La Fiscalía cree haber descubierto una nueva fortuna del clan Pujol en Andorra

El juez cursa una nueva comisión rogatoria tras hallar Hacienda movimientos de nueve millones de euros del primogénito de la familia

Viernes, 9 agosto 2019, 18:11

La Fiscalía Anticorrupción cree haber descubierto una nueva fortuna del clan Pujol en Andorra cuando está a punto de concluir la investigación sobre el patrimonio multimillonario de la familia del expresidente catalán en el principado. El Ministerio Público pidió el pasado 24 de julio al juez de la Audiencia Nacional José de la Mata que solicite a Andorra información sobre seis nuevas cuentas bancarias hasta ahora desconocidas ubicadas en cuatro entidades diferentes y todas ellas supuestamente vinculadas al primogénito del clan, Jordi Pujol Ferrusola, 'Junior'. Esos depósitos –sostiene el Ministerio Público- habrían recibido en los últimos años hasta nueve millones de euros sin que se haya encontrado el motivo de esas transferencias. Anticorrupción cree que esos nueve millones podrían ser solo la punta del iceberg.

El miércoles, según el auto al que ha tenido acceso este periódico, De la Mata dio luz verde a esta nueva comisión rogatoria al entender que las «diligencias interesadas resultan pertinentes, necesarias y proporcionadas a los fines de la presente instrucción, en averiguación de los hechos y presuntos delitos objeto de ésta».

Estas cuentas están en los bancos Andbank, Credit Andorra, Banco Sabadell de Andorra y Banca Privada de Andorra. La Fiscalía cree que estos depósitos pertenecen a la familia Pujol, aunque están gestionados por un testaferro, Francesc Robert Ribes, ex director de la televisión del principado, ya imputado en la causa por blanqueo de capitales.

Fondos desconocidos

Anticorrupción, en su escrito, explica al juez que las últimas investigaciones de los fiscales habrían llegado a la conclusión que «Jordi Pujol Ferrusola es o ha sido titular de fondos distintos de los que ya se conocen» en cuentas que comparte con el propio Ribes y con otro empresario. Hasta esas cuentas, insiste la Fiscalía y «sin que conste razón alguna de dicha transferencia de fondos», han llegado recientes fondos de origen igualmente desconocido.

Anticorrupción reclama al juez que su comisión rogatoria sea especialmente puntillosa, requiriendo a los bancos que aporten absolutamente todos los detalles de esos movimientos de dinero sospechoso sin motivo aparente alguno.

Esta nueva comisión rogatoria, la número 22 dictada por el titular del Juzgado Central de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional, se enmarca en la investigación abierta el tribunal de la calle Génova en diciembre de 2012 para esclarecer origen de la fortuna de la familia Pujol. En la causa siguen, entre otros, imputados el exjefe de Gobierno catalán, su mujer Marta Ferrusola y sus siete hijos, acusados de delitos de blanqueo de capitales, contra la Hacienda Pública, delitos de falsedad en documento mercantil, así como de un posible delito de organización criminal.

México y Panamá

Según explicaron fuentes judiciales, la pista sobre la nueva fortuna oculta del clan el país de los Pirineos la dio la Agencia Tributaria a finales del pasado julio cuando detectó que 'Junior' había hecho traspasos de nueve millones de euros entre cuentas de empresas de México y Panamá.

Esos envíos de dinero «sin justificar» que han dado la voz de alerta, aunque detectados ahora, se produjeron entre los años 2006 y 2010, antes de que comenzara la investigación de la Audiencia Nacional, por lo que es probable que los tres primeros ejercicios (2006, 2007 y 2008) estén prescritos. Según Hacienda, serían al menos 2,89 millones de euros sin regularizar los que escaparían al fisco de esa cuenta a nombre de la sociedad panameña Claremont, gestionada por Ribes.

El dinero que acabó en manos del supuesto testaferro del clan de los Pujol provenía –según detalla Hacienda- de la mercantil mexicana Comercializadora Grupo Haklaab. Supuestamente este grupo hizo esos pagos como devolución de unos préstamos que habría hecho Ribes a los mexicanos para poner en marcha varias salas de juego. El problema –detalla el fisco- es que no hay ninguna prueba de la existencia real del proyecto de los casinos.

«La operativa consistía en que Jordi Pujol Ferrusola ingresaba las cantidades en alguna cuenta bancaria a nombre de Claremont y posteriormente desde ésta las transfería a la entidad Comercializadora Grupo Haklaab», zanja la Agencia Tributaria.

El informe de Hacienda concluye que «según los hechos y manifestaciones recogidos» y ante la falta de justificación del origen de las cantidades prestadas por Jordi Pujol Ferrusola, se considera «la existencia de incrementos no justificados de patrimonio».

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