Las Provincias

Hallan a un hombre muerto con un tiro cuando ejecutaban un desahucio

El edificio donde ocurrieron los trágicos hechos. :: irene marsilla
El edificio donde ocurrieron los trágicos hechos. :: irene marsilla
  • La comisión judicial descubrió el suicidio del inquilino que iba a ser desalojado tras un pleito por no pagar el alquiler de la vivienda

El cadáver de un hombre que presentaba una herida por arma de fuego fue encontrado ayer en su vivienda en Valencia por la comisión judicial cuando acudió a la casa para ejecutar un desahucio. El Juzgado de Instrucción número 1 de Valencia, en funciones de guardia, procedió al levantamiento del cadáver de Santiago J. P. tras la correspondiente inspección. El cuerpo sin vida del hombre se encontraba recostado en el sofá con un disparo en la cabeza. El arma estaba en su mano y tenía los ojos abiertos.

Tras el macabro hallazgo, un miembro de la comisión judicial avisó a la Policía Nacional, que acudió con urgencia al lugar, concretamente a una vivienda situada en el número 166 de la avenida del Cid. Eran las 12.30 horas. Los agentes tomaron precauciones porque no sabían en ese momento, al igual que le sucedió poco antes a los funcionarios que iban a ejecutar el desahucio, que Santiago J. ya estaba muerto. El hecho de que sujetara la pistola con una mano hizo temer a la comisión judicial que el hombre pudiera recibir a los funcionarios a tiros.

Tanto la policía como el juzgado descartaron la participación de otras personas en la muerte violenta del hombre tras las primeras valoraciones del forense y la minuciosa inspección ocular que realizó la Policía Científica en la vivienda. Los agentes tampoco hallaron indicios criminales en la casa.

El hombre había sido demandado por el propietario de la vivienda el pasado mes de noviembre por impago de alquiler, según informaron ayer fuentes del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de la Comunitat Valenciana. En el mes de diciembre, el inquilino fue requerido por el Juzgado de Primera Instancia número 11 de Valencia para que pagara la deuda y desalojara la vivienda, según informaron las mismas fuentes del TSJ, o para que compareciera en el pleito y formulara oposición a la reclamación efectuada por el propietario de la casa.

El juicio, para el que fue convocado con un mes de antelación, se celebró el 4 de febrero y la causa pasó entonces al Servicio Común de Actos de Comunicación, el órgano encargado de ejecutar el lanzamiento, que se señaló para el día de ayer. La fecha fue notificada el 12 de febrero al demandado, quien no se personó en el procedimiento, ni contactó con el juzgado ni con el Servicio Común de Actos de Comunicación, para pedir más días o alargar plazos. Las mismas fuentes jurídicas agregaron que el hombre tampoco requirió la asistencia de un abogado de oficio para personarse en el procedimiento.

Cuando los agentes de la Policía Científica terminaron su labor de investigación, el juez de guardia autorizó el levantamiento del cadáver de Santiago J. y su traslado al Instituto de Medicina Legal para practicarle la autopsia. Los hechos causaron una gran conmoción en el edificio de la avenida del Cid donde residía el hombre fallecido.

El 25 de octubre de 2012, un hombre de 53 años se arrojó al vacío desde un segundo piso en Burjassot cuando estaba a punto de ser desahuciado. La víctima, que sobrevivió a la caída, besó a su hijo de 23 años en la mejilla segundos antes de intentar suicidarse delante de la comisión judicial y un policía local. Los hechos ocurrieron en el número 44 de la calle del Maestro Fernando Martín en Burjassot.

Otro hombre que iba a ser desahuciado porque debía cinco años de alquiler se suicidó el 13 de febrero de 2013 en la ciudad de Alicante. La víctima se ahorcó en cuanto supo que la comisión judicial iba a entrar en la casa con la ayuda de un cerrajero. Durante cinco años había acumulado una deuda de 24.000 euros, a razón de 400 euros mensuales en concepto de alquiler. El estado depresivo del hombre también pudo influir en su trágica determinación.