Las Provincias

Les Arts culmina su lavado de cara

Les Arts culmina su lavado de cara

  • Tras la colocación del trencadís, los trabajos se han centrado también en revestir las zonas oxidadas y sustituir el alumbrado de la pluma

  • Los operarios tardan tres meses y medio en limpiar y repintar el remate del edificio diseñado por Calatrava

Hace cerca de cuatro meses volvían a saltar las alarmas para los visitantes a la Ciudad de las Artes y las Ciencias. Concretamente, para los que se acercaban al Palau de les Arts. Los operarios volvía a estar, literalmente, colgados de la fachada del edificio. ¿Se había vuelto a caer el trencadís? Nada más lejos de la realidad. Pero sí se estaban realizando los trabajos de mantenimiento y mejora, sobre todo, de la pluma que corona el inmueble.

Tal y como adelantó LAS PROVINCIAS, desde el 26 de julio, un grupo de profesionales estaba comenzando a efectuar un lavado de cara de la conocida como la pluma que corona el edificio diseñado por el arquitecto valenciano Santiago Grisolía. Tras la colocación del material cerámico que se desprendió en 2014, había que reparar algunas partes afectadas por la suciedad, el óxido y el paso del tiempo.

Fue lo que se calificó como trabajos de conservación del edificio incluidos dentro del Plan oficial aprobado para la preservación del mismo, como confesaron en aquel momento los responsables del auditorio. Era una operación rutinaria en la que también se incluyeron la limpieza de la pasarela de entrada y la readecuación de algunos lucernarios que iluminaban las plantas inferiores del enclave. Sin embargo, las tareas en la pluma han sido las que han llevado más tiempo. Pese a que la previsión de las obras era de tres meses, se ha alargado un poco más -unos quince días- debido a las condiciones meteorológicas que impidieron realizar algunas obras.

La ejecución del proyecto ha sido realizada por la empresa Grupo Dominguis Energy Services con un coste de 600.000 euros aunque también han participado Revanti SLU, GD Energy Services SAU y la Cooperativa Valenciana Taludia. El montante, asumido en su totalidad por el coliseo, ha servido para sanear la superficie y aplicar en ella un revestimiento anticorrosivo y evitar así que vuelva a aparecer en la medida de lo posible el óxido que coronaba su estructura. Además, durante el proceso, se ha aprovechado para restaurar todo el sistema de alumbrado de la pluma, ya que había luces que no funcionaban. La que está considerada como la tercera acción del plan de conservación de Les Arts, se hizo por fases. Primero, se acometieron labores de lavado a presión de las láminas de la pluma. Después, se procedió a limpiar todas las superficies de acero oxidadas con más de dos mil kilos de esponjas abrasivas.

Como datos curiosos, para los trabajos se necesitó un grúa de 70 toneladas para que subieran los equipos de preparación; un compresor, dos equipos de agua de alta presión y más de metros de mangueras y latiguillos. También se emplearon más de mil metros de cuerda y equipos de protección colectivos e individuales para el desarrollo de los trabajos verticales. Para el revestimiento de las zonas oxidadas se emplearon 500 litros de un material de imprimación libre de disolventes. Para los más de los más de 13.000 metros cuadrados de superficie metálica, se necesitaron más de 6.000 litros de un elemento llamado poliuretano alifático-acrílico y pintura marina de dos componentes de alto espesor y alta resistencia que se emplea habitualmente en los cascos de los barcos. Todo el revestimiento, además, se aplicó de forma manual por parte de los operarios con el fin de evitar su dispersión por el viento.

El trencadís de es Arts ha quedado en esta ocasión en un segundo plano. En enero de 2014, el auditorio se vio obligado a retirar el 85% del pavimento que cubría gran parte del auditorio debido al desprendimiento de algunas piezas. Entonces se eliminaron 8.000 metros cuadrados de cerámica blanca de la superficie del edificio. El trencadís volvió a lucir de nuevo en Les Arts un año más tarde. Ahora, y con estos nuevos trabajos, el lavado de cara del coliseo culmina, a la espera de iniciar la temporada oficial el próximo el 10 de diciembre con 'I vespri siciliani' de Verdi.