7 paraísos bajo sospecha

Son escenarios del Caribe o Micronesia. Ofrecen playas, lugares de ensueño y vacaciones idílicas, pero también son los últimos lugares en los que esconder o lavar el dinero. Europa vigila siete

7 paraísos bajo sospecha
ANTONIO CORBILLÓN

Todo el mundo cree tener claro qué es un paraíso natural. Escenarios con climas tropicales, naturaleza y fauna libres de intervención humana, playas de arenas apenas holladas y puestas de sol que disfrutar y fotografiar para aspirar a ganar el World Press Photo del año.

Pero tal vez no esté tan claro lo que es un paraíso fiscal. La naturaleza es tangible, medible. Casi respirable. El dinero también viaja a estos lugares. Pero no busca disfrutar de sus escenarios sino camuflarse detrás de la falta de regulación legal para su tránsito y depósito.

Y a veces, ambos paraísos se confunden y mezclan. La Unión Europea (UE) acaba de hacer pública su última lista de los lugares a los que los ricos llevan su dinero para que se beneficie del excepcional 'clima' mercantil de estos lugares. Para establecer cuáles son no mide la limpieza de sus playas o la oferta de hoteles de lujo a pie de ola.

La UE marca tres criterios: el nivel de transparencia; fiscalidad justa frente a estructuras opacas y si colaboran con los acuerdos internacionales contra el traslado de beneficios. El club de los 28 Estados europeos, el que más ciudadanos envía a disfrutar de los otros paraísos en las temporadas estivales, acaba de actualizar su lista negra. Ha quedado reducida a siete lugares: Samoa Americana, Namibia, Guam, Palaos, Samoa, Trinidad y Tobago e Islas Vírgenes de los Estados Unidos.

Todos estos territorios entrarían en lo que las agencias de viajes ofertan como 'vacaciones paradisíacas'. Algunos como Guam, Islas Vírgenes y Samoa Americana ni siquiera tienen estatus de país: son espacios no oficiales bajo jurisdicción de Estados Unidos: sin ciudadanía, ni voto, ni pasaporte. Pero con licencia para maniobrar con los capitales financieros.

Europa ha reducido su lista de 19 a siete paraísos fiscales. La OCDE sólo admite uno y Oxfam habla de 73

Estas listas de escenarios en los que las palmeras conviven con las trampantojos bancarios no deja de crecer o de reducirse, según quien las clasifique. Cansada de perseguir a los defraudadores fiscales por el mundo y harta de su impotencia ante los escándalos de evasión fiscal, Europa creó su propio ránking en 2017. Empezó con 17 Estados, después redujo la cifra a 9. Ahora son siete. En las últimas revisiones han salido fuera del sospechoso club países como Panamá, Bahréin, Islas Marshall o Santa Lucía, lo que demuestra el atractivo del Caribe y los archipiélagos de Oceanía hacia estos 'castillos' financieros.

Panamá también alternaba hermosos escenarios de coral e islas indígenas con los 'Panamá Papers' (Papeles de Panamá). Era una maquinaria de lavar dinero que marcó, a partir de 2014, un antes y un después en la cooperación de todos estos espacios. Los que deciden cooperar pasan a formar el 'registro gris', una especie de purgatorio con ánimo redentor. «Debemos permanecer vigilantes para que las 55 jurisdicciones de la lista gris pasen de la palabra a los actos», dijo hace unos meses el comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici.

Se trata de que esos paraísos del esparcimiento mantengan su atractivo pero no a costa de ser un 'lavadero' de actividades poco lícitas de los países que, además, les ayudan a llenar sus arcas con las divisas turísticas. Porque en esos siete lugares a los que Europa les ha puesto la cruz de la sospecha, el turismo es siempre la principal fuente de ingresos oficiales.

Parece más fácil otorgar el título de paraíso natural que el fiscal. El primero es una postal que cualquiera coleccionaría. Para el mercantil, las diferencias son enormes. Para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) sólo queda uno: Trinidad y Tobago. Para la oenegé Oxfam la cifra llega a 73.

Guam: La punta de lanza de EE UU

Población. 161.000 habitantes. Superficie. 549 km2. Renta per cápita. 35.439 dólares USA. Desarrollo humano. Índice de 0.849 (sobre 1), el más alto de su zona.

