Las Provincias

Se cumplen 90 años del nacimiento del historietista que creó 'El guerrero del antifaz'

El guerrero del antifaz.
El guerrero del antifaz. / lp
  • Manuel Gago desarrolló su carrera en la ciudad del Turia y publicó las aventuras del mítico caballero para Editorial Valenciana

España no es país que honre a sus dibujantes. No hace bandera con Francisco Ibáñez, Manuel Vázquez o JAN, pese a que ‘Mortadelo y Filemón’, ‘Anacleto, agente secreto’ y ‘Superlópez’ son iconos de la cultura popular. Con matices artísticos y enmarcados en distintos contextos históricos, cada uno de los personajes forma parte del imaginario colectivo del país.

Los historietistas españoles, aquellos que dibujaron a los personajes de tebeo y que con su trabajo tiñeron de imaginación la infancia de varias generaciones en una España que vivía en blanco y negro, son los grandes olvidados, como recuerda el documental ‘Héroes del tebeo valenciano’, dirigido por Quico Díaz y producido por Ignacio Estrela. El ilustrador Paco Roca también se acercó a los creadores de las viñetas y a su precariedad laboral con el cómic ‘El invierno del dibujante’, un título donde relata cómo los autores estrella de Bruguera abandonaron la editorial para fundar la revista ‘Tío Vivo’ en un tiempo donde los derechos de autor no se contemplaban.

Estos ejemplos son de los escasos tributos que han recibido los dibujantes, pese a que sus personajes son inmortales. A estos homenajes cabe sumar la exposición ‘Un siglo de tebeos’, que se exhibió en la Biblioteca Valenciana en marzo de 2013 y en el Centro del Carmen en febrero de 2014. La muestra fue una retrospectiva de la historieta en la Comunitat, desde 1913 hasta 2013.

Valencia fue cuna de importantes historietistas, como José Sanchis Grau (autor de ‘Pumby’ y ‘Superpumby’), Miguel Ambrosio ‘Ambrós’ (dibujante de ‘El capitán trueno’) y Manuel Gago, que creó ‘El guerrero del antifaz’. Justo este año se cumplen 90 años del nacimiento del último dibujante, que hizo su carrera en la ciudad del Turia y trabajó principalmente para sellos valencianos. Gago, que se casó con Teresa Quesada y se mudó a vivir a Valencia, donde nacieron sus hijos, dedicó más de dos décadas a ‘El guerrero del antifaz’. En el barrio de Patraix la calle Dibujante Manuel Gago recuerda el paso del historietista en la ciudad.

Desde los años 40 trabajó para Editorial Valenciana. En este sello, Manuel Gago García (Valladolid, 7 de marzo de 1925 - Valencia, 29 de diciembre de 1980) publicó la primera historieta del personaje que le daría la fama en 1944 y el último de la colección completa salió a la calle en junio de 1966. Dibujó más de 27.000 páginas.

Más adelante, en la década de los 70, el sello recuperó al héroe con nuevas series y reediciones en formato vertical, que abarcaron 110 números. «Gago dibujó a su personaje más conocido hasta el final de sus días. Sus últimas aportaciones son de 1977 y el historietista murió tres años después. De hecho el paladín se quedó encerrado en la mazmorra y aún continúa prisionero», recuerda Pedro Porcel, especialista en el tebeo español y autor de varios libros sobre la historieta como ‘Superhéroes ibéricos’, ‘Clásicos en jauja’ y ‘La historia del tebeo valenciano’. La muerte sobrevino al dibujante y dejó a su principal criatura en prisión.

‘El guerrero del antifaz’ nació como una serie de aventuras ambientada en la España de los Reyes Católicos. Fue la lectura de ‘Los cien caballeros de Isabel La Católica’, de Rafael Pérez Pérez, la que inspiró la creación del caballero de tebeo que puso su espada al servicio de la cristiandad.

La serie tuvo pronto un gran éxito y se publicó ininterrumpidamente, en cuadernos independientes, hasta 1966, llegando a alcanzar tiradas de más de 150.000 ejemplares. "Es difícil hacerse hoy una idea de lo que supuso ‘El guerrero del antifaz’. Lo conocía todo el mundo. Hizo soñar a una generación de la posguerra", recuerda Porcel, quien lamenta que durante años se vinculara al guerrero con el fascismo. "No es un personaje protofascista, en absoluto. La serie es producto de su tiempo, de la mentalidad de los años 40", defiende.

