Valencia impulsa viviendas en 20 zonas para evitar invadir la huerta

Valencia impulsa viviendas en 20 zonas para evitar invadir la huerta

El Ayuntamiento prioriza desarrollos pendientes en los barrios para completar la ciudad tras la decisión de mantener la periferia agrícola

PACO MORENO VALENCIA.

El mantenimiento de la huerta que rodea Valencia ha hecho cambiar la estrategia del Ayuntamiento para facilitar el desarrollo de la ciudad. Hasta una veintena de planes urbanísticos están en ejecución o en plenos trámites, indicaron ayer fuentes de la concejalía de Desarrollo Urbano.

La revisión del Plan General también está en marcha, aunque se ha subordinado al Plan de Protección de la Huerta que desarrolla la Generalitat. Este segundo documento prevé edificaciones en un único lugar ahora calificado como suelo agrícola, la pedanía de La Punta.

Se trata del área delimitada por el camino de las Moreras, la autovía de El Saler y el barrio de Nazaret. En el llamado triángulo de oro habrá una densidad de edificación muy baja, alejada de lo que supone un casco urbano, además de combinar los edificios con campos de huerta.

Esa será la afección prevista, mientras que las mismas fuentes indicaron que «la nueva visión del urbanismo se centra en potenciar la ciudad consolidada; Valencia es una ciudad de grandes posibilidades que tiene ámbitos en los que el desarrollo urbanístico está pendiente pero su futuro es inmediato o sólo requiere una adecuada gestión».

Entre estos ámbitos citaron los que se derivan del acuerdo plenario del 29 de junio de 2017, llamado de medidas impulsoras de las políticas de fomento de la edificación y rehabilitación a través del Registro Municipal. En estos casos se sitúa el centro histórico o el Botánico.

También el denominado PR-9 de Patraix, un sector en el que «ya se están solicitando licencias de edificación pero en el que queda mucho suelo vacante». Igual ocurre con el plan de Massarrojos Norte, mientras que en Quatre Carreres está recién ejecutado y queda pendiente la finalización de «algún aspecto de la urbanización por el Ayuntamiento con cargo a las garantías que prestó el urbanizador pero donde ya se pueden solicitar licencias».

La relación sigue con Malilla Norte, donde se están «finalizando las obras de urbanización pendientes de recepcionar por el Consistorio». Por el contrario, en la Entrada Sant Pau, en el barrio de Campanar, es el Ayuntamiento el que está acabando la construcción de calles y canalizaciones con cargo a las garantías incautadas por el urbanizador.

Las mismas fuentes destacaron de esta estrategia que se favorece a la finalización de zonas de barrios pendientes desde hace lustros. «En las calles Río Bidasoa y Juan Piñol se resolvió que fuera por gestión directa de Aumsa, mientras que están a punto de licitarse las obras de urbanización», comentaron.

En la parte sur de la ciudad, en la calle Músico Chapí, están en ejecución las obras de las nuevas calles, tras lo que serán traspasadas al Consistorio para su mantenimiento. En la calle Palleter finalizó la apertura de calles hace escasas fechas, por lo que ya se tramitan las licencias de las nuevas viviendas. En la misma situación se encuentra la primera fase del Parque Central, con varios solares edificables que serán subastados al mejor postor, esto en el caso de las propiedades públicas.

Dentro de esta política de generar pequeñas promociones en los barrios, destacaron el plan pendiente en la avenida Malvarrosa, donde se está actualizando el proyecto de urbanización. Más atrasado se encuentra el antiguo Parque de Ingenieros, en la calle San Vicente Mártir y de gestión directa de la Generalitat. Los alumnos del colegio Santo Ángel de la Guarda ya han sido trasladados a barracones junto a la avenida Gaspar Aguilar, aunque no han comenzado las obras del nuevo centro en su emplazamiento definitivo.

Fotos

Vídeos