Marta Sánchez, sobre su interpretación del himno español: «Es una carta de amor a mi tierra»

Sorpresa. Marta Sánchez canta el himno, el sábado en el Teatro de la Zarzuela de Madrid. / R. C.

Marta Sánchez reabre la vieja polémica de dar letra al himno español al cantar una versión propia: «Expreso lo que siento»

SUSANA ZAMORA

Incrédula, abrumada, desconcertada, fascinada, obnubilada, «todavía emocionada», «aún en un sueño». A Marta Sánchez se le ha quedado pequeño el catálogo de adjetivos para expresar cómo se siente 48 horas después de que el pasado sábado levantase al público del Teatro de la Zarzuela de Madrid, que asistía al recital que ofrecía para conmemorar sus 30 años de carrera musical. Era un día «especial», «muy señalado», un homenaje a la trayectoria profesional de esta gallega de 51 años que empezó en el grupo Olé Olé.

Será recordado por eso, pero también por su actuación final, cuando a pocos minutos de bajar el telón, la cantante salió al escenario con un traje asimétrico de color rojo y, acompañada solo por un piano y unas luces tenues de color amarillo, empezó a entonar el himno de España. A las primeras notas sobre las tablas, siguió el murmullo en el patio de butacas. Escuchaban bien. Marta Sánchez había compuesto una letra para la 'Marcha granadera', también conocida como la 'Marcha real española': 'Vuelvo a casa, a mi amada tierra la que vio nacer mi corazón aquí. Hoy te canto para decirte cuánto orgullo hay en mí. Por eso resistí. Crece mi amor cada vez que me voy, pero no olvides que sin ti no sé vivir. Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón», reza la letra. Unos la tachan de oportunista, otros de un acierto, dado que esta marcha es uno de los cuatro himnos nacionales del mundo que no tienen letra oficial (los otros son San Marino, Bosnia-Herzegovina y Kosovo) y que en España logró el consenso en 1770 con Carlos III cuando empezó a utilizar esta composición en los actos solemnes y se convirtió finalmente en el himno de España.

«Vuelvo a casa, a mi amada tierra, la que vio nacer mi corazón aquí. Hoy te canto para decirte cuanto orgullo hay en mí, por eso resistí. Crece mi amor cada vez que me voy, pero no olvides que sin ti no sé vivir. Rojo, amarillo, colores que brillan en mi corazón y no pido perdón» ...

Con el público en pie y sin dejar de aplaudir, la artista cerró un espectáculo, cuyo aforo había vendido hacía meses. Tan sólo tres días antes del concierto, reconoció públicamente que se trataba de un escenario donde le iba a ser difícil «no emocionarse». «Este es un lugar que significa muchas cosas, porque aquí vine mucho con Alfredo Krauss (su padrino). No sé si me tocará el mismo camerino que a él, pero sí sé que esa noche estará por aquí acompañándome», afirmó entonces. Magia no faltó, pero nunca imaginó la repercusión que tendría su versión con letra del himno nacional. Es la comidilla en la calle, pero también entre los políticos. Mientras que en el PP y Ciudadanos el aplauso es generalizado, en las filas de la izquierda se lo toman con más escepticismo, aunque reconocen la creatividad artística de la cantante. «Estoy intentando digerir todas las reacciones que se han sucedido en estos dos días; creo que solo el domingo recibí más de cuatrocientos whatsapp», asegura a este periódico Sánchez, que confiesa que si su versión acaba siendo la letra oficial del himno de España, «me voy a la tumba tranquila». «Es muy difícil que eso ocurra, pero si sucediese, me haría muy feliz tener ese honor. En parte, me asusta; creo que debería ser algo que a la mayoría de los españoles les gustase», apunta.

Intentos fracasados

Hasta ahora todos los intentos por poner letra al himno han resultado un fracaso, pero la crisis territorial abierta con Cataluña ha revalorizado los símbolos patrios. La sociedad está más receptiva, pero algunos ya se han lanzado a tachar a Sánchez de oportunista. «Me da igual, no lo hice nunca con esa intención, porque antes de que estallase lo de Puigdemont ya se me había ocurrido la idea en Miami, cuando hace más de un año añoraba mi país, cuando lo pasé regular en EE UU alejada de mi gente, de mi equipo, de mi familia y de mis amigos», explica la artista. Asegura que tiene la conciencia «muy tranquila», que en esta ocasión ha actuado como siempre lo ha hecho en su carrera, «expresando lo que siento con mi voz, mi letra y mi música».

Marta Sánchez quiere despejar cualquier sombra de duda sobre lo que le ha llevado a escribir esta letra: «Es una carta de amor a mi tierra; y a todos aquellos que piensan que quiero aprovecharme de alguna forma, quiero decirles que no voy a ganar ni un solo euro con esta composición, porque el himno de España es patrimonio nacional y no se puede ganar dinero con una letra nueva», advierte.

Ella no ha sido la primera en componer versos para el himno nacional, que a lo largo de su historia no ha conseguido tener unas estrofas que convenzan a todos. «Sé que no soy la primera en ponerle letra al himno, pero me llena de orgullo haber sido la que más repercusión ha tenido. Realmente, no sé por qué, si porque soy yo o por el momento que vive el país, pero me alegra mucho que se esté cantando en la calle». Durante los últimos años ha habido varios intentos por buscarle letra a la marcha nacional, todas ellas sin éxito.

En 2007, el Comité Olímpico Español (COE) convocó un concurso público, que recibió 7.000 propuestas. La ganadora fue la letra del manchego Paulino Cubero('¡Viva España!/cantemos todos juntos/con distinta voz/ y un solo corazón'), pero el COE, a pocos días del estreno decidió retirar la propuesta por falta de consenso.

En 2016, el compositor madrileño Víctor Lago entregó en el Registro del Congreso más de 11.500 firmas para demostrar que muchos españoles querían que el himno nacional tuviera letra. Nunca obtuvo respuesta. Y hasta Joaquín Sabina cedió al partido Ciudadanos la letra que en su día propuso para el himno español bajo el título 'Anteproyecto de letra para el himno nacional (con perdón)' y que finalmente tampoco prosperó.

Con independencia de una propuesta u otra, Marta Sánchez cree necesaria una revisión urgente del himno, «porque es una de las composiciones menos mimadas, a la que nunca se le han hecho arreglos bonitos y diferentes. Creo que se la protege demasiado y se le dan pocas oportunidades para renovarse y ser actual», afirma.

La cantante, que en 1990 y con tan solo 24 años actuó con Olé Olé para los soldados españoles desplazados al Golfo Pérsico antes de la primera guerra de Irak, no teme ahora que se la marque políticamente, «porque el himno no es de izquierdas ni de derechas y yo nunca me he posicionado», aclara. «Soy la más patriota de este país y al que le dé vergüenza reconocerlo, que se vaya a otro», sentencia.

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