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Biodiversidad: por qué es necesaria y qué podemos hacer por ella

“Una vez que una especie se extingue, ninguna ley puede hacerla regresar: se ha marchado para siempre”. Allen M. Solomon, ambientalista.

Ana Belén Madrid

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Entre 1971 y 2014 han pasado muchas cosas. Si se le pide a cualquier ciudadano que mencione alguna, surgirán temas como la llegada de la democracia a España, la creación de la Unión Europea o la eclosión de internet. Todos estos hitos tienen, sin duda, un gran impacto sobre nuestras vidas. Sin embargo, pocos se imaginarán que en esos 43 años desapareció el 60% de la población mundial de peces, aves, mamíferos, anfibios y reptiles. Y la culpa fue de la acción humana.

Los datos del Informe Planeta Vivo de WWF son claros: la biodiversidad está en peligro. Tanto es así, que la ONU ha incluido la detención de su pérdida dentro de sus Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) a los que se adhiere Cepsa, en concreto al 7 (Energía asequible y no contaminante), el 8 (Trabajo decente y crecimiento económico), el 9 (Industria, Innovación e Infraestructura), el 12 (Producción y consumo responsable), el 13 (Acción por el clima) y el 16 (Paz, justicia e instituciones sólidas). Todo ello es fundamental para sostener los ecosistemas y luchar contra el cambio climático. Dicho de otro modo, es imprescindible para seguir viviendo en la Tierra. Por eso autoridades, empresas y sociedad civil deben comprometerse con este objetivo. Cepsa es una de las compañías que han decidido dar este paso.

Cuestión de responsabilidad

La gestión responsable en una empresa produce impactos positivos en su entorno y trabaja por minimizar los posibles negativos derivados de su actividad . Por ese motivo, Cepsa desarrolla Planes Directores de Responsabilidad Corporativa. Se plantean en plazos de tres años y marcan la ruta a seguir para alcanzar el desarrollo sostenible de la compañía y de la sociedad donde se integra. Además, Cepsa cuenta con una serie de compromisos para una gestión responsable en diferentes ámbitos, entre los cuales se encuentra el medio ambiente.

¿Qué puede hacer una compañía energética para gestionar sus actividades de manera responsable? Son muchas las posibles vías de acción. Una de ellas consiste en controlar los impactos de sus actividades, productos y servicios sobre el medio ambiente. 

En el caso de Cepsa, la gestión de los impactos que su actividad pueda causar en los ecosistemas es un pilar fundamental de su estrategia ambiental. Por eso realiza evaluaciones medioambientales previas a cualquier proyecto, que tienen en cuenta factores como el consumo de recursos, las emisiones contaminantes, la gestión de suelos y la protección de la biodiversidad. 

Como algunas actividades de la compañía pueden desarrollarse en zonas de gran valor ecológico, parte de la evaluación ambiental se dedica a identificar los espacios naturales protegidos o de gran importancia y que están cerca de sus áreas de operación. Así puede conocer mejor la biodiversidad en esas áreas y establecer actuaciones que ayuden a protegerla. Cepsa incluso dispone de una Norma sobre Biodiversidad para guiar su estrategia en este sentido y recoge los principios de elaboración de sus Planes de Acción sobre Biodiversidad (PAB).

Además, Cepsa colabora con centros científicos, instituciones no gubernamentales, autoridades reguladoras y comunidades locales en la implementación de proyectos de restauración y conservación de hábitats y ecosistemas, tanto en el medio terrestre como en el marino.

De los planes a la acción

Dice el refrán que el movimiento se demuestra andando. Lo mismo ocurre con la protección de la biodiversidad. Cepsa, a través de su Fundación, desarrolla distintos proyectos sobre el terreno, con impactos concretos que contribuyen a este objetivo.

Gestionar los impactos que pueda causar su actividad en los ecosistemas es fundamental en la estrategia ambiental de Cepsa

Dos de esos proyectos se han puesto en marcha con motivo de la construcción del primer parque eólico de Cepsa, construido en Jerez de la Frontera y que entrará en marcha en los próximos meses. Tienen que ver con la protección del aguilucho cenizo y de los quirópteros (murciélagos) ibéricos y se desarrollan en colaboración con la consultora medioambiental Ornitour.

