La grúa tendrá un tope de espera de 30 minutos para reducir las quejas en Valencia

Una grúa retira un coche en el paseo de la Alameda. / irene marsilla
Una grúa retira un coche en el paseo de la Alameda. / irene marsilla

El Ayuntamiento exigirá la limitación de tiempo para la recogida en el concurso de 2018 y ve «sobrevalorados» los pagos del contrato actual

PACO MORENO VALENCIA.

«La espera media es de una hora en un día con pocas grúas y se supera cuando hablamos de un barrio para una petición hecha un domingo». El Sindicato Profesional de Policías Locales y Bomberos (SPPLB) insistió ayer en el perjuicio causado a los usuarios por el recorte de grúas decretado por el gobierno municipal a finales de octubre, al pasar de 20 a 15 vehículos en días laborables.

Esta situación permanecerá durante un plazo sin concretar que podría superar los nueve meses hasta la adjudicación del nuevo contrato. Una de las cláusulas del mismo será, comentó ayer la concejal de Protección Ciudadana, Anaïs Menguzzato, que el límite de espera para una recogida será de 30 minutos. Hasta entonces, el Consistorio pagará a la firma Pavapark 300.000 euros al mes sin más comisiones por el número de vehículos recogidos.

Menguzzato no quiso valorar las críticas del SPLLB, al indicar que no tenía constancia de los tiempos de espera. Lo que sí justificó fue la disminución del presupuesto al considerar que se trataba de un presupuesto «sobrevalorado» en el que había continuas pérdidas para el Ayuntamiento. En síntesis, se pasará de unos siete millones al año a una cantidad que rondará los cuatro millones por ejercicio.

Desde el sindicato reiteraron que el servicio «irá a peor, sobre todo por las noches y los fines de semana». Citaron como ejemplo lo que ocurre desde hace tiempo en los barrios y que ahora se agravará con el recorte. Subrayaron que las dos grúas disponibles los domingos y las cinco para la noche de los festivos «son insuficientes», aunque esto se mantiene igual tras el acuerdo firmado entre el Ayuntamiento y Pavapark en la resolución del contrato de 2014.

Fuentes sindicales indicaron que con la anterior contrata se llegó a tener siete vehículos los fines de semana en cada turno, mientras que el pliego de condiciones del concurso adjudicado en 2014 fijaba un mínimo de 20 vehículos para los días laborables, lo que «difícilmente se ha podido cumplir».

«Zonas como las grandes vías o las calles más céntricas sí que están cubiertas, al ser zona de patrulla de los motoristas, que suelen ir acompañados por alguna grúa. Otra cosa distinta es lo que pasa en los barrios, donde por una doble fila o la ocupación de un vado, el agente se cansa de esperar. Eso ocurría antes y ahora pasará mucho más», dijeron desde el citado sindicato.

Para la concejal de Protección Ciudadana, las condiciones del concurso adjudicado a Pavapark eran imposibles de cumplir, dado el descenso de vehículos recogidos, por lo que el Consistorio ha tenido que afrontar continuas pérdidas. El acuerdo con el concesionario actual, aprobado en la junta de gobierno del 27 de octubre, pasa por el pago de 2,4 millones de euros como indemnización compensatoria y la compra de grúas y equipamiento. Para esto, el presupuesto municipal que se aprobará mañana en el pleno de forma provisional incluye una partida de 600.000 euros.

Aparte está el 3% de la cantidad restante del contrato, según establece la legislación. Esto asciende a 800.000 euros, a lo que la edil dijo que la petición inicial de la empresa fue de 15 millones de euros. «Lo hemos resuelto de la mejor manera para quedarnos las bases y las grúas, con lo que se podrán subrogar los trabajadores».

Las bases que se quedarán abiertas en este periodo transitorio serán las situadas en el polígono Vara de Quart y la calle Padre Tomás Montañana, con una tercera en Poble Nou para larga estancia. Esas instalaciones serán las que reciba el Consistorio, por lo que la gestión del servicio podría limitarse a todo lo demás. El acuerdo con Pavapark fija un máximo de 12 meses.

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