24 Horas de Daytona

A Fernando Alonso le hacen el 'tocomocho' en las 24 horas de Daytona

El Cadillac de Fernando Alonso, en Daytona./Gerardo Mora (EFE)
El Cadillac de Fernando Alonso, en Daytona. / Gerardo Mora (EFE)

El asturiano se siente decepcionado con el rendimiento del Cadillac en comparación con el de sus rivales, a quienes acusó de esconderse en los test para obtener ventaja en el reajuste de rendimiento

DAVID SÁNCHEZ DE CASTROMadrid

Fernando Alonso, el piloto de Fórmula 1 y mucho más, ya lleva tiempo acostumbrado a tener que bregar contra los elementos externos al volante de un coche que no es favorito. Por eso en su participación en el WEC se le hace hasta raro ser el gran dominador, ya que el Toyota TS050 no cuenta con rivales efectivos que le puedan privar de la victoria más allá de ellos mismos.

En su segunda participación en las 24 horas de Daytona lo va a tener más complicado. Alonso decidió enrolarse en esta aventura porque le garantizaron que podría ganar. Y puede hacerlo, pero partirá con cierta desventaja. Ya se ha visto durante los entrenamientos libres y la clasificación: los Cadillac están un punto por detrás de los Mazda y de los Acura.

El motivo no es estrictamente deportivo. No es que Mazda y Acura hayan creado mejores prototipos y por ello sus equipos estén por delante de los Cadillac, que son más numerosos. De hecho, en rendimiento puro, deberían ser las escuadras del fabricante estadounidense quienes dominaran con mano de hierro y tuvieran en su pelea interna su mayor dificultad. La razón por la que Alonso, Van der Zande, Kobayashi y Taylor saldrán sextos en la carrera de este sábado es porque los Mazda y los Acura se han beneficiado de un sistema que busca la justicia de la competición, pero que acaba siendo todo lo contrario: el 'Balance of Performance' (BoP).

Desde hace años, para que en las carreras de resistencia (fundamentalmente, pero también en otras) haya más igualdad, se implementó este curioso mecanismo normativo mediante el cual se penalizaba a los coches más dominantes y se premiaba a los más desfavorecidos, mediante el uso de peso extra, limitaciones en el combustible o similares. Para obtener una visión de quién es cada cual, en cada carrera se medían los datos y se intentaba equilibrar en la siguiente. En el caso de Daytona, al ser la primera del año, se sirvieron de los datos obtenidos en el fin de semana de test, el 'ROAR Before the Rolex', para hacer el BoP en todos los coches.

Es aquí donde surge la polémica, y que Alonso denunció tras la clasificación del jueves: los Mazda, los Acura y los Nissan no mostraron todo su potencial en el ROAR, sino que fueron deliberadamente más lentos para que el IMSA (el organizador) les diese un 'Balance of Performance' más favorable.

A esto se le conoce como 'sandbagging', o 'hacer de saco de arena'. Es una expresión que viene del boxeo y hace referencia a los sacos que se usan para recibir golpes de entrenamiento. Llevado a los combatientes, hacer 'sandbagging' es la táctica que usan algunos púgiles de dejarse llevar una buena somanta de puñetazos, aguantar hasta cansar al rival, y luego darle la vuelta al combate cuando tienen la oportunidad.

En el automovilismo es parecido: los coches que quieren ser beneficiados por el BoP se tapan en una carrera previa y luego en la siguiente volar. En el Mundial de Resistencia no ha sido raro ver a algunos coches con un rendimiento sorprendentemente bajo en las 6 horas de Spa y luego ser imbatibles en las 24 horas de Le Mans, que es la carrera que le sucede y en la que todos quieren brillar. Lo mismo ha ocurrido en la cita de Daytona: en el ROAR se taparon, el IMSA picó el anzuelo y ahora los Mazda, los Acura y, en menor medida, el Nissan están por delante de los Cadillac.

Alonso no ocultaba su frustración el jueves. «El año pasado no fuimos muy competitivos, así que todo el mundo me dijo que para ganar Daytona necesitaba estar en un equipo estadounidense, porque el BoP nunca será el mismo para los equipos europeos. Así que este año estoy en un equipo estadounidense, pero seguimos sin tener el mismo BoP que los demás», se quejó el español.

La superioridad de los Mazda es tal, o al menos así se sienten, que ni siquiera salieron a rodar en la noche de Daytona del jueves al viernes, el único ensayo de las condiciones sin sol que se encontrarán este fin de semana. Alonso tampoco salió, pero sí lo hizo en la sesión de la tarde del viernes, aunque muy poco. El asturiano apenas dio un par de vueltas de instalación para hacer comprobación de sistemas, y dejó la labor de hacer la mayor parte del trabajo a Jordan Taylor, que dio diez vueltas en total. No obstante, que no desespere: si algo ha demostrado la historia de las carreras de resistencia es que, hasta que no se llegue a la meta, nadie puede dar por segura su superioridad.

Este sábado, a las 20:35 hora española arranca una nueva edición de las 24 horas de Daytona. Tanto Alonso como Miguel Molina y Antonio García en la categoría GTLM, y Álex Riberas en la GTD (este lo tiene mucho más complicado) buscarán la victoria en la gran primera carrera en circuitos del año. Para verlo, los espectadores españoles sólo podrán hacerlo por Bein Connect.

 

Fotos

Vídeos