Las Provincias

El TSJ investiga si la diputada Elisa Díaz dejó sorda a una inglesa

Elisa Díaz Alperi. :: juanjo monzó
Elisa Díaz Alperi. :: juanjo monzó
  • Solicita pruebas médicas a la agredida tras una pelea para comprobar si la dolencia es por un golpe o tenía problemas auditivos anteriormente

La sala de lo Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana (TSJCV) ha solicitado informes médicos de una mujer que se ha querellado contra la diputada del PP Elisa Díaz, hija del exalcalde de Alicante, Luis Díaz Alperi, por presuntamente agredirle y dejarle secuelas.

Así lo recoge un auto, contra el que cabe recurso de reforma, en el que se acuerda unir dos investigaciones: por un lado, la presunta agresión de la diputada; y, por otra, un juicio de faltas que se inició a raíz de una denuncia formulada por esta querellada contra la supuesta víctima. Al respecto, el tribunal señala que ante la «íntima» y «esencial» conexión que existe entre ambos incidentes, que se presentan como consecutivos y con el mismo origen y causa, se ha requerido al juzgado de Instrucción correspondiente que remita las actuaciones sobre el juicio verbal de faltas para hacerse cargo de la investigación.

Así mismo, ante las «dudas» manifestadas por la defensa de la diputada, de que la querellante ya podría sufrir una patología o un episodio violento previo, diferente del incidente de la querella, que pudiera justificar la lesión relatada y padecida, solicita diferentes informes médicos. En concreto, requiere a un centro de salud y a un hospital de Alicante el historial médico de la presunta víctima de la agresión, y a ésta que justifique los gastos y demás perjuicios económicos que alega que sufrió como consecuencia de la agresión.

Por otro lado, el tribunal acuerda la declaración de varias testificales, que tendrán lugar el próximo 11 de septiembre por videoconferencia; y recabar los antecedentes penales de Elisa Díaz. Sobre esta querellada, el tribunal desestima sobreseer la causa para poder determinar si las meras sospechas o indicios tienen entidad suficiente para convertirse en certezas. Al respecto, señala que pese a las «dudas» que pone de manifiesto la defensa de Díaz, por contra, tienen el resultado de la prueba médico-forense, de la que resulta esa sospecha, dado que se inclina por afirmar la existencia real de la lesión denunciada, a la cual le atribuye un origen traumático, a lo que se debe unir la constancia de un evento violento en el que se vieron involucradas la querellante y la querellada y una subsiguiente e inmediata atención médica.