«Estábamos ganando demasiado dinero»

Rosa Rodríguez
ROSA RODRÍGUEZ

Rodrigo Rato era un 'Amo del Universo'. Como el bróker Sherman McCoy en 'La Hoguera de las Vanidades' siempre pensó ser «uno de esos pocos elegidos (...) ¡Sin limitación alguna...!». El todopoderoso prohombre financiero del aznarismo que desterrado víctima del no-dedazo viajó allende los mares, el tipo audaz que ahuecó el ala del FMI antes de la detonación de las hipotecas subprime, ha sido condenado en firme a cuatro años de cárcel por el Tribunal Supremo debido a su «conducta». Esa misma con la que «se lucró indebidamente y permitió el lucro de los demás», desde Caja Madrid hasta Bankia, coadyuvando «conscientemente» a «un sistema que ya cuando se estableció en 1988 estaba pervertido en su origen»(sic). La connivencia corrupta, ex aequo, de las tarjetas black propició a una variopinta camarilla de 65 miembros -PP, PSOE, IU, CCOO, UGT, CEOE, CEIM...incluso con quien fuera jefe de la Casa del Rey- saquear a su antojo al menos 12,5 millones de euros, cargándolos a la cuenta de la codicia.

Si Tom Wolfe levantara la cabeza bien podría inspirarse en otro de los lobos del Wall Street español para versionar el best seller de su mundialmente aplaudida novela de Nueva York. «Esos sueldos escandalosos no existen». Son como los Reyes Magos, le faltó añadir a Narcís Serra a las puertas de la Audiencia de Barcelona al responder a las cuestiones de los periodistas sobre los «elevados emolumentos» que lo sientan en el banquillo por acordar junto a la cúpula de Catalunya Caixa subirse salarios «desproporcionados» en «beneficio propio y con claro perjuicio para la entidad, lo cual contribuyó a aumentar su grave crisis financiera», tal como ha acreditado el Ministerio Fiscal que pide cuatro años de prisión para el ex vicepresidente del Gobierno. En tres años se embolsó más de un millón de euros para gastos personales mientras en la caja que capitaneaba, con el taladro percutor de la especulación inmobiliaria, se abría un boquete de 720 millones de euros. Para tapar el agujero, el FROB tuvo que aplicar un parche que ascendió a 12.676 millones de euros. Según datos del Tribunal de Cuentas hasta 2015, es el rescate que más caro le ha salido al Estado. Ni un gramo de responsabilidad reconoció el otro día mirando a cámara quien fuera ministro de Defensa: «No me arrepiento».

En Europa ya se cruza el Rubicón de esa omertà bancaria. Los 40 millones de euros del presupuesto comunitario que anualmente se reparten como retribuciones sin justificar entre 751 eurodiputados están avalados por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea. Luxemburgo acaba de dar un portazo a la prensa que acudió a la Corte tras la negativa de Estrasburgo a ser transparente con ese gasto no menor, el único no fiscalizado en la UE. Y cuando me pregunten, ¿por qué no hubo regulación? La portavoz del Tesoro de Estados Unidos, en una escena de 'Too Big To Fail', planteaba ese interrogante a su jefe Henry Paulson, quien contestó: «Nadie quería, estábamos ganando demasiado dinero».