgo es acompañada por tres agentes el día de su detención en Alicante en febrero de 2017. / efe
Dolores Hidalgo es acompañada por tres agentes el día de su detención en Alicante en febrero de 2017. / efe

La fiscal rebaja la petición inicial de 9 años para la mujer que trató de viajar a Siria con sus cuatro hijos para integrarse en el Estado Islámico

EFE MADRID.

La española Dolores Hidalgo Rubio aceptó ayer en un juicio celebrado en la Audiencia Nacional ser condenada a cinco años de prisión tras reconocer que intentó viajar a Siria con sus cuatro hijos para reunirse con su marido marroquí y luchar en las filas de la organización terrorista Estado Islámico.

Ante esta confesión la fiscal ha rebajado de nueve a cinco años la petición de cárcel por un delito de pertenencia a organización terrorista para la acusada, murciana de 38 años detenida en Alicante en febrero de 2017.

La fiscal explicó que rebaja su petición inicial al aplicar el artículo 579 bis 4 del Código Penal, que atendiendo a las circunstancias concretas permite al tribunal imponer la pena inferior en uno o dos grados para el delito que se trate.

La acusada reconoció los hechos de los que está acusada por la fiscal que en su escrito de acusación relata que su marido, Mohamed Belguin Ikhlaf, con la ayuda de Hadj Tabbai, -ambos en busca y captura al estar procesados en esta causa- salió el 24 de mayo de 2014 de España y se integró en el Estado Islámico en Siria.

La fiscal añade que no se tiene constancia fehaciente de la muerte en Siria de ambos si bien la acusada publicó en su perfil de Facebook una serie de comentarios en la que se lamentaba del fallecimiento de su marido. Agrega que antes de abandonar España Belguin había iniciado los preparativos necesarios para que le siguieran su esposa y sus cuatro hijos menores acompañados por un amigo suyo y la mujer y la hija de éste.

La acusada manifestó una clara determinación de desplazarse a la zona de conflicto junto con sus cuatro hijos, lo que no consiguió porque no pudo documentar al menor de estos para el viaje a Siria ya que no estaba presente su padre para dar el consentimiento preceptivo.

Para intentar eludir este trámite y conseguir dicha documentación para su hijo más pequeño presentó incluso una denuncia falsa alegando que su marido había abandonado el domicilio familiar.

Además la acusada participaba en un grupo de WhatsApp denominado «No hay más Dios que Allah y Mahoma es su profeta» junto con otras mujeres ubicadas en España con las que se coordinaba de forma estrecha para desarrollar una continua actividad de difusión de material acerca de la organización terrorista Dáesh.

Actividad en WhatsApp

En el mismo difundía y propagaba su ideario y acciones violentas y compartía información necesaria para desplazarse a Siria, contraer matrimonio con combatientes del Estado Islámico con los que tenían contacto y eludir la acción policial.

La acusada llevó a cabo una actividad para captar a personas a la causa yihadista incluso con sus hijos, pues de hecho al mayor de ellos cuando tenía 15 años le prohibió que se afeitara la barba.

Además respecto a una hija de 7 años manifestó que en cuanto pudiera la tapaba «de arriba a abajo», como así hizo, siempre según la acusación de la Fiscalía que reconoció la acusada.

Además de la pena privativa de libertad la fiscal solicitó que durante el tiempo de la condena se le retire la patria potestad de sus hijos, bajo tutela de la Generalitat, y que se le imponga otros cinco años de libertad vigilada dirigida a la reeducación y alejamiento de posiciones extremistas que evite una reiteración delictiva.

Uno de los policías que testificó en el juicio declaró que la acusada pretendía hacerse pasar en el grupo de WhatsApp que compartía con otras mujeres como la líder, pues de hecho ella era la de mayor edad.

También testificó una profesora de hijos de la acusada que señaló que ésta le dijo que quería ir a Siria porque se encontraba allí su marido como «policía religioso».