La feria del mueble recupera las cifras previas a la crisis y apuesta por el diseño

Visitantes de Hábitat Valencia, ayer en la jornada inaugural. / damián torres
Visitantes de Hábitat Valencia, ayer en la jornada inaugural. / damián torres

Hábitat abre sus puertas en un ambiente de «moderado optimismo» de los fabricantes ante riesgos como el 'brexit' o la desaceleración

EFEVALENCIA.

Hábitat Valencia, la feria del mueble, decoración e iluminación, regresa a cifras previas a la crisis de 2007 en una edición con más oferta, superficie de exposición y previsión de asistentes. El certamen abrió ayer sus puertas en un clima de «moderado optimismo» ante un contexto internacional difícil y con el diseño como reclamo, tras la designación de Valencia como Capital Mundial del Diseño en 2022.

El salón acoge a 503 firmas y marcas internacionales, el 21 % más que el año anterior. Con 411 expositores en 65.000 metros cuadrados de superficie y más de 26.000 visitantes potenciales, Hábitat da cabida a nuevas colecciones e innovaciones tecnológicas y ecológicas y reunirá figuras internacionales del diseño.

Los fabricantes del mueble se muestran «moderadamente optimistas» porque continúa el crecimiento iniciado hace siete años y esperan esquivar la desaceleración económica y que el 'brexit' les afecte menos que a otros sectores, según el presidente de la Asociación Valenciana de la Industria del Mueble y Afines (Avima), Kiko Torrent.

Sus previsiones apuntan a un crecimiento menor al de los últimos años -3 % en 2018-, tras repuntar más del 5% las exportaciones en el primer semestre y alcanzar los 1.131 millones en toda España.

Las importaciones de muebles, por valor de 1.631 millones, subieron un 2,7 %, con un saldo comercial negativo en 500 millones, según datos facilitados por la feria.

En la inauguración de Hábitat, el presidente de la Generalitat, Ximo Puig, afirmó que la Comunitat «no cree en el proteccionismo» y «sí en la apertura y la competitividad sana a través de la calidad, el diseño y la mejora de la productividad», e indicó que la feria del mueble, que fue hace años «la gran feria de Valencia», hoy está «en condiciones de ser una feria del mueble del siglo XXI».

La feria del mueble acusó la crisis de los años 2007 y 2008, que dejaron al sector «en una situación muy delicada» y a Feria Valencia «prácticamente hundida», según el presidente de la institución, José Vicente González, que celebró el regreso de Hábitat este año «a los números precrisis», con «la misma superficie expositiva de 2007».

También resaltó que el sector del mueble, aunque con menos empresas, está «mucho mejor que hace tres años» y Hábitat ha multiplicado por ocho la superficie de exposición.

González destacó la colaboración con los expositores para consensuar «prácticamente todo», desde espacios hasta fechas y mensajes que lanzan al mercado, para recuperar los clientes perdidos. Como ejemplo, citó que hace tres años la penetración del mueble en mercados de futuro era testimonial y el mueble de diseño ocupa hoy dos pabellones.

El alcalde y presidente del patronato ferial, Joan Ribó, resaltó que la celebración de Hábitat de manera independiente de Cevisama es «una prueba de recuperación» de la industria del mueble. También destacó que la Feria cerró el año pasado con unos beneficios de 2,3 millones, los mejores resultados desde 2008, y que tanto el Ayuntamiento como la Generalitat y la propia Feria, inmersas en su refundación, trabajan para cumplir los objetivos fijados.