Las Provincias

Mercadona se quita la corbata

Juan Roig y su equipo de directores generales en una presentación de resultados de Mercadona. :: JUAN J. MONZO
Juan Roig y su equipo de directores generales en una presentación de resultados de Mercadona. :: JUAN J. MONZO
  • La eliminación del uso de la prenda afectará a todos los mandos, desde el presidente de la compañía hasta a los responsables de tienda

  • La empresa de Juan Roig quiere asumir una estética «acorde con los nuevos tiempos»

Los hombres de Mercadona cambian de estilo. Después de décadas en las que los directivos de la compañía han hecho gala de una reconocida formalidad en el vestir, a partir de ahora el uso de la corbata no será necesario a diario y quedará limitado a ciertas situaciones en las que el protocolo lo exija. «No se trata de obligar a quitársela, sino de que cada cual elegirá cuándo usarla con total libertad», se apunta desde la empresa.

A través de las reuniones de coordinación entre los distintos niveles de la escala de mando de la cadena, se ha transmitido al personal que el uso de la corbata ha pasado a ser voluntario «para ir con el signo de los tiempos». Lejos de limitarse a establecer el 'casual friday' en las oficinas centrales de la compañía (como ocurre en muchas firmas), la medida que se anunció hace unos días afecta tanto al presidente como hasta al último coordinador de planta, que es la denominación que en la cadena reciben los responsables de tienda, según se señala desde la empresa.

Se une así Mercadona a una estética que han popularizado especialmente las compañías dedicadas a las nuevas tecnologías, como Apple o Microsoft, cuyos directivos aparecen en público y trabajan con atuendos informales, sin que esto haya afectado en absoluto al reconocimiento público de su trabajo o a la importancia de los actos que celebran o en los que participan.

Se han convertido en iconos de estilo los jerséis negros que usaba Steve Jobs, los suéteres a caja y las camisas a cuadros de Bill Gates o las camisetas y sudaderas de Mark Zuckerberg, fundador de Facebook. De hecho, entre los emprendedores e impulsores de 'start-ups' es inusual vestir con corbatas e incluso chaqueta.

Esta estética desprovista de formalidades clásica ha saltado también a la política desde la incorporación de formaciones como Podemos o Ciudadanos. Los expertos en comunicación reconocen la importancia de estos detalles y, en cuestión de unos meses, se apuntaron a estas nuevas formas los líderes de los partidos históricos, aunque sólo en determinados actos o circunstancias en las que se busca proximidad con el votante.

Dando ejemplo de este cambio de aire en su compañía, el propio presidente de Mercadona, Juan Roig, presentó sin corbata el pasado viernes a la nueva generación de participantes en el programa de aceleración de de proyectos empresariales innovadores Lanzadera.

Con traje gris, pero con la camisa abierta, el mayor empresario de la Comunitat Valenciana e incuestionable líder económico español, expuso algunas de sus ideas a los 54 equipos de jóvenes seleccionados y entre los que está dispuesto a invertir 60 millones de euros. El cambio llamó la atención, pero no quitó un ápice de importancia al acto, entre cuyos asistentes se busca a los grandes hombres y mujeres del mundo de la empresa del futuro.