Las Provincias

Mostra Viva triplica su presupuesto pero no implica al audiovisual valenciano

Fotograma de 'Tomorrowland', que se rodó en la Ciudad de las Artes. :: lp
Fotograma de 'Tomorrowland', que se rodó en la Ciudad de las Artes. :: lp
  • El certamen, que cuenta con 100.000 euros, crece en contenidos y sedes, pero no se vincula con las empresas y los profesionales del sector

Impulso político a Mostra Viva del Mediterrani. Apoyo tácito y decisivo a un festival que nació de las cenizas de la extinta Mostra de Valencia, certamen que el Ayuntamiento, en manos de Rita Barberá, canceló basándose en ajustes presupuestarios. Ahora las instituciones públicas ofrecen a Mostra Viva «artillería económica», en palabras de la directora de Patrimonio y Cultura, Carmen Amoraga, para su celebración, que tendrá lugar del 7 al 16 de octubre y cuya programación se presentó ayer en la Nau.

Los 30.000 euros de presupuesto del pasado año de la cita cinematográfica ascienden hoy a 100.000 euros, muy lejos de los 12.000 de la primera edición. El grueso del actual presupuesto corresponde al apoyo de la Conselleria de Cultura (60.000 euros), Ayuntamiento de Valencia (20.000 euros) y la Diputación. La Fundación Asamblea de Ciudadanos y Ciudadanas del Mediterráneo aporta 10.000 euros. Cervezas Turia y Fábrica de Hielo figuran como patrocinadores.

Respecto a la escasez de avales privados, Vicent Garcés, presidente de honor de la Asociación Mostra Viva, aseguró que el certamen no tiene «suficiente capacidad para activar estos mecanismos en el tejido privado», un aspecto que aspira a trabajar en próximas ediciones. Pese al impulso político, Garcés enfatizó que Mostra Viva sigue siendo un movimiento ciudadano y que será «el propio festival el que marque el camino» a seguir. Es una edición «de transición», remarcó Vicente Tamarit, responsable del festival.

Pese al aval de las instituciones públicas, la «refundación» de Mostra Viva no estrecha lazos con el tejido industrial del audiovisual valenciano, salvo por el ciclo 'Screening Cinema Valenciano', novedad de este año. Diez producciones de la Comunitat, no estrenadas, se proyectarán para profesionales. El ciclo incluye títulos como 'Matar al Rey', de Vicent Monsonis; 'La madre', de Alberto Morais; 'Inocente', de Pau Martínez; o 'La familia', de Giovanna Ribes, entre otras.

No hay interrelación entre el apoyar institucional a Mostra Viva y potenciarlo como herramienta al servicio del sector. «Cultura no interfiere en los contenidos de Mostra Viva. Confía en el sentido común de los programadores», aseguró la directora general de Patrimonio y Cultura. Carmen Amoraga defendió que su departamento se involucre en un evento que «ayuda a los valencianos a levantar la losa reputacional».

Tamarit reconoció esta carencia con el sector profesional y remarcó a este periódico que el festival quiere implicarse con el audiovisual valenciano pero es difícil, añade, sin estar reconocido por la Federación Internacional de Asociaciones de Productores de Cine (FIAPF). Un trámite a realizar en futuras ediciones si se cuenta con más apoyo de las instituciones y el respaldo del Ministerio, matizó Tamarit, quien apuntó que la organización del festival mantuvo reuniones con los responsables del Institut Valencià de Cultura (IVC) para coordinar ciclos. El único festival de la Comunitat dentro de la FIAPF es Cinema Jove, que el IVC prevé arraigarlo más a la industria audiovisual valenciana.

De las 88 filmes que proyecta Mostra Viva, 21 han sido producidas en la Comunitat. Destacan dos ciclos: 'Valencia Film Location', con filmes de cineastas foráneos que han incorporado Valencia a su relato ( 'La mala educación', de Pedro Almodóvar; 'Tomorrowland', de Brad Bird' o 'El chico que robó un millón', de Charles Crichton) y 'Cine Valenciano', que recoge producciones recientes rodadas en la Comunitat ('La distancia más larga', de Claudia Pinto'; 'Naranjas de la China', de Pedro Pérez Rosado; o 'La puerta azul', de Alicia Medina').

En la presentación de Mostra Viva, los responsables del certamen y de las instituciones hablaron de «revitalizarlo», algo que se consigue con más actividades y mejores contenidos y con el aumento de las sedes (11), como la Biblioteca Valenciana. No hubo referencia al público al que se dirigen ni al espectador al que atraer a las proyecciones.