Las grandes influencias del tebeo español de aventuras fueron los títulos americanos de los años 30, como ‘Flash Gordon’ o ‘El Príncipe Valiente ‘, pero ‘El guerrero del antifaz’ introdujo cambios. Con él, argumenta Porcel, "se alcanza la edad adulta del género" en tanto que las tramas son más elaboradas, los personajes están mejor perfilados e incorpora cierto cariz de melodrama. "Estos elementos conectaron con el público", añade Porcel, quien destaca el "dibujo dinámico y aparentemente sencillo de las viñetas".

"Dibujaba los personajes de sus historias y su vestimenta en un pequeño bloc, para poder acordarse más adelante de cómo eran y vestían. Cuando un personaje moría, lo tachaba con una X o con una M, para evitar resucitarlo por error más adelante", revelan en una web que sirve para homenajear al ilustrador.

El caballero de Gago no está muerto. Sus seguidores lo mantienen vivo sobre todo en internet. Los coleccionistas adquieren ejemplares únicos y rarezas en la red, pero ésta también sirve para que los admiradores del dibujante se organicen. En Facebook existe el grupo ‘El guerrero del antifaz’, donde se comparten iniciativas e actividades relativas al personaje y el autor. Alrededor de 300 personas están conectadas en torno al héroe de Gago y difunden todo tipo de información, como avisos de tiendas donde comprar ejemplares del paladín a buen precio, reproducción de ilustraciones (sellos, ediciones extranjeras, homenajes de otros autores, etcétera) o el aniversario de Teresa Quesada, la viuda de Gago, que cumplió 90 años el pasado marzo.

La Asociación de Amigos de El Guerrero del Antifaz de Madrid y web Voto a bríos son otras dos herramientas al servicio de las creaciones de Gago. La segunda se muestra muy activa y levanta acta de cualquier actividad vinculada al personaje del tebeo, como las versiones del guerrero dibujadas por otros ilustradores (como los valencianos Paco Roca, Rafael Torres y Jordi Bayarri) o la falla del artista Manolo Martín que se plantó en la calle Dr. Zamenhof en 2012.

Otras creaciones

La carrera profesional de Gago no sólo se limita al paladín cristiano, sino que su trayectoria fue más amplia. Para Editorial Valenciana creó ‘El hombre de piedra’, ‘El espadachín enmascarado’ y ‘El pequeño luchador’.

Sobre este último personaje, Valeriano Belmonte, un acérrimo seguidor del dibujante y de sus creaciones, contó en un reportaje para ‘La Verdad’ de Murcia que con el éxito de Gago con el ‘El guerrero del antifaz’ se planteó el nacimiento de un nuevo personaje. Esta vez las aventuras del héroe, "el segundo importante en la carrera del ilustrador", a juicio de Belmonte, se trasladaron al legendario Oeste americano. En esta decisión influyeron las películas de John Ford y Cecil B. de Mille, que desembarcaron en las pantallas de los cines españoles durante este periodo. Nació así un rubio y apuesto quinceañero, similar a Fernando, de ‘El guerrero del antifaz’, con el título de ‘El pequeño luchador’. Su nombre de pila fue Fred y al lado de su fiel Matón, la dulce Margarita y su hermano Tony, y la intrépida Carolina triunfó a partir de 1945.

El contrato de exclusividad con Editorial Valenciana, contra la que los herederos de Gago iniciaron una batalla judicial para recuperar los derechos de autor sobre ‘El guerrero del antifaz’, no le impidió crear otros personajes para otras firmas. El dibujante, además, llegó a fundar dos sellos: Garga y Maga. La segunda tuvo mayor vida, de 1951 a 1986, y en ella nacieron ‘El corsario sin rostro’, ‘El capitán España’, ‘El cruzado negro’, ‘Piel de lobo’, ‘Hombres heroicos’, ‘Aguilucho’, afirma Pedro Porcel, quien reclama un gran homenaje en Valencia para rendir honores a uno de los grandes dibujantes.

Si las instituciones valencianas buscan una efeméride para organizar un tributo a Gago, lo tienen fácil. En diciembre se cumplirán 35 años de la muerte del creador de ‘El guerrero del antifaz’.

Temas