Los timos más frecuentes si viajas al extranjero

Los timos más frecuentes si viajas al extranjero
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París, Venecia o Estambul son algunas de las ciudades con timos singulares

REDACCIÓN

Julio y agosto son los meses del año en los que más tránsito de turistas hay. Muchos decidirán viajar a países cercanos y otros aventurarse a cruzar el charco, pero es imprescindible conocer de antemano qué puede ocurrirnos en el lugar de destino elegido y así disfrutar de las vacaciones de verano sin ningún tipo de contratiempo. Por eso, Babbel, la app para aprender idiomas, ha preparado un listado con los timos más sonados de los principales destinos turísticos de este verano.

1 París: timo de los billetes de metro

La ciudad del amor es uno de los destinos preferidos para viajar y dada su magnitud cuenta con una de las mayores red de metro del planeta, en la que se forman largas colas para comprar diariamente. Es en este momento, mientras los turistas valoran las distintas ofertas para aprovechar al máximo su billete, cuando un hombre amable y de buena presencia se les acerca para indicar cuál puede ser la mejor opción. Cuando finalmente se deciden por el billete idóneo y realizan la compra, el hombre da el cambiazo y deja al turista con uno de menor valor para revender el recién comprado fuera de la estación.

2 Venecia: timo del precio del menú

Uno de los reclamos por excelencia de viajar a Italia es su amplia y apetitosa gastronomía; pero cuidado con los restaurantes venecianos. Los más céntricos normalmente se aprovechan de los turistas y no ponen el precio del menú ni de los platos de la carta. Por ello, si no figura el precio por ningún lado... ¡la cuenta puede que venga inflada!

3 Cracovia: timo de los cócteles

Salir a tomar unas pintas de cervezao unos cócteles bien preparados se le antoja a cualquiera y más con lo económica que es Cracovia. Sin embargo, esta práctica puede jugar una mala pasada. En ocasiones, puede aparecer un grupo de jóvenes que te pregunten desorientados dónde tomar algo cerca. Finalmente se unen a ti y acabáis tomando algo juntos en un bar. La estafa termina en una cuenta estratosférica en la que los cócteles pueden llegar a costar hasta 40-50€ cada uno.

4 Río de Janeiro: timo de los «manises»

Este timo fue uno de los que más revuelo generó durante los Juegos Olímpicos. Comienza con un momento de descanso en cualquier mesa, en el cual se acerca un hombre que ofrece al turista maní (cacahuete). A pesar de que el viajero pueda no aceptar el maní, el hombre lo tira por la mesa. ¡Atención! los manises no se deben tocar, ya que en cuanto rozas uno, el hombre pide retribución económica.

5 Yakarta: timo de los taxis baratos

Como en muchos países del sudeste asiático, los taxis son una de las principales fuentes de estafa. El taxi vende una oferta tirada de precio y, una vez que el turista acepta la carrera, el taxista le hace una encerrona y le deja en unas tiendas para que gaste dinero en sus productos… También puede ser que «casualmente» el lugar a donde vas esté cerrado por una festividad (inventada por el conductor) y que te lleve a otro lugar más lejano o que le interese más a él. Consejo: infórmate sobre las distintas festividades para que no te tomen el pelo.

6 Estambul: timo de los cepillos

Si en Estambul pasas cerca de alguien que se dedica a limpiar zapatos y se le cae un cepillo, simplemente ignorarlo. Pues si se lo devuelves te limpiará los zapatos rápidamente, lo que te llevará a darle algo por cortesía. Llegado a ese momento, te pedirá más dinero, incluso 10 euros, alegando que ha hecho su trabajo y que tú parecías acorde con ello.

7 Ciudad de México: timo del agua ofrecida por conductores

Coger un taxi en México es bastante peligroso. Los propios mejicanos recomiendan antes un Über o Cabify, pero últimamente también recomiendan no aceptar nada de lo que te ofrezcan los conductores, especialmente agua. Recientemente se han dado un par de casos en los que el agua embotellada llevaba algún tipo de droga.

8 Bogotá: timo del falso policía

Un falso policía te informa sobre una infracción que has cometido y te pide dinero para que pagues la multa en el acto. El respeto a la autoridad hace que miles de turistas caigan en esta estafa, pero hay una forma sencilla de evitarlo: pedir la documentación al agente. De este modo puedes comprobar al instante si se trata de un policía real. Otro modo de esquivar esta estafa es aceptar la multa, pero con notificación a domicilio. Lo más probable es que el timador vea que no hay nada que hacer y termine la farsa.

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