Las Provincias

«Somos optimistas esta Navidad por la bajada del precio y subida del consumo»

Línea de envasado y empaquetado de turrón.
Línea de envasado y empaquetado de turrón. / Á. D.

Hace poco, desde la impoluta planta chocolatera, que dispone de almacenes para la planta de turrón hasta una eventual ampliación con nuevas líneas de fabricación y envasado, salieron 200 camiones en solo ocho días con destino a los muelles centrales de Mercadona por toda España, que a su vez colocó en los lineales el turrón navideño el tercer fin de semana de octubre. El director general de Sanchis Mira, César Soler, se refiere al grado de anticipación y velocidad con el que se opera en estas fábricas para la primera disposición de su gran cliente.

Las perspectivas, además, no son nada malas. «Somos bastante optimistas respecto al consumo navideño este año, principalmente por dos motivos: la mejor situación económica de España y la bajada del precio del turrón favorecido por la caída en origen de la almendra, la principal materia prima». Este grupo lleva desde tiempo inmemorial invirtiendo tiempo y dinero en el lanzamiento de nuevos productos para tratar de desestacionalizar el consumo y generar más empleo todo el año. De hecho, en la actualidad produce más de cuarenta variedades distintas de productos. «En el caso de Sanchis Mira tratamos de desestacionalizar, lo llevamos en nuestro ADN, pues hace diez años solo fabricaba turrones y ahora chocolates de muchas gamas y barquillos todo el año», añade el director. La feroz competencia del sector del dulce, que en España está muy diversificada con marcas nacionales y extranjeras de postres de carácter industrial para dar y tomar, no es motivo de preocupación para Sanchis Mira: «En mi modesta opinión, el consumidor actual está mucho más informado e incluso formado acerca de lo que se denomina 'saludable' y es de sobra conocido que el turrón es un producto cien por cien natural con almendra y miel como base», añade Soler.

El grupo Sanchis Mira, que tiene a gala ser el primero en España en producción de turrones, chocolates y dulces navideños, se marca nuevos retos. En función de la evolución del consumo interno y los mercados exteriores, podría incluso ampliar la moderna y tecnológica fábrica de chocolates pese a que, a día de hoy, como explica César Soler, «es la de mayor productividad en toda España, con unas 470.000 tabletas al día, a razón de 300 por minuto, o con mil napolitanas de chocolate por minuto». Todo funciona con precisión milimétrica en la factoría chocolatera. Una suerte de búnker del cacao hecho líquido en el que se garantiza la seguridad alimentaria y la certificación de calidad. Uno de los procesos clave es el atemperado del chocolate, que pasa de 45 a 28 grados para después subirlo a 30 en una cadena de altísima tecnología «para que sea correcta y óptima la ordenación molecular de la manteca y el producto salga luciente, brillante y con bouqué». Soler se enorgullece de que la alta rotación que tiene la chocolatera (dos semanas máximo) permite «siempre degustar el producto recién hecho».