Junqueras carga contra Puigdemont: «Me quedé por responsabilidad»

Cartel que solicita la libertad de Junqueras./EFE
Cartel que solicita la libertad de Junqueras. / EFE

La pugna entre las dos principales fuerzas del secesionismo afloran en vísperas del inicio del juicio del 1-O

CRISTIAN REINOBarcelona

Ha pasado más de un año, pero el asunto aún escuece. La decisión de Carles Puigdemont de huir al extranjero, tras pedir a sus consejeros que acudieran a sus puestos en las consejerías, solo dos días después de la declaración de independencia, sigue enfrentando al expresidente de la Generalitat de Cataluña y al exvicepresidente, Oriol Junqueras.

Puigdemont se instaló en Bruselas, mientras que Junqueras, junto a la mitad del Ejecutivo, fue encarcelado por el Supremo. En vísperas del inicio del juicio, que contará como principal ausencia la del expresident, Junqueras criticó este martes al exjefe del Ejecutivo catalán por marchar a lo que los independentistas califican como el exilio. «Yo me quedé en Cataluña por sentido de responsabilidad hacia mis ciudadanos», afirmó el presidente de Esquerra, en una entrevista al diario francés 'Le Figaro' desde la prisión. Junqueras echa mano de los clásicos para cargar contra su antiguo socio. «Sócrates, Séneca o Cicerón tuvieron la posibilidad de huir y no la aprovecharon», actitud que al republicano «impresiona» por «su responsabilidad cívica y ética».

El entorno del republicano siempre ha criticado al expresidente pues considera que su fuga ha podido afectar a los presos y a su situación de prisión preventiva, como ha constatado el Supremo, que ha denegado la libertad de los encarcelados porque sigue viendo riesgo de fuga, ya que el independentismo ya tiene «estructuras de poder organizadas» en el exterior. El abogado de Joaquim Forn, Xavier Melero, culpó la semana pasada a Marta Rovira (ERC), quien huyó el día antes de comparecer ante el Supremo, de que los procesados no hayan sido puestos aún en libertad.

Entre continuas llamadas a la unidad, el independentismo no logra transmitir una imagen cohesionada en la víspera del inicio del juicio donde la defensa de cada uno de los procesados podría dejar aún más en evidencia la división que hay en el secesionismo.

El dardo envenenado de Junqueras contra Puigdemont llega días después del nacimiento de la Crida, el proyecto que impulsa el expresidente y que trata de lanzar una envolvente a ERC y al PDeCAT para que acepten listas unitarias de cara a las municipales y las europeas. Llega además, una semana después de la bomba que provocó en las filas republicanas la decisión del exalcalde de Girona de presentar un recurso de amparo ante el Constitucional contra el republicano Roger Torrent, presidente de la Cámara catalana, y contra la Mesa del Parlamento autonómico. Puigdemont no perdona a Torrent que impidiera su investidura justo ahora hace un año. Y a ERC no le perdona que facilitara, junto al PDeCAT y en contra de su opinión, la moción contra Rajoy que aupó a Pedro Sánchez y abrió un periodo de cierta distensión entre la Moncloa y la Generalitat.

Las opciones

Junqueras y Puigdemont llevan enfrentados desde octubre de 2017, pero aun así el expresidente de la Generalitat no renuncia a compartir cartel con su exvicepresidente de cara a las europeas. El dirigente nacionalista se ofreció como número 2 en una candidatura que encabezará Junqueras, pero el republicano cerró la puerta: «No hay opciones buenas o malas. Hay opciones más útiles y menos útiles. Se ha demostrado que ir separados es mucho más eficaz», replicó hace ya meses. El mismo portazo han dado recientemente Esquerra y su candidato por Barcelona, Ernest Maragall, a los cantos de unidad de la Crida.

El presidente de ERC, que ofreció -a través de terceros- una conferencia política en el Sant Jordi Club de Barcelona, que sirvió para dar el pistoletazo de salida a la campaña especial que ERC ha preparado para hace seguimiento del juicio, admitió en Le Figaró que era consciente de que podía acabar en prisión.

Aun así, insistió en que no cometió «ningún delito», pues a su juicio, organizar un referéndum como hizo el Ejecutivo catalán el 1 de octubre de 2017 no es ilegal desde que el Parlamento español modificó el Código Penal en 2005. El exvicepresidente negó que protagonizara «ningún acto de violencia». Y sobre si ERC debe seguir apoyando el Gobierno de Sánchez, la cuestión es si «defiende los derechos civiles». «Para qué discutir de una u otra partida presupuestaria si en este país se condena a los cantantes, a los humoristas, a los activistas», aseguró.