Garbanzos o galletas, ¿qué le doy a mi hijo para desayunar?

Garbanzos o galletas, ¿qué le doy a mi hijo para desayunar?

El tuit de una dietista sobre los hábitos alimenticios de su pequeño genera revuelo en las redes sociales

J. MOLANO

“Mi hijo no sabe lo que es una galleta. Él es feliz desayunando garbanzos”. Escribió en Twitter este martes la dietista María Merino, acompañando el mensaje con una foto de su pequeño comiendo las legumbres de un táper con las manos. El tuit tuvo bastante repercusión, fue compartido 945 veces, obtuvo 3.450 'me gusta' y sumó casi un millar de comentarios que iban desde las felicitaciones por cuidar los hábitos alimenticios del menor hasta las amenazas con avisar a la policía o a los servicios sociales por no darle de comer galletas o cereales en la primera comida del día. Tampoco, como no podía ser de otra manera, se libró de los respectivos memes y bromas.

Tras el revuelo ocasionado, la especialista se vio obligada a publicar un podcast en su blog en el que aclara por qué le da garbanzos, entre otros alimentos, a su hijo para desayunar. Merino reconoce en el post que se trata de una comida poco habitual a esas horas del día, pero que no le parece un desayuno “como para llamar a servicios sociales”. Defiende que siempre quiere lo mejor para su hijo como madre y recuerda que es “dietista titulada por la Universidad de Barcelona", así que sabe lo que se hace. Afirma que conoce lo que su hijo debe desayunar, pero sobre todo “lo que no debe”. “Es la industria del marketing la que se ha encargado de vendernos las galletas y paquetes de cereales como el desayuno saludable, pero todos esos productos son ultraprocesados y están cargados de azúcar. Azúcar que a la larga conlleva sobrepeso, obesidad y todas las enfermedades crónicas no transmisibles asociadas (diabetes, colesterol, hta...)”, agrega.

Merino intenta disipar las dudas de los tuiteros más críticos con ella y subraya que su retoño “no desayuna cada día garbanzos, pero ayer los vio y me los pidió”, así que no se los negó porque le parecen “un alimento muy saludable y nutritivo”. Además, aprueba otras opciones de comida como unas tostadas de pan artesano con aceite de oliva. Para acabar, la dietista indica que su hijo “no es vegetariano ni vegano, pero que de serlo no habría ningún inconveniente ya que ser un niño vegano, con una dieta bien equilibrada y saludable, es igual o más sana que una omnívora”.

"Lo importante es crear hábitos saludables"

El presidente de la Sociedad Valenciana de Endocrinología, Nutrición y Diabetes, Carlos Morillas, tras conocer el caso que se ha convertido en viral asegura que "lo importante es crear hábitos alimenticios saludables en los niños". Se sorprende de que al pequeño le gusten las legumbres, pero reconoce que el alimento se puede incluir perfectamente en el desayuno. "Si le damos a los pequeños muchas grasas trans (que se encuentran principalmente en la bollería industrial) se habituarán a ese sabor y de adultos seguirán comiéndolas, por lo que cambiar ese hábito será entonces más complicado", añade.

Morillas hace hincapié en la importancia de la primera comida del día, que debe ser "bastante completa", y recomienda que incluya para los más pequeños "algún lácteo, hidratos de carbono, cuanto menos procesados mejor, y fruta con piel para que tome fibra" así como sustituir las galletas y los cereales, "muchos ultraprocesados", por "rosquilletas integrales o el pan con tomate de toda la vida". "Lo ideal es que lleve una dieta mediterránea, que respeta el medio ambiente y reduce la aparición de diabetes y la obesidad. Que coma piezas de fruta a media mañana y bocadillos de pan integral, que sacian más. Siempre será mucho mejor que la bollería industrial", agrega.

En cuanto a que el niño pueda ser vegano, Morillas afirma que no hay ningún problema mientras coma huevos y leche, ya que de lo contrario "le acarrearía un déficit de vitamina B12" que más adelante habría que cubrir con medicación.

Fotos

Vídeos