Puerta de entrada a Corea y Taiwán. Estados Unidos le arrebató la isla de Guam a España en la Guerra de 1898 y afianzó su dominio en 1944 con una base militar. Es un territorio no asociado (con gobernador pero sin derecho a voto). La llaman la 'punta de lanza' por su curiosa forma. Sus habitantes, los chamorros, son una mezcla hispano-filipina que viven del turismo y de la base militar.

Samoa, la isla del verdadero robinson

Población. 200.000 habitantes. Superficie. 2.381 km2. Renta per cápita. 5.368 dólares USA. Dependencia. El país importa diez veces más de lo que exporta.

Las mejores playas sin la presión de la explotación turística. Después de recorrer todo el Pacífico, Robert L. Stevenson ('Robinson Crusoe') se quedó para siempre en Samoa. Independizada de Nueva Zelanda en 1962, sus dos islas habitadas ofrecen algunas de las mejores playas del mundo. Toda una postal tropical no exenta de graves problemas ambientales.

Islas vírgenes estadounidenses

Población. 106.000 habitantes. Superficie. 354 km2. Renta per cápita. 36.350 dólares USA. Curiosidad al volante. Único territorio de EE UU en el que se conduce por la izquierda.

Parada casi obligada de los cruceros que recorren el Caribe. Como Samoa Americana o Guam, es un territorio sin estado dominado por Estados Unidos, pero sin derechos políticos propios. También figura entre los 17 lugares incluidos en el Comité de Descolonización de la ONU. El turismo de crucero es la base de su economía, aunque en una de sus tres islas (Saint Croix) está una de las mayores refinerías mundiales.

Samoa americana

Población. 55.000 habitantes. Superficie. 199 km2. Renta per cápita. 11.541 dólares USA. Tierras vecinales. Nadie puede comprar tierras sin un 50% de sangre samoana en sus venas.

Sin propiedad privada ni impuestos, también sin derechos civiles. Como Guam, es un territorio no incorporado a EE UU. Fueron rechazados por «salvajes» e «incivilizados» por la Corte Suprema. Ahora «somos ciudadanos de segunda clase», se queja su presidente, Loa Pele. Van al Ejército, pueden ir al país pero no tienen voto. El 90% de las tierras son comunales. Ni particulares ni empresas pagan impuestos.

Trinidad y Tobago, bajo el influjo hispano

Población. 1,35 millones de habitantes. Superficie. 5.128 km2. Renta per cápita. 31.933 dólares. Avance hispano. El español será cooficial del ingés a partir del año 2020.

Lujo a las puertas de la depauperada Venezuela. Descubiertas por Colón en 1498, su cercanía a Venezuela ha incrementado el peso de lo hispano en su cultura mestiza y criolla. Independiente desde hace cuatro décadas ha logrado un alto desarrollo gracias a la combinación de industria (petróleo y gas), algo de agricultura (café y cacao) y turismo en sus exóticas playas.

Namibia, última frontera de África

Población. 2.030.000 habitantes. Superficie. 824.292 km2. Renta per cápita. 4.427 dólares. Despoblación. Apenas tiene 2,5 hab/km.

Desiertos y parques en el nuevo reclamo del África más salvaje. Paradigma del África más auténtica, Namibia ofrece los parques nacionales más atractivos como el del Etosha, el mayor del planeta. A caballo entre los desiertos de Namib y Kalahari, la naturaleza se une a una rica herencia con fuerte presencia alemana, país del que fue colonia hasta hace un siglo. Hasta celebran el Oktoberfest como si estuvieran en Múnich.

Palaos, calidad frente a cantidad

Población. 20.000 habitantes. Superficie. 459 km2. Renta per cápita. 16.300 dólares USA. Multilingüe. Es el país de los seis idiomas oficiales, cuatro locales, más japonés e inglés.

Estado joven pero con madurez para no maltratar su riqueza. Es el más pequeño de los estados de Micronesia y sus primeros conquistadores fueron españoles. Independiente de EE UU desde 1981, a pesar de sus idílicas playas su gobierno pone trabas a la masificación. Su presidente, Tommy Remengesau, lo llama 'moratoria turística': menos turistas pero con poder adquisitivo. Suponen el 85% de su PIB.

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