La Generalitat multa con 20.000 euros a la EMT por cesión ilegal de trabajadores

Un autobús para en una de las marquesinas de la plaza de Tetuán en una imagen de archivo. / irene marsilla
Un autobús para en una de las marquesinas de la plaza de Tetuán en una imagen de archivo. / irene marsilla

La entidad contrataba a empleados por otra mercantil que cobraban menos de lo que recibirían si les pagara el ente municipal

Álex Serrano
ÁLEX SERRANO

La Generalitat, a través de la Conselleria de Trabajo, ha sancionado con 20.000 euros a la Empresa Municipal de Transportes (EMT) de Valencia por una falta muy grave al considerar que se aprovechaba de los trabajadores contratados por otra empresa que cobraban menos de lo que habrían percibido si estuvieran empleados por la misma EMT. Estas personas trabajaban en el Servicio de Atención al Cliente en la sede central de la EMT en la plaza Correo Viejo.

Así lo indica una resolución de la Dirección General de Trabajo y Bienestar Laboral a la que ha tenido acceso este diario. La sanción se considera muy grave en grado mínimo y se ha impuesto en concepto de cesión ilegal de trabajadores. La resolución de la conselleria que dirige Rafael Climent considera probado que varias trabajadoras de una tercera empresa desempeñaban sus funciones para la EMT, que se aprovechaba así de una situación laboral para las empleadas que les implicaba cobrar menos de lo que habrían cobrado si estuvieran en nómina de la empresa municipal.

Cuatro años sin posibilidad de ascender por la filtración de las preguntas del examen

La EMT ha sancionado con 5.000 euros y cuatro años sin la posibilidad de ascender internamente a uno de los sindicalistas presentes en uno de los grupos de Whatsapp por donde se filtraron preguntas del examen a inspector que finalmente la EMT anuló tras la publicación del suceso por parte de LAS PROVINCIAS. Se trata del miembro del tribunal que habría pasado preguntas del examen a través de un grupo. El otro sindicalista afectado ha sido absuelto, según diversas fuentes.

Ahora, la EMT considera probada la filtración de preguntas e impone la sanción. La noticia llega semanas después de que se supiera que la empresa había suspendido el último examen. Los afectados que sí aprobaron estudian ahora denunciar a la EMT por la suspensión de la prueba porque consideran que ganaron la plaza limpiamente.

Sin embargo, no está del todo claro que la sanción haya sido por la filtración de preguntas. Desde varios sindicatos se apuntaba ayer al enfado de la gerencia de la EMT por las críticas al acuerdo de convenio firmado la pasada semana y se señalaba a ese enfado como motivo de la sanción. Lo cierto es que según uno de los sindicatos la gerencia se ha «desdicho», pues primero dijo que no había filtraciones porque los sindicalistas «no habían tenido acceso a las preguntas hasta minutos antes del examen», pero ahora sanciona a uno de los afectados precisamente por esa filtración.

Como quiera que la EMT no ha informado por el proceso, son las distintas partes implicadas en el mismo la que cuentan el resultado de la investigación, y una de ellas explicó ayer que la sanción había sido impuesta por «celebrar su posición en el comité de examinadores, pero no por filtrar preguntas». En cualquier caso, el proceso se paralizó y está por ver si se volverá a convocar la bolsa de inspectores, con 25 plazas y que quedó parcialmente cubierta tras el examen de octubre del pasado año.

«Si la cesión ilegal de trabajadores tiene como finalidad proteger a éstos frente a contrataciones realizadas por una empresa destinadas a facilitar empleados a otras entidades, evadiendo así las responsabilidades propias de la contratación directa, en este supuesto ha existido un evidente perjuicio para las trabajadoras, no sólo económico sino también con vulneración de sus derechos, porque perciben un salario notoriamente inferior que el que recibirían si fueran empleadas de la EMT de Valencia», señala la resolución de la conselleria.

La mercantil afectada presentó alegaciones en las que explicaba que existía un contrato de prestación de servicio para la atención al cliente. En ese contrato «se recogen todos los aspectos técnicos y organizativos necesarios para acreditar que no hay cesión ilegal». La empresa asegura que una única empleada es la interlocutora con la EMT y que las trabajadoras sólo reciben formación desde la entidad municipal «en lo relacionado con el uso de las aplicaciones y herramientas informáticas encesarias para desempeñar el trabajo». «De hecho, en el contrato está expresamente reconocido que no existe vínculo laboral alguno entre las trabajadoras y la EMT», señala la empresa, que además recuerda que aunque estas personas trabajan en la sede de la EMT, lo hacen «en zonas separadas» a las de los trabajadores de la empresa municipal.

Pero Trabajo no acepta estos argumentos. Explica que lo que aparece en el escrito de alegaciones «en nada desvirtúa los hechos comprobados por parte de la funcionaria actuante, que dieron lugar al levantamiento del acta de referencia en este expediente», que ocurrió en verano de 2017. Además, la inspección señala que «la mera existencia» de un contrato de prestación de servicios «no implica descartar que puedan concurrir infracciones administrativas».

El informe, así las cosas, concluye que la empresa en la que trabajaban las miembros del servicio de atención al cliente «ha actuado como una empresa de trabajo temporal sin serlo y sin reunir los requisitos administrativos para desempeñar esa actividad, requisitos que precisamente tratan de garantizar una mayor protección a los trabajadores y evitar los perjuicios y la vulneración de derechos que en el presente supuesto se han producido».

Este diario intentó ayer ponerse en contacto con la EMT pero fue imposible. El gerente de la misma, Josep Enric García Alemany, reconoció que no tenía información al respecto de la sanción y fue imposible contactar con otras fuentes de la empresa municipal.

Estellés (Cs): «Es otra muestra de falta de control en la gestión»

«Todo es posible en la EMT de Grezzi, menos que las líneas vayan a 10 minutos de frecuencia y que salgan todos los autobuses en condiciones a la calle». Así de contundente se mostró ayer el concejal de Ciudadanos Narciso Estellés, que tildó la sanción de «otro episodio de la falta de gestión y de control que sucede en la EMT de Grezzi». «El concejal de Movilidad presume de ser buen gestor pero su EMT hace aguas. Como ejemplo, lo sucedido por el Síndic de Comptes y la pérdida de causas judiciales», lamentó Estellés, que criticó que Grezzi «se dedique a hacer experimentos de cambios de líneas para que la gente baje por fuerza de los autobuses. Este es el caos de la movilidad en la ciudad de Valencia».

Fotos

Vídeos