Las Provincias

Una barbacoa causó el fuego de Bolulla que alcanza la Sierra de Bérnia

  • El incendio obliga a desalojar a un centenar de vecinos, se extiende al término de Xaló y cierra las Fuentes de l'Algar

Poco después del fuego en Benitatxell, las llamas volvían a asomar el domingo en el monte entre Bolulla y Callosa d'En Sarrià. Fue a las 18.56 horas cuando Emergencias notificaba este incendio. Tras una evolución inicial favorable y un rebrote que se produjo el lunes, ayer se tornó en un gran desastre que obligó a cien desalojos y avanzó sin control por la Sierra de Bérnia. Según el alcalde de Bolulla, una barbacoa es el posible origen. Tras una larga jornada de descargas, su poder empezaba a menguar al cierre de esta edición.

La complicación sobrevino sobre las tres de la tarde del lunes, cuando el grueso de medios de extinción centraba sus esfuerzos en frenar las llamas con origen en Benitatxell que arrasaban la Granadella. Fue sobre las 15 horas, cuando una densa columna de humo negro volvía a sembrar el miedo en este pulmón verde del interior de la Marina Baixa. De inmediato, el Puesto de Mando Avanzado (PMA), ordenó reforzar los ataques aéreos y se pidieron apoyo a equipos de extinción llegados de Castilla-La Mancha.

Cuando ya caía la noche se ordenaron los desalojos. Un centenar de personas de unas 40 casas tuvieron que abandonar las viviendas, situadas en la propia población y en La Rabosa, una zona urbanizada de Callosa d'En Sarrià muy próxima a la localidad de Tàrbena. La mayoría de evacuados se pudieron reubicar en viviendas de conocidos. También se habilitaron dos albergues, uno en el polideportivo de Callosa d'En Sarrià y otro en el Centro Cultural de Bolulla.

Durante la madrugada de ayer, mientras las cosas comenzaban a mejorar en Xàbia empeoraban en el fuego de Bolulla. Según Emergencias, el frente se descontroló por los malos accesos y una orografía montañosa muy abrupta. Ya en noche cerrada combatieron el infierno cinco equipos de bomberos de la Generalitat, cuatro autobombas y nueve dotaciones del Consorcio Provincial. Al amanecer, el fuego era de tal magnitud que fue preciso activar once aeronaves de extinción, medios anfibios del Gobierno y un centenar de efectivos de la UME. Durante la mañana, Moragues se refirió a unas condiciones climáticas «muy adversas con mucho calor y poca humedad», si bien confiaba en que los vientos «algo más suaves» pusieran freno al desastre. Pero las complicaciones se sucedían. Según fuentes municipales, durante la mañana el incendio se hizo fuerte con dos frentes. Una de las lenguas de fuego avanzó a los parajes de Coll de Rates, mientras el segundo ascendió desde las Fuentes de l'Algar con rumbo a la Sierra de Bérnia. El fuego alcanzó la cima e irrumpió en el término de Xaló.

Preguntado por las causas del fuego, el alcalde de Bolulla, Andrés Ferrer apuntó la posibilidad de una barbacoa encendida el domingo por unos residentes alemanes de la zona. Un testigo de esta nacionalidad sitúa uno de los focos en una finca colindante a la suya.