Las Provincias

Un anarquista regresa 52 años después a su antigua cárcel para ser homenajeado

  • El catalán Joan Busquets estuvo encerrado en San Miguel de los Reyes durante la dictadura franquista

El anarquista catalán Joan Busquets pasó durante la dictadura franquista casi quince años encerrado la prisión de San Miguel de los Reyes de Valencia, adonde hoy ha vuelto a entrar 52 años después para recibir un homenaje junto a miles de presos que también pasaron parte de su vida en alguna de sus celdas.

Busquets estuvo encarcelado en esta prisión, actual sede de la Biblioteca Valenciana y de la Académia Valenciana de la Llengua, de 1950 a 1965, años en los que, recuerda, "un día se parecía al otro, no había nada preciso", con la única excepción del intento de fuga que durante años preparó con otros dos presos y que no pudo culminar en 1954 porque uno de sus compañeros alertó a los guardias civiles.

El expresidiario ha rememorado cómo con cinco o seis sacos de tela pudieron hacer una cuerda con la que se descolgaron por la fachada principal del edificio en tres tramos, en el último de los cuales uno de sus compañeros no esperó y comenzó a correr.

"El guardia civil de la garita nos dio el alto y aunque me deslicé jugándome la vida fui descubierto, salté encima de una acequia y me rompí la pierna por dos sitios", ha relatado para señalar que se hizo "el muerto" mientras le llevaban a rastras: "No quise quejarme, aunque me dieron un coletazo en la cara y perdí el conocimiento".

También ha recordado que durante los años 50 estuvo "bastante mal" en la prisión, donde se pasaba "mucha hambre, la gente moría y había tuberculosos en la parte más alta del penal".

A pesar de esos malos momentos, ha destacado la "afinidad y solidaridad" que había entre compañeros "de la penuria que había". "No todo era desagradable entre nosotros", asegura.

"Para mí la cárcel era una tela en blanco, un día se parecía al otro", afirma Busquets, quien llegó a San Miguel de los Reyes en 1950 después de que le conmutaran la pena de muerte a la que fue condenado en 1949 por un consejo de guerra.

En 1965 fue trasferido al penal de Burgos, donde cumplió cinco años más de pena y salió en libertad en octubre de 1969, cumpliendo así 20 años y seis días de prisión. Los seis días que se sumaron a la condena, por los distintos años bisiestos, llevaron a Busquets a demandar al Gobierno.

Aunque en 1970 regresó a San Miguel de los Reyes para hacer fotografías porque quería escribir un libro, le negaron el acceso a su interior y solo pudo retratar el exterior.

Hoy sí ha entrado en un regreso para que el que, ha dicho, "estaba preparado. Siempre he reivindicado a los compañeros que han muerto y han sido asesinados y lo seguiré haciendo".

Actualmente vive en Francia con su mujer y su hijo y no ha pensado volver a vivir a España: "¿Para soportar todo esto? No, Franco dejó todo atado y bien atado y puso al rey la continuación del régimen", critica.

San Miguel de los Reyes comenzó a ser utilizada como prisión para presos comunes a finales del siglo XIX pero durante la Guerra Civil alcanzó las "más grandes cotas de represión y crueldad", según la directora general de Cultural y Patrimonio, Carmen Amoraga.

Aunque podía albergar a doscientas personas, testimonios orales afirman que llegó a reunir a hasta 6.000 presos, algunos de ellos en campos de concentración de sus alrededores. Busquets recuerda momentos con hasta 2.500 presos hacinados.

Estas instalaciones acogen hoy un acto de homenaje a los presos franquistas que estuvieron encarcelados entre sus muros, como un gesto para recuperar la memoria histórica y democrática y como "una muestra de respeto para nuestra historia", según Amoraga.

En el acto, al que asistirán el president de la Generalitat, Ximo Puig, y miembros del Consell, se descubrirá un monolito conmemorativo y sobre la fachada de una de las alas del edificio se proyectarán imágenes de los presos y de algunas de sus creaciones, como poesías o cómics, y los nombres de reclusos que han ido llegando en los más de 400 correos recibidos en la cuenta presosensanmiguel@gva.es.

Tras el homenaje, la Generalitat colaborará con el Aula de Memoria Histórica y Democrática para que se investiguen académicamente las cárceles de San Miguel de los Reyes, la Modelo, la de Portaceli y la cárcel de mujeres.