Echávarri condiciona su salida a que su número dos sea la próxima alcaldesa

Gabriel Echávarri. / EFE
Gabriel Echávarri. / EFE

El PSPV reprocha a Compromís que no utilice «la misma vara de medir» con este caso y la investigación a Pere Fuset

A. CERVELLERA

Valencia/Alicante. La presión de los principales partidos políticos valencianos y, en especial, las voces internas que pedían que se buscara alguna salida a la delicada situación que vive Gabriel Echávarri, alcalde socialista de Alicante procesado por un supuesto caso de fraccionamiento de contratos e investigado por el despido de una interina, han provocado que el primer edil mueva ficha. Echávarri contempló ayer, por primera vez, la posibilidad de dejar la vara de mando con la condición de que su número dos, Eva Montesinos, sea la próxima alcaldesa.

Echávarri anunció que está dispuesto a dimitir si de aquí a la apertura de juicio logra la mayoría en la corporación para que le sustituya Montesinos «sin condiciones» por parte de los otros partidos. Tal y como informó EFE, en una comparecencia sin preguntas, el alcalde señaló que trasladó el pasado viernes esta determinación tanto al presidente de la Generalitat, Ximo Puig, que ayer anunció que el primer edil no se presentará a la reelección como secretario general del PSPV en la ciudad. El alcalde sostuvo que «no se reeditarán tripartitos ni fracasos», en referencia al acuerdo de gobierno que le aupó a la alcaldía en junio de 2015 junto a Guanyar.

La condiciones impuestas por el aún primer edil para facilitar su relevo complican que el alcalde deje su puesto en el corto plazo. El PSPV necesita el apoyo de Compromís, de Guanyar y de uno de los dos concejales tránsfugas del consistorio. Una aritmética difícil a la que hay que añadir las reticencias de Guanyar a investir a Montesinos, al considerarla una persona «quemada» y que no facilita el consenso. El portavoz de Guanyar Ayuntamiento, Miguel Ángel Pavón, exigió «ya» y «cuanto antes» la dimisión del alcalde. Para Pavón, Echávarri para «tendría que haber anunciado su dimisión sin ningún tipo de condiciones», al que acusó de hacer «daño a la ciudad, como hizo Sonia Castedo en la anterior legislatura».

Estas palabras no gustaron nada en el seno del PSPV, que con un comunicado arremetió contra Pavón, criticando su gestión en Urbanismo y destacando que sus declaraciones «demuestran que es imposible reeditar el tripartito con gente como él sentado en una mesa». Además, los socialistas lamentaron «el comportamiento del portavoz de Compromís», Natxo Bellido, quien «no dudó a la hora de pedir la dimisión del alcalde de Alicante por un caso administrativo, pero no ha hecho lo mismo cuando la Justicia ha llamado como investigado a su compañero Pere Fuset, concejal de Fiestas de Valencia». Para el PSPV Bellido antepone los intereses de Valencia a los de su ciudad y no utiliza «la misma vara de medir» en los dos casos.

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