HUEVOS GUILLÉN: Más de medio siglo de un negocio redondo

Huevos Guillén supera los 170 millones de facturación y en sus cuentas es clave la producción para Mercadona | La compañía valenciana dispone de seis millones de gallinas que producen anualmente 155 millones de huevos para satisfacer a la cadena de Juan Roig

Cinta transportadora de huevos en las instalaciones de la empresa valenciana Huevos Guillén. /LP
Cinta transportadora de huevos en las instalaciones de la empresa valenciana Huevos Guillén. / LP
Álvaro Mohorte
ÁLVARO MOHORTEValencia

La historia de Huevos Guillén comenzó a principios de los años 60 con una moto y una cesta de madera. Benjamín Guillén Ferrer se trasladó a Valencia desde su Gúdar natal, en la provincia de Teruel, y empezó a dedicarse a comprar huevos en granjas de la zona de Sinarcas para montarlos en una caja con paja en su motocicleta Ossa.

Esto le permitió conocer los sistemas de producción, que en ningún negocio son tan sencillos como pueda parecer en un principio, y también tejió una red de compradores que, con la ayuda de su hermano Joaquín, alcanzó en 1975 toda la actual Comunitat Valenciana.

Ya llevaban dos décadas en marcha cuando decidieron constituir en 1984 Huevos Guillén como sociedad limitada, incorporando además a la siguiente generación de la familia. Sin embargo, el siguiente gran salto de valor se producirá en 1992, cuando decidan organizarse como una gran empresa que cubre las partes fundamentales del proceso productivo.

La compañía ultima una inversión de 10 millones de euros para su nueva explotación en Teruel

Es entonces cuando se constituye la empresa Industrias Avícolas Guillén en Benaguacil (Valencia) para la producción y venta de piensos a las empresas del grupo y también a terceros. Además de crecer de forma orgánica, es en esa fecha cuando absorbe el Grupo Avícola La Cresta, asumiendo un tamaño y servicio que pronto llama la atención en el sector.

Esto explica que en 1997 Mercadona cuente con ella como proveedora de huevos y comience una relación que marcará a la empresa hasta hoy. Este impulso conllevó una gran responsabilidad, ya que se tenía que satisfacer la demanda de un cliente que crecía a paso ligero y no todo el mundo era capaz de aguantar la carrera.

Así es como en 1999 abren su primer centro de gallinas camperas en Sinarcas y demuestran que están a la altura de la exigencia de Juan Roig. Así, en 2000 se convierten en proveedor exclusivo de Mercadona, interproveedor en la terminología de a cadena, no solo ofrecen el huevo fresco, sino ofreciendo alternativas como el huevo cocido, cuya producción comienzan en 2002 en su planta de Quart de Poblet (Valencia).

Objetivo: todas las gallinas a sus anchas

La compañía invertirá 60 millones de euros hasta el año 2025 en sistemas alternativos para la instalación de nuevas naves de gallinas criadas en suelo, camperas y ecológicas. Según la empresa, se trata de una apuesta por el abandono progresivo de la venta del huevo procedente de jaula, con la que la empresa se convertirá en la primera productora de huevos en España en alcanzar este compromiso. Huevos Guillén inició hace años este proyecto de conversión para dar respuesta tanto a la creciente sensibilidad social en relación al bienestar animal, como para satisfacer las demandas del consumidor por los huevos ecológicos, camperos y de suelo, que serán el cien por cien de la producción tanto de huevo líquido como fresco en 2025. La empresa ha transformado a principios de 2018 un 20% de su parque total.

También la firma tenía que cumplir las exigencias geográficas de su gran cliente y en 2006 comienza un proceso de expansión por otras comunidades autónomas con la compra de una participación mayoritaria de las empresas de Grupo Padrino Sierra de Toledo y un año más tarde comienza la construcción de una nueva granja en el municipio de Bullas (Murcia).

El ritmo no para y, aunque la crisis ya azota a España, en 2008 adquiere una participación mayoritaria del Grupo Cantos Blancos, mejora su posicionamiento como productor para Mercadona, abre un nuevo centro de producción de gallinas camperas en Villabraz (León) y una nueva nave en Almendralejo (Badajoz).

Mientras el país atraviesa uno de los peores desiertos económico, Huevos Guillén resiste y llega a 2015 con capacidad para seguir creciendo, adquiriendo entonces una granja en Abárzuza (Navarra) y al año siguiente inicia su actividad en la planta de producción de derivados del huevo que tiene en Utiel (Valencia).

La empresa está hoy en plena expansión y el pasado año puso en marcha un centro de producción de gallinas camperas en Agüimes (Las Palmas de Gran Canaria), una nave de camperas en Bullas, otras en Sinarcas y una nave de suelo y de gallinas ecológicas en Villaluenga de la Sagra (Toledo).

Este mismo año, Huevos Guillén ultima una inversión de 10 millones de euros en la construcción de una nueva explotación avícola de puesta campera y ecológica en el municipio de Perales de Alfambra (Teruel), un proyecto que el Consejo de Gobierno de Aragón ha declarado de interés autonómico.

Tras toda esta evolución, la compañía ha alcanzado unas ventas superiores a los 170 millones de euros, con un volumen vendido de 155 millones de docenas de huevos y un parque de seis millones de gallinas. Todo ello en un contexto en el que, según datos facilitados por el Ministerio de Agricultura en su informe de Renta Agraria Nacional 2016, la producción de huevo en España se incrementó en 2016 un 14,6% mientras que los precios del huevo se redujeron un 13,50%.

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