La ansiedad, un enemigo latente también para los perros

La separación puede causar ansiedad, asociada a la predicción que puede hacer el animal de que se queda sin una figura de referencia./LP
La separación puede causar ansiedad, asociada a la predicción que puede hacer el animal de que se queda sin una figura de referencia. / LP
Algunos problemas de conducta de los canes domésticos pueden estar provocados por trastornos mentales que tienen solución
EXTRAS

Los trastornos mentales no son exclusivos del ser humano. Las mascotas también los sufren y cada vez hay más profesionales que los estudian y buscan mecanismos para tratarlos y ponerles solución. Uno de los más comunes es la ansiedad, causante de muchos de los problemas de comportamiento de perros, gatos y aves domésticas.

La etología, a medio camino entre la veterinaria y la psicología, estudia el comportamiento de los animales, tanto en el medio natural como en ambientes humanos. A través de numerosos estudios, esta rama de la biología ha identificado una serie de comportamientos en perros domésticos que se explican a través de episodios de ansiedad, que solo se pueden identificar si estamos atentos a su corporalidad. De hecho, en algunas ocasiones algunas razas parece que sonríen y ese gesto, señalan los expertos, puede ser una muestra de ansiedad. De la misma manera, que tu mascota no deje de seguirte por casa y no saber cuándo parar de hacerlo puede marcar también un síntoma de este trastorno.

La ansiedad se puede presentar por motivos como la separación, asociada a la predicción que puede hacer el animal de que se va a quedar solo y sin ninguna figura de seguridad que le sirva como referencia. También es bastante común que se presente ansiedad en perros mal socializados y que no pueden controlar su miedo al no poder predecir los escenarios con los que se va a encontrar. A esto hay que añadir episodios pasajeros de fobia que pueden generar ansiedad por culpa de tormentas, ruidos fuertes, fuegos artificiales o viajes largos, entre otras cuestiones.

La sensación de abandono causa problemas graves de conducta

Otro de los factores que puede influir en la aparición de ansiedad es la mala comunicación entre los perros y sus amos. Según varios estudios, en algunas razas muy dependientes, cuando los animales no reciben las órdenes correctamente de sus propietarios -tanto de palabra como gestuales-, pueden generar problemas de conducta que, a su vez, degeneran en episodios de ansiedad.

Los expertos en comportamiento animal avisan de que es un error bastante común confundir la ansiedad que sufren los canes con la hiperactividad o el exceso de conducta de exploración. Estas dos circunstancias se suelen dar por deficiencia en la atención o en la estimulación, que hacen que el perro se aburra o se sienta sin referencia y se comporte de manera errática. Sin embargo, la tristeza y el nerviosismo que acarrea la ansiedad puede conllevar problemas más graves, llevando incluso a episodios de agresión o depresión en casos extremos en los que no se trata debidamente.

Análisis profundo

Etólogos y psicólogos veterinarios recomiendan que el punto de partida para poner solución a los problemas de ansiedad sea el análisis del apego que existe entre el perro y sus amos. De esta forma, se podrá saber a ciencia cierta si las situaciones de estrés son causadas al dejarlos solos, por culpa de la ansiedad por separación o por el síndrome de ansiedad generalizada.

Si el perro ya no es un cachorro y sigue mostrando comportamientos propios de esa edad como hacer las deposiciones en casa o morder los muebles, es posible que también haya generado un trastorno de conducta por ansiedad, generalmente, por culpa de la sensación de abandono y que se manifieste de esta forma cada vez que se encuentra solo. La sensación más evidente, avisan los veterinarios especializados en conducta, es que suelen manchar incluso los lugares donde comen o duermen, síntoma de que hay trastornos por ansiedad que el perro no puede controlar.

Una vez identificado el problema, se recomienda realizar una terapia conductual e ir modificando poco a poco el comportamiento del animal con sencillos ejercicios que marquen una nueva rutina y permitan que en esas situaciones se establezca un umbral de estrés mucho más alto poco a poco. También se recomienda el uso de juguetes que puedan morderse y que el perro utilice cuando está solo en casa. En casos más graves o en los que la ansiedad está más acuciada, los veterinarios plantean la posibilidad de medicar a la mascota con fármacos psicotrópicos, aunque se trata de una opción que se establece para casos extremos y siempre con un diagnóstico.