Las Provincias

La actual sequía agrava el peligro de más derrumbes cuando llegue la gota fría

Tres operarios, junto al derrumbe de la montaña de Corte de Pallás, ocurrido en abril del año pasado.
Tres operarios, junto al derrumbe de la montaña de Corte de Pallás, ocurrido en abril del año pasado. / LP
  • La caída de la montaña de Cortes se produjo tras jornadas de lluvias muy intensas en la zona

La sequía que padece la Comunitat no sólo incide en el peligro de grandes incendios forestales. El riesgo de desprendimientos o movimientos de laderas es también elevado cuando sobrevienen lluvias torrenciales tras periodos muy secos como el actual. De hecho, la caída de la montaña de Cortes se produjo tras jornadas de lluvias muy intensas en la zona.

Así lo explica Juan Carlos García, técnico superior especializado del Área de Riesgos del IGME. «Los movimientos se producen cuando las fuerzas desestabilizadoras son mayores que las estabilizadoras. En la Comunitat, uno de los desencadenantes son los cambios producidos en el estado tensional del terreno por la variación de su contenido en agua». Suelos y rocas con presencia de materiales finos como arcillas o margas o macizos rocosos muy fracturados pueden experimentar roturas en casos de lluvias intensas o prolongadas en el tiempo.

«Este cambio en las condiciones de estabilidad», describe el técnico, «puede ser acentuado en escenarios de lluvias intensas ocurridas tras largos periodos de sequía». Los deslizamientos por causas climáticas «son los más frecuentes».

Según un informe sobre movimientos de ladera y su relación con el cambio climático elaborado por Corominas, Mateos y Remondo en 2015 «en el área mediterránea, el cambio de escenario debe ser evidenciado por el aumento de la frecuencia de las precipitaciones de alta intensidad y, en consecuencia, más inundaciones rápidas, flujos de escombros, deslizamientos superficiales y desprendimientos».