La Ciutat de la Pilota reabrirá en 2020 tras funcionar una década sin licencia

Trinquet de la Ciutat de la Pilota, que acogió su última partida oficial en 2016. / damián torres
Trinquet de la Ciutat de la Pilota, que acogió su última partida oficial en 2016. / damián torres

El trinquet se inauguró en 2010 con el complejo aún en obras y la Generalitat lo clausuró para partidas oficiales en 2016 al no garantizarse la seguridad

MOISÉS RODRÍGUEZVALENCIA.

La Ciutat de la Pilota vuelve a latir. La instalación, concebida en principio como un faraónico complejo del deporte autóctono, recibirá en unos días la última dosis de respiración asistida para volver a latir por sí misma. Lo hará después de funcionar durante seis años sin licencia y permanecer otros tres clausurada. Así seguirá hasta que cumpla las condiciones mínimas para que el Ayuntamiento de Moncada pueda concederle el pertinente permiso de actividad.

La Generalitat decidió cerrar la Ciutat de la Pilota en 2016, después de que acogiese la final de la Lliga de escala i corda. Esta ha sido la última partida oficial que se ha disputado en el trinquet con capacidad de en torno a 1.500 personas. Desde ese instante, sólo lo han empleado los alumnos de tecnificación (Cespiva), con permiso expreso, y accediendo únicamente a unas áreas muy acotadas de la instalación.

Mientras tanto, la Generalitat ha realizado unas obras para garantizar la seguridad ante eventos con gran afluencia de público. Estos trabajos se han tramitado en varias fases y la última ya ha superado toda la burocracia. Hay permiso para que las obras de acondicionamiento del aparcamiento -la explanada concebida también como cancha de juego internacional- se lleven a cabo a partir del 1 de julio. Se estima que los trabajos durarán alrededor de cinco meses. Cuando acaben, la Ciutat de la Pilota ya contará con las salidas de emergencias y las plazas de estacionamiento que marca la ley para que una instalación de sus características tenga licencia de actividad.

Será a principio de 2020 cuando pueda volver a estar abierta al público, eso sí, sin ser el macro complejo concebido a principio de siglo. Tras invertirse más de 11 millones de euros, sólo está el trinquet. Ni rastro de las galotxetes de Monóvar, los frontones o el minitrinquet que debía estar en 2010. La Generalitat estima que para completar la Ciutat de la Pilota es necesario aportar otros 11 millones. El Gobierno autonómico quiere dar uso a lo que ya hay construido, no descarta completar el proyecto, pero tampoco marca plazos para ello.

Pero fuentes consultadas sí inciden en que al trinquet, ya que está, hay que darle uso. De momento podrán seguirlo usando los futuros valores del Cespiva. Pero la Generalitat también lo pondrá a disposición de la Fundació, la entidad que gestiona la pilota profesional. A partir de ahí, será esta entidad la que decide si programa partidas de élite en el trinquet de Moncada.

A la Fundació se le abrirá, en todo caso, una ventana ante eventos como la final del Individual de escala i corda de este sábado. La partida entre Genovés II y Soro III habría llenado tres veces Pelayo. Esta es, aproximadamente, la capacidad del trinquet de la Ciutat de la Pilota. Las entradas para la catedral están agotadas desde el martes y sólo quedan las que por normativa han de ponerse a la venta en las horas previas a la competición.

Moncada, todo hay que decirlo, tiene su cara y su cruz. Durante los años que se disputaron finales allí, no faltaron voces críticas por parte de los propios jugadores. Algunos de ellos criticaban el bote de las pelotas, distintas por el color del trinquet. Influía esto y los cristales en las escalas y en la muralla del dau. Se reabriría el debate del color azul o del blanco para mejorar la visibilidad, sobre todo en televisión. Pero esa partida se jugará desde enero.

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