Obligados a fichar desde el lunes

Todas las empresas tienen que poner en marcha un registro diario de la jornada | Dudas y preocupación sobre cómo controlar la entrada y salida de los trabajadores a dos días de tener que cumplir esa exigencia legal

Obligados a fichar desde el lunes
Inés Herrero
INÉS HERREROValencia

Desde el próximo domingo, 12 de mayo, todas las empresas están obligadas por ley a registrar la jornada laboral diaria que realizan sus trabajadores, una medida con la que el Gobierno de Pedro Sánchez pretende atajar el fraude de las horas no remuneradas ni libradas y por las que tampoco se cotiza. A dos días de tener que cumplir esa exigencia legal, desde la patronal valenciana subrayan las «dudas y preocupación» del empresariado sobre la capacidad de controlar la entrada y salida de todos sus empleados, por la inversión necesaria y, sobre todo, por la complejidad de hacerlo en las pymes o en negocios con horarios flexibles.

De no hacerlo, las empresas se enfrentan a sanciones de 626 a 6.250 euros por parte de la Inspección de Trabajo, que desde el próximo lunes podrá comprobar la implantación del registro de jornada, ya sea mediante el tradicional sistema de ficha o vía apunte manual, hojas de cálculo, identificación dactilar u ocular o con soluciones telemáticas, a través del ordenador o el móvil.

Según la ministra de Trabajo en funciones, Magdalena Valerio, los inspectores actuarán «con cabeza, mesura y sentido común». Sin periodos de gracia ni moratorias, pero sí con cierto «margen de maniobra» para atender a las empresas y resolver sus dudas antes de sancionar.

La obligación del registro de jornada, que ya se exigía para las horas extraordinarias y los contratos a tiempo parcial, emana de un decreto-ley en vigor desde marzo y llamado a «garantizar el cumplimiento de los límites en materia de jornada, crear un marco de seguridad jurídica y posibilitar el control por parte de la Inspección de Trabajo».

LAS CLAVES

6.250
euros de sanción máxima para las empresas que incumplan la obligación legal de implementar un sistema de registro de la jornada de todos sus trabajadores, como se exigía ya a quienes emplean horas extra o contratan a tiempo parcial.
Soluciones pactadas
El método para controlar el acceso debe elegirse junto a los representantes legales de la plantilla. Si no hay acuerdo, el empresario decidirá cómo lo organiza y documenta.
48%
de quienes hacen horas extra no las cobran, según la EPA. Un informe de CC OO sitúa a la Comunitat como la segunda en horas extras, con más de cinco millones al mes, que se podrían transformar en unos 32.000 empleos anuales.
De tarjetas a 'apps'.
Los métodos para registrar la jornada diaria y almacenar los datos durante cuatro años son infinitos: del apunte manual a las hojas de cálculo, tarjetas, reconocimiento dactilar u ocular, aplicaciones móviles con geolocalización...

La Comunitat, segunda con más horas extra

CC OO sitúa a la Comunitat como la segunda con mayor número de horas extraordinarias realizadas, con 5.246.988 al mes y un 30,9% no pagadas, y estima que se podrían transformar en 32.000 empleos al año. El secretario de Acción Sindical de CC OO PV, Daniel Patiño, valora la obligación de registro diario de la jornada «para proporcionar transparencia, en la línea de otras legislaciones europeas, visibilizar nichos de economía sumergida por el fraude de las horas extraordinarias (o no pagadas, o pagadas irregularmente), y como mecanismo de control de un trabajo decente».

Isabel Merenciano, directora del área de derecho laboral de Broseta en Valencia, indica que «en las áreas productivas no es extraño encontrar controles de acceso», a diferencia de lo que suele suceder en el sector servicios. O en el agrario y, de ahí, que la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA) reclame un reglamento específico ante la «imposibilidad de fichar en el campo», por su temporalidad y la necesidad de trabajar a destajo en temporada, de forma legal y remunerada según convenio.

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En el transporte, desde la Federación Valenciana de Empresarios del Transporte y la Logística (FVET) dan por cumplida esa exigencia para los conductores con tacógrafos, siempre que trasladen los datos a un informe que permita identificar los horarios. En el resto de casos, cada empresa negociará con los representantes sindicales cómo hacerlo, o tomará una decisión si no hay acuerdo, y advierten de que «no está suficientemente claro cómo registrar la jornada del personal de confianza no sometido a control horario» o de quienes tienen flexibilidad horaria.

Según Merenciano, «las empresas tendrán que dedicar recursos a cumplir la jornada máxima legal», más o menos según el método que elijan para registrar los datos y poder conservarlos durante cuatro años.

Una medida «difícil de encajar» con el teletrabajo o los horarios flexibles

Uno de los grandes retos a la hora de cumplir la obligación de registro de jornada es delimitar el concepto de tiempo efectivo de trabajo, especialmente en casos de teletrabajo, horarios flexibles y distribución irregular de la jornada. Sin olvidarse del derecho a la intimidad, la protección de datos y los principios sobre la desconexión digital.

«Resulta complicado establecer un registro diario de jornada en un mundo en que las relaciones laborales están globalizadas y se fomenta la flexibilidad», apunta Isabel Merenciano, socia de Broseta. A su juicio, esa medida «está pensada para la prestación de servicios típicos en los que se acude a un centro de trabajo todos los días, de forma estable», pero «es difícil de encajar con los mecanismos de distribución irregular de jornada o el teletrabajo».

Para fichar sin necesidad de estar en la empresa se puede recurrir a aplicaciones móviles como la creada por la tecnológica Nunsys, que incluye la geolocalización del trabajador en el inicio y final de su jornada, o por la también valenciana Quiva Software. Otras 'apps' como Beebole permiten registrar en la nube la hora de entrada y salida, desde un ordenador, tablet o teléfono móvil e, incluso, sin conexión a internet.