El Gobierno ofrece Valencia para recibir a los 629 inmigrantes rechazados por Italia

El barco 'Aquarius' podría llegar al puerto a finales de semana tras la propuesta de Sánchez a la ONU

ISABEL DOMINGO VALENCIA.

Ni Italia ni Malta. Ha sido finalmente España el país que se ha ofrecido para recibir a los 629 inmigrantes (123 de ellos menores no acompañados, 11 niños y siete embarazadas) que viajan a bordo del barco 'Aquarius', la nave fletada por la ONG SOS Mediterraneé cuyo desembarco prohibieron las autoridades italianas y maltesas.

Así, será el puerto de Valencia el que gestionará la recepción de los refugiados procedentes de Libia que la ONG francesa -que cuenta a bordo con apoyo del personal de Médicos Sin Fronteras- rescató en seis operaciones distintas de auxilio en el Canal de Sicilia. La previsión es que el barco pueda llegar a la terminal portuaria valenciana a finales de semana, una vez que reciba la autorización de los centros de coordinación de rescate marítimo de Roma y de Madrid.

Al cierre de esta edición, los responsables del 'Aquarius' seguían pendientes de recibir las instrucciones para dirigirse al denominado 'puerto seguro', es decir, Valencia. La nave se encuentra a 700 millas náuticas de la capital del Turia, en un punto equidistante a unas 30 millas tanto de Italia como de Malta, donde Roma dio la orden de que permaneciese varado.

El ministro italiano de Interior consideró una «victoria» que la nave se dirija a España

En medio de la disputa entre estos dos países, donde el ministro del Interior italiano y líder de la ultraderechista Liga, Matteo Salvini, incluso calificó de «victoria» que el barco se fuese hasta España, la ONU solicitó que se permitiese el desembarco de inmediato de los inmigrantes en sus puertos debido a que la embarcación se estaba quedando sin provisiones.

En este punto, y ante las crecientes críticas y voces de alarma de diferentes organismos internacionales, es donde surgió la ayuda de España, que materializó el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, apelando a razones humanitarias.

Así, desde la Moncloa se informaba de que el nuevo jefe del Ejecutivo había dado instrucciones para que España «cumpla con los compromisos internacionales en materia de crisis humanitarias». «Es nuestra obligación ayudar a evitar una catástrofe humanitaria y ofrecer un puerto seguro a estas personas, cumpliendo de esta manera con las obligaciones del Derecho Internacional», detallaba Sánchez en un comunicado indicando que el puerto seleccionado para la acogida era el de Valencia, «previa coordinación con la Generalitat Valenciana».

Llamada de Calvo

Y es que fue la vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, quien comunicó al jefe del Consell, Ximo Puig, las intenciones del Gobierno central. En este sentido, antes de participar en un almuerzo en el Club Siglo XXI de Madrid, Puig explicó a los medios que había dado autorización para acoger al 'Aquarius'.

«Me ha comunicado que el Gobierno situará el puerto de Valencia como el puerto seguro para esta operación humanitaria que el Gobierno de España va a emprender de la mano de la ONU», señaló y calificó de buena noticia para España «que sea considerado un país abierto y hospitalario».

«La Comunitat siempre ha sido una comunidad hospitalaria, ya quisimos en su momento fletar un barco para los refugiados sirios», apuntó recordando la iniciativa de otoño de 2015 cuando el Consell ofreció fletar un barco para traer a la Marina (el Veles e Vents se convertía en el punto de registro) a un millar de refugiados de la isla de Lebos (Grecia), que entonces se topó con el rechazo del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

Las declaraciones de Puig se producían poco después de que tanto la vicepresidenta del Consell, Mónica Oltra, como el alcalde de Valencia, Joan Ribó, hiciesen sendos ofrecimientos para recuperar la idea de Valencia como ciudad refugio y, por tanto, de que el puerto acogiese la llegada del 'Aquarius', que se encuentra prácticamente al límite de su capacidad (750 personas).

Tras hacerse oficial la petición de España, Ribó expresó su satisfacción por la rápida respuesta del Gobiernos y recordó que «las personas refugiadas no se desplazan por capricho, sino por pura supervivencia: para no morir en manos de terroristas, en medio de guerras o de hambrunas. No dejaremos que ahora mueran en medio de esa gran fosa común de la vergüenza en la que han convertido al Mediterráneo».

La comisión de 2015

Los detalles de la llegada del 'Aquarius' a Valencia se conocerán a partir de hoy, cuando se reúna la comisión mixta coordinada por la Generalitat para la atención a personas refugiadas y en la que están presentes las distintas consellerias implicadas en el tema (Sanidad, Educación e Igualdad), la Federación Valenciana de Municipios y Provincias, las diputaciones, la Universitat de València y entidades como Accem, Cepaim, Cear, Cáritas, Acnur y Cruz Roja.

Esta comisión se creó en 2015 y es la que determinará todos los protocolos de actuación y dónde. También participarán el Ayuntamiento de Valencia, por ser la primera ciudad de acogida de los pasajeros del 'Aquarius', y la Autoridad Portuaria de Valencia, cuyo presidente, Aurelio Martínez, ha puesto todos los recursos de la infraestructura a disposición de las autoridades españolas.

Serán las vicepresidencias del Gobierno y del Consell quienes coordinen la operación de llegada, siempre que la ONG francesa y Médicos Sin Fronteras acepten la propuesta española debido a la situación crítica de los rescatados y el temor a que no superen un viaje de tres días hasta Valencia. Algunos de ellos han sufrido quemaduras graves por el combustible de la embarcación en la que viajaban y otros casi perecieron ahogados, por lo que podrían desarrollar complicaciones respiratorias.

A estos problemas se suma la escasez de víveres para la travesía hasta Valencia, aunque ayer por la tarde un buque de la Marina maltesa hizo entrega de 950 botellas de agua y 800 paquetes de fideos instantáneos y refrigerios.

Solidaridad autonómica

Tras concretarse la elección del puerto de Valencia, otras comunidades autónomas tendieron también la mano a la acogida de inmigrantes. Fue el caso del País Vasco, que incluso puso cifra al señalar que está dispuesto a acoger a un 10% de los náufragos.

También Navarra y Extremadura abrirán sus puertas y lo mismo aseguró la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, sobre la ciudad condal aunque el presidente catalán, Quim Torra, no respaldó esa propuesta hasta última hora de la tarde, cuando apuntó que Cataluña tiene capacidad para hacerse cargo de todos.

Y la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) ofreció la colaboración de todos los ayuntamientos de la Red de Acogida de Refugiados. Su presidente, Abel Caballero, expresó su reconocimiento a Pedro Sánchez por la decisión adoptada.

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