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COCA-COLA

De los baby boomers a la Generación T, tenemos una misión: salvar el planeta

Los humanos somos especialistas en cooperar para lograr grandes gestas. Quienes habitamos hoy el planeta tenemos por delante la más importante de ellas

Ana García Novo

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Cuando trabajamos juntos, los humanos no conocemos límites. Pensemos, por ejemplo, en el desciframiento del genoma humano, un hito científico que marca un antes y un después en el diagnóstico y tratamiento de múltiples enfermedades. En este proyecto trabajaron codo con codo científicos y laboratorios de varios países. Como resultado, la primera edición del libro de la vida pasó a disposición de la comunidad científica internacional para abrir nuevos caminos contra el sufrimiento humano.

Nuestra historia está llena de grandes retos a los que tratamos de buscar respuestas entre todos. Lo llevamos en la sangre. De hecho, somos la única especie preparada para que un gran número de individuos sin raíces comunes cooperen entre sí en busca de un bien común. Y parece ser que lo somos desde la prehistoria.

Hoy, todas las generaciones que convivimos en la Tierra tenemos un reto inmenso por delante. Baby boomers, Generación X, Milenials, Generación Z e incluso los pequeños T podemos trabajar juntos en una oportunidad histórica: salvar el mundo. La sostenibilidad es la clave que nos permitirá alcanzar el éxito.

Crecer y cuidar el planeta

Crecer de manera respetuosa con las personas y el entorno es el principal objetivo de la sostenibilidad. Esto quiere decir que las generaciones que hoy habitamos el planeta debemos continuar evolucionando, pero sin comprometer el futuro de los que vendrán detrás.

La lucha contra la contaminación de los plásticos en la naturaleza es uno de los Objetivos del Milenio

Que conseguir esa sostenibilidad es una labor de todos no es una frase hecha. Es algo que ha reconocido la propia ONU. Cuatro años después de adoptar la Agenda de Desarrollo Sostenible 2030, el organismo asegura que esta iniciativa está cobrando vida gracias a que los Gobiernos la integran en sus estrategias nacionales, pero no solo por eso. Además, los municipios, las empresas y la sociedad civil, incluidos los jóvenes, están adoptando medidas para conseguir sus metas.

Ejemplos hay muchos. El movimiento Fridays for Future, que concentra cada viernes a jóvenes de todo el mundo para exigir soluciones al cambio climático, está liderado por una adolescente de la Generación Z, Greta Thunberg. Pero en esta lucha por cuidar el planeta en el que habitarán en el futuro, los jóvenes no están solos. También sus abuelos baby boomers (de entre 51 y 70 años) dan un paso al frente para dejarles un mundo mejor. Varias asociaciones de distintos países, como For our Grand Children de Canada o Grands-Parents pour le Climats de Suiza han firmado un manifiesto para defender el derecho de sus nietos a un futuro sostenible y presionan a las autoridades para que esto se cumpla.

Más allá del activismo, la sociedad civil responde cada vez más al reto de la sostenibilidad con sus actos cotidianos. Incluso con aquellos que tienen que ver con su dinero. En este sentido, el 61% de los inversores de entre 38 y 50 años -Generación X- tiene siempre en cuenta factores de sostenibilidad a la hora elegir un producto de inversión. Saben que sus propias inversiones pueden contribuir a lograr un mundo mejor mediante el apoyo a proyectos sostenibles. Por su parte, los millennials también envían un mensaje alto y claro a las empresas: cada vez tienen más en cuenta sus políticas de sostenibilidad a la hora de aceptar un nuevo empleo.