El primero de ellos busca restaurar la población de un ave rapaz con tamaño mediano que visita la Península Ibérica en marzo para emigrar entre agosto y octubre. Suele situar sus nidos en el suelo, sobre todo en trigales. La mecanización de las labores del campo ha provocado en gran medida que su población disminuyera de manera alarmante en las últimas décadas. Además, evita las estructuras verticales, como los molinos de viento, a la hora de elegir dónde asentarse.

El proyecto de la Fundación Cepsa y Ornitour consiste en la cría controlada campestre de esta especie, también conocida como hacking. Se basa en la cría de pollos en semilibertad dentro de nidos que simulan los naturales y su alimentación artificial. Así, se adaptan al nuevo medio y aprenden a vivir en su entorno. Con el paso del tiempo, el aguilucho cenizo muestra tendencia a reproducirse y nidificar en la zona.

El valor de los murciélagos

En cuanto a los quirópteros, el proyecto dedicado a ellos se centra especialmente en el estudio de unos mamíferos poco conocidos, pero muy valiosos para el equilibrio ecológico de los ecosistemas. Un murciélago puede ingerir su propio peso en insectos cada noche. Esto constituye además un control biológico de plagas imprescindible y un ahorro económico importante para los agricultores. La mala noticia es que estos animales son vulnerables, por eso es tan importante su estudio y conservación.

El problema es que los quirópteros no se dejan estudiar con facilidad. Son pequeños, son nocturnos y sus colonias suelen estar en lugares de difícil acceso. Tampoco son animales que despierten un gran interés, a pesar de que en la Península Ibérica existen especies con la misma categoría de protección o amenaza a nivel nacional que el oso pardo o el lince ibérico.

Por estas razones, el proyecto de Fundación Cepsa y Ornitour persigue la creación de un primer inventario de las especies de murciélagos existentes en Cádiz, crear un protocolo de trabajo para su seguimiento y protección en los parques eólicos y sensibilizar a la población local sobre la importancia de conservar este grupo animal. 

Preservar la biodiversidad es una tarea de todos. El futuro del planeta bien merece ese esfuerzo.

Cómo detener un alga exótica que invade la costa

Entre las amenazas más importantes para la biodiversidad se encuentran las especies exóticas e invasivas. Este es el caso del alga rugulopteryx okamurae, originaria del Pacífico noroccidental y que se ha expandido de manera muy agresiva sobre los fondos rocosos del estrecho de Gibraltar y bahía de Algeciras. Lo ha hecho en pocos años y no ha dado tiempo al ecosistema local a amortiguar su invasión descontrolada. El resultado: un impacto ecológico, paisajístico y probablemente económico sin precedentes en la zona.

La Fundación Cepsa y la Universidad de Sevilla promueven una investigación pluridisciplinar que permita analizar el alcance de este daño. También monitorizar la evolución del alga para conocer sus fortalezas y debilidades. Esto permitirá implementar un protocolo de actuación para erradicar, contener o mitigar los problemas que está generando en la costa y su ecosistema.

RCS / RESPONSABILIDAD / COMPROMISO / EMPRESAS

CON PRÓPOSITO

Es un proyecto que propone un recorrido por las iniciativas de responsabilidad social corporativa de las empresas españolas. Qué hacen, por qué lo hacen y cómo lo hacen… y el modo en el que estas políticas influyen en nuestro modo de vida.

Hay tantas políticas de RSC como empresas y cada una de ellas elige el entorno en el que focalizar sus esfuerzos. La sostenibilidad y la promoción de la igualdad son los ámbitos en los que las empresas españolas suman más iniciativas, junto con la lucha contra la pobreza.

A este tipo de proyectos se suma con fuerza la Economía Circular, que ha perdido ya la etiqueta de moda pasajera para convertirse en una apuesta de futuro de las grandes empresas españolas. Cada vez son más las que reman en esta dirección, en un movimiento global que abraza cada vez un mayor número de ciudadanos. Responsabilidad en el consumo, prudencia en el uso de recursos naturales, reutilización de los residuos generados por la actividad empresarial… En definitiva, responsabilidad en la cadena de producción y en el consumo.

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Contenido de Content Factory para Cepsa. En su elaboración no ha intervenido la redacción de este medio.