La falta de conductores y las nuevas líneas retrasan la frecuencia de paso en la EMT

Más de una decena de personas esperan en una parada del autobús. / irene marsilla
Más de una decena de personas esperan en una parada del autobús. / irene marsilla

Trayectos creados como el 99 o antiguos como el 64 o el 62 incumplen los tiempos de paso por problemas con los chóferes

ÁLEX SERRANO VALENCIA.

Desagradable sorpresa la que se llevaron ayer los usuarios de la EMT, sobre todo de algunas líneas, cuando comprobaron que en momentos puntuales la frecuencia de paso para determinadas líneas podía llegar hasta los 21 minutos, superando en más de cinco la prevista. Trabajadores de la entidad alertaron de que ayer hubo problemas de falta de personal lo que, unido al desajuste de las nuevas líneas que entraron en funcionamiento el pasado jueves, provocaron importantísimos desajustes.

En las líneas nuevas, las más afectadas fueron la 99 y la 92. Se trata de dos líneas que, operativamente, con complejas. La primera une el Palacio de Congresos con la Estación del Cabanyal y es una de las más largas de la red mientras que la segunda discurre en toda su extensión por vías de mucho tráfico como las grandes vías o la avenida del Puerto. Precisamente fueron estas dos las que ayer registraron retrasos de pocos minutos en el caso de la primera (a más recorrido, más posible que haya problemas durante la marcha) y de casi 12 en el caso de la segunda. La 92 se trata de una línea que necesita un carril bus perfectamente libre de coches estacionados o parados, lo que es complicado en las grandes vías y compartiendo el carril con el taxi.

Otras líneas de la red también sufrieron problemas. La 64 y la 62, por ejemplo, acumularon retrasos de cinco minutos mientras que la 40, a hora punta, dobló las frecuencias: tenía que pasar entre 9 y 13 minutos y lo hacía cada 25, según explican fuentes de los trabajadores. El motivo de estos problemas es doble. Las nuevas líneas siguen provocando importantes desajustes en los horarios (aunque menos que el jueves, como reconocen los propios empleados), mientras que ayer hubo un problema de falta de personal. A la espera de que entren los nuevos conductores, en la EMT faltan trabajadores. Aseguran quienes conocen el funcionamiento interno de la empresa que los cuadros de servicio que dicen qué conductor tiene que coger qué autobús están cuadrados al milímetro y que cualquier baja provoca desajustes. Ayer esa falta de personal se dejó notar. Hubo incluso conductores que teniendo asignado un autobús tuvieron que cambiarse de vehículo para ponerse al volante de otras líneas. De hecho, desde la EMT reconocieron incidencias en varias líneas.

La última remodelación de la red, por su parte, sigue granjeando críticas negativas y algunas positivas, sobre todo por el estado de los nuevos autobuses (comprados después de que desde 2015 la EMT no adquiriera ningún vehículo nuevo). Las críticas negativas insisten en los tiempos de paso y la eliminación de la línea 3, fusionada con la 41 en la nueva 93, y la velocidad de la línea 92.

Fotos

Vídeos