Las Provincias
 La posible consellera. Capturas extraídas del perfil de Facebook de Gràcia  Jiménez, la propuesta de Compromís para ocupar Educación. :: lp
La posible consellera. Capturas extraídas del perfil de Facebook de Gràcia Jiménez, la propuesta de Compromís para ocupar Educación. :: lp

Compromís pelea para entregar Educación al ala más radical de la enseñanza

  • La consellera propuesta, Gràcia Jiménez, es dirigente de Escola Valenciana, defiende la unidad de la lengua y apuesta por el derecho a la autodeterminación

valencia. La batalla por la cartera de Educación, una de las más sensibles del futuro Ejecutivo valenciano, provocó a última hora de la tarde de ayer la enésima brecha en el proceso de negociación abierto entre el PSPV y Compromís. En una reunión en Blanquerías, que debía servir para perfilar el mestizaje del segundo escalón del nuevo Gobierno, los socialistas exigieron a los nacionalistas quedarse con el titular de esta conselleria. Compromís, en cambio, maniobró para situar como responsable de ese departamento a Gràcia Jiménez.

La propuesta independiente de Compromís para tomar el relevo de María José Català supondría ceder a la corriente más extremista de la enseñanza una de las áreas más importantes del gobierno, tanto desde el punto de vista político como presupuestario. Jiménez es una destacada activista de Escola Valenciana, federación que pese a defender su independencia apuesta sin ambages por la unidad de la lengua, por la existencia de una única red pública y por la laicidad completa de los centros.

Morera confirmó por la mañana la candidata de su coalición. «Podemos confirmar que el nombre nos viene propuesto por la sociedad civil», dijo a Efe, refiriéndose a sindicatos, a Escola y a asociaciones de defensa de la lengua. «Es una persona que ya la podemos dar como válida», apuntó. La referencia a las organizaciones de trabajadores no es casual, pues la opción de Jiménez fue consultada al Sindicat de Treballadors de l'Ensenyament (Stepv), la mayoritaria en la enseñanza pública y que se caracteriza por su marcado perfil combativo, nacionalista y especialmente escorado a la izquierda. Además sus postulados sobre valenciano y catalán y el modelo lingüístico de inmersión que debe funcionar en las aulas de la Comunitat -similar al de Catalunya- son coincidentes con los de Escola.

«Tiene una gran aceptación porque es una persona independiente de los partidos políticos pero no de la política, porque ha llevado una trayectoria impecable de servicio y de trabajo en asociaciones como la Cívica de Alicante -integrada en la citada federación- y es una gran profesional de la educación», añadió Morera. En la actualidad Jiménez es profesora de Geografía e Historia en el instituto público de San Vicente del Raspeig, aunque también ha ejercicio como maestra, inspectora -en la última etapa socialista- y docente de adultos y de universitarios. Además es autora de varios libros de poesía y ha sido conductora de un programa en la radio de su municipio.

Sin militancias conocidas -algunas fuentes la vinculan al Stepv- sí se puede trazar un perfil de su ideología pues es usuaria activa de una conocida red social, donde ha publicado comentarios muy críticos hacia algunos de los principales empresarios del país o ha deslizado su apoyo a la autodeterminación de Cataluña. También ha defendido sin ambigüedades que valenciano y catalán son lo mismo, asumiendo la corriente filológica más extendida en el mundo universitario. Además ha sido ponente en conferencias sobre la situación del catalán en la enseñanza Secundaria de la Comunitat.

La elección de Jiménez supondría descartar definitivamente la opción del socialista Miquel Soler como próximo ocupante de la sede de Campanar, una persona que pese a su marcado perfil político sí cuenta con experiencia de gestión, tanto en la conselleria como en el Ministerio de Educación. Este conocimiento previo de la administración hizo que fuera la opción preferida en los diferentes servicios de la conselleria, al menos entre los nombres que han trascendido en los últimos días.

La labor de Gràcia Jiménez al frente de Educación no sería un camino de rosas. Su primer escollo estaría en hacer coincidir dos programas que pese a tener similitudes en el ámbito educativo también destacan por sus diferencias en los matices. La principal es la cuestión lingüística, que no es un asunto baladí. Mientras que Compromís apuesta por avanzar hacia un modelo único de inmersión en valenciano introduciendo dos lenguas extranjeras, de manera que el castellano sea minoritario, el PSPV no se moja en este sentido, más allá de proponer la derogación del decreto que regula la enseñanza plurilingüe, ideado por el PP, y conseguir que el alumnado alcance un dominio equilibrado de las dos lenguas, sin plantear cómo.

También hay ciertas divergencias en relación a la educación concertada. La postura de Compromís -eliminar los conciertos en FP y Bachillerato y no conveniar más aulas mientras hayan plazas en centros públicos próximos- choca con el programa socialista, donde sólo se apuesta por garantizar que la red cumpla con la igualdad de oportunidades y la no discriminación.

La vinculación de Jiménez con Escola puede resultarle negativa si se convierte en consellera. La entidad es conocida por sus actividades de promoción del valenciano -el mejor ejemplo son las Trobadas- pero no debe olvidarse su preferencia por un proyecto lingüístico similar al catalán que no tiene por qué ser mayoritariamente aceptado entre los ciudadanos de la Comunitat.