La policía inicia la expulsión de una hondureña que acudió a denunciar una agresión

Una patrulla de la Policía Nacional y ubicación de la comisaría de Xirivella./
Una patrulla de la Policía Nacional y ubicación de la comisaría de Xirivella.

La joven, que llegó a Valencia hace unos meses tras huir de su país, fue detenida al no tener permiso de residencia

I. D.Valencia

Una mujer hondureña, de 33 años, fue detenida por la Policía Nacional y está pendiente de una orden de expulsión del país tras acudir a la comisaría de Xirivella para presentar una denuncia por una agresión sufrida previamente por un hombre.

Así lo denunció ayer la ONG València Acull, que rechazó «contundemente» la forma de actuar de la Policía Nacional porque «provoca que las personas migrantes indocumentadas padezcan todo tipo de abusos sin atreverse a denunciarlos por miedo a ser expulsadas». Según la entidad, «se está contribuyendo a incrementar su exclusión social».

Fuentes de la Jefatura Superior de Policía en la Comunitat Valenciana confirmaron a LAS PROVINCIAS lo sucedido y explicaron que en este caso se comprobó que la mujer estaba en situación irregular y se procedió según lo establecido en la ley en este tipo de situaciones.

Los hechos sucedieron el 3 de mayo cuando la joven y un amigo, de nacionalidad española, acudieron a la comisaría de Xirivella para denunciar las agresiones, insultos y amenazas que acababan de sufrir por parte del casero de él. Cuando empezaron a relatar lo sucedido, un agente les pidió la documentación, según la información facilitada por la entidad.

La mujer, que reside en Valencia desde hace unos meses, «salió al coche a recoger la copia de su pasaporte y, al regresar, le estaban esperando los agentes de extranjería, que se la llevaron detenida a otras dependencias de comisaría, donde le incoaron el expediente de expulsión», mientras que su acompañante tuvo que acabar de presentar la denuncia. Entre la llegada de los jóvenes a la oficina y el inicio del expediente de expulsión apenas transcurrieron «entre 30-45 minutos», indicaron fuentes de València Acull.

Al no poder formalizar la denuncia, lo hizo su amigo que hizo mención al parte facultativo que la joven entregaría tras acudir a un centro de salud. Según la ONG, «en los informes médicos consta que sufrió hematomas y contusiones en brazos y hombros» tras haber sido agarrada y empujada por el casero, que también los amenazó con dos cuchillos de grandes dimensiones, según su versión de los hechos.

València Acull critica que los agentes no atendieran «como se debe» a una mujer tras ser atacada

Según València Acull, la joven hondureña llegó a Valencia «huyendo de la violencia de de su país», donde «varios de sus familiares, incluido un hermano, han sido asesinados por bandas». Actualmente está a la espera de que se resuelva la orden de expulsión, ya que ha presentado alegaciones contra la misma. No ha solicitado asilo.

La entidad recriminó que, «en lugar de atender como se debe a una mujer que acaba de sufrir la agresión de un hombre», la policía «centró su preocupación en que la víctima no residía legalmente en España, la detuvo e inició su procedimiento de expulsión sin que ella pudiera formalizar la denuncia».