El lío inmobiliario del conseller de Vivienda

El vicepresidente de la Generalitat, Rubén Martínez Dalmau./Irene Marsilla
El vicepresidente de la Generalitat, Rubén Martínez Dalmau. / Irene Marsilla

El vicepresidente podría instalarse en unas oficinas por las que la Generalitat pagaría más de 15.000 euros cada mes

Marta Hortelano
MARTA HORTELANO

Tras el qué y el quién del Botánico, llega ahora el problema del dónde. El nuevo vicepresidente de la Generalitat, Rubén Martínez Dalmau, busca su sitio. El también conseller de Vivienda y Arquitectura Bioclimática anda liado con la búsqueda de un inmueble que pueda albergar la sede de la que será la segunda área en importancia por debajo del presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y de la vicepresidenta, Mónica Oltra.

El también líder de Podemos en el Consell tiene claro que la representación institucional tiene que estar separada de la gestión de la política habitacional, del mismo modo que su compañera Oltra tiene una sede en el centro histórico para la Vicepresidencia primera y portavocía y otra en el Complejo Administrativo 9 d'Octubre (CA90) para la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas.

El gabinete de Martínez Dalmau, con el vicepresidente a la cabeza, ya se ha puesto en marcha para encontrar una oficina que contente sus necesidades. La condición es clara. Que el inmueble sea espacioso y se encuentre en el centro de Valencia para tener conexión directa con Presidencia de la Generalitat, según reconocen desde el propio equipo de Dalmau. Para satisfacer esa demanda, desde la formación morada no tienen inconveniente alguno en acudir al alquiler de la oficina, aunque en el centro de Valencia los precios son de los más elevados de la ciudad, y la Generalitat tiene en su haber locales que año tras año incluye en el plan de ajuste para ser vendidos a terceros y poder ingresar.

El vicepresidente quiere tener línea directa geográfica con Presidencia

Ayer, parte del gabinete del vicepresidente mantuvo una reunión con la Conselleria de Hacienda, de quien depende el patrimonio de la Generalitat, para intentar adecuar sus demandas con la oferta del parque público de locales.

Según reconocieron fuentes de la formación morada, «todas las opciones están sobre la mesa», incluida la del alquiler. De hecho, explicaron la posibilidad de instalarse en el local que dejará vacío en unos días el equipo de Delegación de Gobierno, situado en plena calle Colón. El local, que luce el cartel de disponible, tiene más de 1.000 metros cuadrados de oficinas y un precio de 15 euros el metro cuadrado, según la información catastral que anuncia la oferta. En total, si la vicepresidencia segunda se instala en este local, la Generalitat deberá abonar alrededor de 15.000 euros mensuales en concepto de alquiler.

Desde la Conselleria de Vivienda no descartan esta posibilidad, aunque reconocen que hay también otros «edificios menores» en el centro que Hacienda también ha puesto sobre la mesa. Todo dependerá de si finalmente se desplaza todo el personal de Vivienda más la treintena de personas de la estructura de la vicepresidencia o sólo se acomoda el equipo que formará la estructura de la parte de representación institucional.

Delegación del Gobierno deja libre una oficina de mil metros en la calle Colón

Lo cierto es que la Generalitat dispone de un patrimonio extenso que año tras año trata de colocar en el mercado para obtener ingresos. La venta de inmuebles está incluso presupuestada en las cuentas autonómicas y contemplada en el plan de ajuste que marca el Gobierno central cada ejercicio. Pero el catálogo de oficinas disponibles no parece adaptarse a las necesidades de la nueva Vicepresidencia. De hecho, dentro de las negociaciones para encontrar nueva sede, el equipo de Dalmau ha visitado algunas de las oficinas disponibles en la Plaza del Ayuntamiento, propiedad de la Generalitat, aunque no les ha acabado de convencer la disposición del despacho.

En cualquier caso, si finalmente la opción elegida es el alquiler, será el Consell el que deberá autorizar la operación inmobiliaria. Tampoco se descarta que algún departamento pueda ser reubicado en otro emplazamiento para hacer sitio a la Vicepresidencia, pero de momento todas las operaciones están abiertas. Las partes se han emplazado a una nueva reunión, mañana.