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/ Irene Marsilla

La madre coraje de Alaquàs inicia una campaña para recuperar a sus hijas

  • Pide al Ministerio de Asuntos Exteriores traer de vuelta a las pequeñas secuestradas en Argelia a la espera de que el Consell interceda

Amparo León (Valencia, 1982) inició el pasado martes una campaña en la web change.org dirigida al Ministerio de Asuntos Exteriores para recuperar a sus hijas, secuestradas por su padre y retenidas en Argelia desde 2013. La madre coraje de Alaquàs, asesorada por un abogado voluntario de la asociación Novaterra, se puso en contacto con el Ayuntamiento de Valencia y la Generalitat hace algo más de un mes para que tomaran cartas en el asunto, adjuntando toda la documentación necesaria para acreditar el delito cometido por el progenitor, Abdenour Zorgani, de 44 años. Mientras espera la respuesta del Consell, ha querido dar a conocer su problema para llegar a más gente y reclamarles ayuda en su lucha mediante una petición al Ministerio paralela.

Está destrozada, su único objetivo vital se aleja. Hace tres meses que no sabe nada de sus hijas Sara, de 10 años, y Fátima, de 7. Absolutamente nada. Cada día intenta ponerse en contacto con ellas por teléfono o se acerca a un locutorio para hablar a través de internet y ya no responde nadie al otro lado. Ya no. Y eso la está matando. Su situación ha empeorado desde que aterrizó el pasado mes de agosto en el aeropuerto de Manises procedente de Argelia, donde se encuentran las pequeñas desde que su padre las secuestró en París. Fue su cuarto viaje hasta Birtouta, en el centro del país magrebí. Las vio, estuvo con ellas e intentó traerlas de vuelta a España. Sin embargo, la visita acabó como las tres anteriores. Abdenour, de 44 años, se opuso rotundamente a devolverle a sus hijas aún sabiendo que la custodia de las mismas le corresponde a su madre, como dictaminó una jueza en Valencia.

Amparo confiesa a LAS PROVINCIAS, que el momento actual “es el peor por el que he pasado desde que mi exmarido secuestró a mis hijas en París”. “Antes aún podía tener contacto con ellas, pero ahora ni eso. ¿Qué voy a hacer? No tengo dinero para ejecutar la sentencia de divorcio en Argelia, ni siquiera para viajar de nuevo allí. Ayúdenme, por favor”, confiesa.

Ciudadanas irregulares

Antes de que el padre se marchara a su país con las niñas, la pareja ejercía la patria potestad de forma compartida con un régimen de visitas amplio para el padre, aunque la juez concedió a la madre la custodia de las dos menores.

El Juzgado de Primera Instancia número 9 de Valencia estableció que ambos progenitores tenían que adoptar, de mutuo acuerdo, las decisiones importantes que afectaran a sus dos hijas, como el cambio de domicilio fuera del municipio de residencia habitual, traslados al extranjero -salvo en viajes de vacaciones-, cambio de centro escolar, celebraciones sociales o religiosas y tratamientos médicos de larga duración, entre otras determinaciones.

La joven conoció al que sería su marido en un parque de Alaquàs, y con 19 años se quedó embarazada. Durante los primeros años, la convivencia entre ambos era buena, aunque todo empezó a torcerse cuando él imponía su actitud prepotente y machista. Tras el divorcio, Abdenour Zorgani se llevó a sus hijas a Argelia desde París sin el consentimiento de la madre, engañándola. Allí, las menores no tienen acceso a la educación, ni asistencia médica ya que son ciudadanas irregulares.

Además de presentar dos denuncias en Francia y España por la sustracción de sus dos hijas, Amparo ha enviado cartas al Rey Juan Carlos, Defensor del Pueblo, Ministerio de Justicia, Consulado de Argelia y Fundación Child Care para solicitar ayuda en la batalla judicial que ha emprendido contra su exmarido. Sin solución. También tiene pruebas de unos presuntos maltratos que sufrieron sus hijas en Argelia. «Una tenía el ojo amoratado cuando hablé con ella por Skype, y me dijo que le habían pegado una bofetada», asegura Amparo. Además, en el último viaje vivió otro episodio en el que un familiar del padre agredió a las niñas.