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Ninguna empresa presenta proyecto para abrir la tienda del Palau de les Arts

El Palau de les Arts, desde los jardines del Turia. :: reuters
El Palau de les Arts, desde los jardines del Turia. :: reuters
  • El coliseo declara desierto el concurso abierto en julio por el que se iba a crear un establecimiento para vender souvenirs, cedés y publicaciones

Es una fuente de ingresos nada desdeñable, es decir, una herramienta económica adicional, pero tendrá que esperar. El Palau de les Arts no abrirá tienda. De momento, no. El primer intento por crear un establecimiento en el propio edificio en el que comercializar souvenirs, cedés de óperas, grabaciones de producciones propias de Les Arts y todo tipo de publicaciones vinculadas con el ámbito musical no ha surtido efecto.

La Generalitat abrió el pasado 26 de julio una convocatoria pública, bajo la fórmula de «diálogo competitivo», para contratar «la instalación, montaje y explotación de la tienda de merchandising de Les Arts». El plazo para presentar proyectos concluyó el pasado 15 de septiembre. Ninguna empresa se postuló. No se recibieron propuestas y el concurso se ha declarado desierto. Ante la apertura del diálogo competitivo sí hubo contactos de diferentes empresas con la administración del coliseo para solicitar más información, pero finalmente estas empresas no han concurrido a la convocatoria.

En el planteamiento inicial estaba previsto que la tienda se ubicará a la entrada del aula magistral del vestíbulo. La propuesta, para un espacio aproximado de 8x4 metros, debía garantizar que los precios de los productos fueran ajustados al mercado. En el espacio se proyectaban tres apartados: uno para la venta de cedés, deuvedés, libros, partituras y demás grabaciones tanto de óperas del coliseo como de otros espacios; un segundo para merchandising relacionado con Les Arts; y, por último, una zona para artículos destinados para los más pequeños.

Las empresas, además, deberían tener en cuenta que, en los días de representaciones, se tendrán que instalar puestos móviles de venta así como organizar también la gestión 'on-line' de las compras. Nada de esto se hará de momento realidad.

El Palau de les Arts continuará explorando vías para incrementar sus ingresos externos. El auditorio no descarta sacar a concurso la creación de productos de merchandising que se comercializarían en las propias taquillas, pero de momento se repensarán las alternativas.

Es frecuente que los grandes auditorios dispongan de una tienda donde vender la imagen de los coliseos a través de todo tipo de productos (imanes, libretas, lápices, etcétera). El Teatro Real de Madrid posee establecimiento propio. Lo mismo sucede con el Metropolitan Opera House de Nueva York que incluso tiene disponible la venta 'on line'. Es habitual que este tipo de locales estén abiertos a todo el público, sin necesidad de que éste compre la entrada para un espectáculo.

Que un centro cultural disponga de un espacio para vender el típico 'merchandising' y otro tipo de productos vinculados con la entidad es una fuente de ingresos nada desdeñable si la tienda funciona correctamente, es decir, ofrece productos del gusto y demanda del consumidor. Por ejemplo, el año pasado la tienda del Museo Thyssen-Bornemisza facturó tres millones de euros y en el Museo Guggenheim de Bilbao cerca del 10% de los ingresos de la pinacoteca procede de la venta de tarjetas postales, lapiceros, camisetas, etcétera. Así, las marcas de los museos quedaban impresas en todo tipo de cosas: tazas, posters, bolígrafos, corbatas y hasta en ropa interior.

Hace un año el IVAM abrió las puertas del museo a la librería Dadà, que fue seleccionada a través de concurso público para dotar al museo de un establecimiento especializado. Dadà tiene una larga experiencia en museos, ya que regenta desde hace años la librería del MuVIM. Esta librería ofrece desde entonces un completo catálogo de publicaciones de IVAM, así como libros, catálogos y textos de otros museos al nivel de un centro de arte como el IVAM.