Un consumo más responsable

Otra respuesta, común a todas las generaciones, es el cambio que se está impulsando hacia una economía circular. Sustituir el viejo sistema lineal, de usar y tirar, por otro capaz de alargar al máximo el ciclo de vida de los productos es un objetivo al que contribuyen ciudadanos de todas las edades cada día Jubilados, adultos jóvenes y maduros, adolescentes y niños estamos transformando ya nuestra manera de consumir para conseguirlo. De hecho, el 62% de los españoles somos conscientes de que nuestro consumo puede ayudar a cambiar el mundo, según la OCU. Promover una manera más sostenible de relacionarnos con los recursos y los residuos nos ayudará a crear valor. También a dejar un planeta mejor a quienes lo habitarán en el futuro.

En este sentido, las empresas se esfuerzan por ayudarnos a participar de una economía circular capaz de optimizar recursos, reducir residuos y cuidar del planeta. Un ejemplo es el compromiso de Coca-Cola con un mundo más verde, tal y como refleja su nueva campaña Hagámoslo juntos, que nos interpela a todos a abordar el desafío de la sostenibilidad, porque sumando voluntades se avanza mucho más. Entre las acciones con las que la compañía demuestra este compromiso destaca la devolución a la naturaleza de lo que toma de ella. En este sentido, Coca-Cola repone el equivalente a toda el agua contenida en sus bebidas. Para lograrlo, apoya diversos proyectos en España, como la optimización del riego de cultivos en Las Tablas de Daimiel, de recuperación de fuentes naturales en Burgos o de recuperación del Estuario del Guadalquivir, entre otros. En 2018, devolvió 3.279 millones de litros (el 113,5% del agua contenida en las bebidas comercializadas en España y Portugal).

Coca-Cola también tiene el compromiso de recoger el equivalente a todos los envases que pone en el mercado para que ninguno acabe como residuo, especialmente en los océanos. Su proyecto Mares Circulares ha recogido ya más de 500 toneladas de desechos de playas y entornos acuáticos españoles. La multinacional se ha comprometido, además, a consolidar una economía circular que permita recoger, reciclar y reutilizar el 100% de sus envases en 2025. En la actualidad, el 99% de sus envases es reciclable y contiene el 25% de plástico reciclado. Y en un paso más hacia la sostenibilidad, el 100% de sus principales ingredientes de origen agrícola serán sostenibles, gracias al proyecto Cítricos Sostenibles, realizado en colaboración con la Universidad Jaume I de Castelló, Inédit y el IRTA de la Generalitat de Cataluña, que busca reducir el uso de agua y fertilizantes en el cultivo de cítricos en España.

Estos son solo algunos ejemplos de la revolución que entre todos hemos puesto en marcha para alcanzar la sostenibilidad que salvará nuestro planeta. Que todas las generaciones tomemos conciencia de nuestra responsabilidad es el primer paso. Actuar en consecuencia será lo que nos conduzca, una vez más, al éxito colectivo porque juntos podemos hacer mucho más.

RCS / RESPONSABILIDAD / COMPROMISO / EMPRESAS

CON PRÓPOSITO

Es un proyecto que propone un recorrido por las iniciativas de responsabilidad social corporativa de las empresas españolas. Qué hacen, por qué lo hacen y cómo lo hacen… y el modo en el que estas políticas influyen en nuestro modo de vida.

Hay tantas políticas de RSC como empresas y cada una de ellas elige el entorno en el que focalizar sus esfuerzos. La sostenibilidad y la promoción de la igualdad son los ámbitos en los que las empresas españolas suman más iniciativas, junto con la lucha contra la pobreza.

A este tipo de proyectos se suma con fuerza la Economía Circular, que ha perdido ya la etiqueta de moda pasajera para convertirse en una apuesta de futuro de las grandes empresas españolas. Cada vez son más las que reman en esta dirección, en un movimiento global que abraza cada vez un mayor número de ciudadanos. Responsabilidad en el consumo, prudencia en el uso de recursos naturales, reutilización de los residuos generados por la actividad empresarial… En definitiva, responsabilidad en la cadena de producción y en el consumo.

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Contenido de Content Factory para Coca-Cola. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.