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Atención primaria y oftalmología, una alianza clave para abordar las enfermedades de la retina en la Comunidad Valenciana

Lo que empieza como una pequeña dificultad para leer puede convertirse en un problema visual grave si no se detecta a tiempo. Por eso, mejorar la coordinación entre médicos de atención primaria y especialistas en enfermedades de la retina se ha convertido en un elemento esencial para identificar antes enfermedades como la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) o el Edema Macular Diabético (EMD).

Laura Fortuño

El periódico de cada mañana seguía siendo el mismo y, sin embargo, algo parecía haber cambiado. Las letras parecían deformarse justo en el centro de la página, algunas palabras desaparecían al intentar leerlas y Luis necesitaba alejar cada vez más el papel para enfocar. 

Piensa que es falta de luz, cansancio o que necesita cambiar de gafas, porque lo que todavía no sabe Luis es que estos pequeños indicios podían ser los primeros síntomas de la Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE), considerada la principal causa de pérdida de visión en España en personas mayores de 50 años. Y aunque esta historia es ficticia, la enfermedad es muy real.

DMAE y Edema Macular Diabético: cómo reconocer sus síntomas y por qué detectarlos a tiempo es clave

La degeneración macular asociada a la edad (DMAE) es una enfermedad progresiva que afecta principalmente a personas mayores de 50 años con factores de riesgo o predisposición genética. La Degeneración Macular Asociada a la Edad suele provocar visión borrosa o distorsionada, con líneas que parecen torcidas o la aparición de una mancha central que dificulta leer o reconocer rostros. También pueden percibirse colores más apagados, dificultad para distinguir tonalidades, problemas para ver de noche y una mayor sensibilidad a la luz. En fases más avanzadas, puede alterarse la percepción de profundidad.

Factores como la genética, el tabaquismo, una mala alimentación o la falta de ejercicio pueden elevar las probabilidades de desarrollarla. Por eso resulta fundamental realizar un diagnóstico precoz, ya que detectar la enfermedad en sus primeras fases permite retrasar su progresión y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

Detectar la enfermedad en sus primeras fases permite retrasar su progresión y mejorar la calidad de vida de quienes la padecen.

Por su parte, la retinopatía diabética es la enfermedad de la visión que se asocia a la diabetes. Los niveles altos de azúcar en la sangre causan daño a los vasos sanguíneos en la retina, haciendo que se vuelvan más permeables y permitan la fuga de líquido. Esta afección del ojo puede causar pérdida de visión y ceguera en personas con diabetes.

La retinopatía diabética puede causar otras afecciones oculares graves, como el Edema Macular Diabético (EMD) y el glaucoma neovascular. Con el tiempo, aproximadamente la mitad de las personas con retinopatía diabética desarrollarán EMD. Esto ocurre cuando los vasos sanguíneos de la retina se dañan por los niveles elevados de azúcar en sangre. Este daño provoca un aumento de la permeabilidad de los vasos y la activación de procesos inflamatorios. Como consecuencia, pueden filtrar líquido y proteínas hacia la retina, lo que provoca la acumulación de fluido y el engrosamiento de la mácula, la zona central responsable de la visión más detallada. Esta es la principal causa de discapacidad visual severa en los pacientes con diabetes, fundamentalmente en los que tienen diabetes tipo 2. El edema macular es reversible en las primeras etapas, pero el edema crónico puede provocar cambios irreversibles en la retina, por lo que la detección temprana de la retinopatía diabética y el tratamiento inmediato del edema macular son importantes para preservar la visión en el paciente diabético.

La coordinación sanitaria, clave para cuidar la visión

Mejorar la detección precoz de las enfermedades de la retina pasa por reforzar la colaboración entre la atención primaria y los servicios de oftalmología. Potenciar estos circuitos asistenciales permite agilizar la derivación de los pacientes y favorecer un diagnóstico más temprano, al tiempo que impulsa una mayor formación de los profesionales de atención primaria en patologías retinianas. Una coordinación más estrecha entre niveles asistenciales no solo optimiza el abordaje clínico, sino que contribuye a ofrecer una atención más rápida, eficaz y centrada en las necesidades reales del paciente.

Por todo ello, la formación de los médicos de Atención Primaria en patologías de la retina es un factor determinante para transformar el circuito asistencial y garantizar una detección temprana de enfermedades oculares. Al capacitar a los facultativos en la interpretación precisa de pruebas diagnósticas, no solo se agiliza la respuesta ante patologías que comprometen la visión, sino que se optimizan los recursos del sistema, permitiendo que las derivaciones a especialistas sean más certeras y justificadas. 

En este marco, se ha celebrado una jornada de formación de cribado de retinopatía diabética en atención primaria en el Hospital Clínico. Esta jornada, organizada por el Instituto de Investigación Sanitaria (INCLIVA), el Departament de Salut de València Clínic-La Malva-Rosa y Roche, ha servido para profundizar en aspectos fundamentales como la formación de grupos de cribado, los criterios de inclusión y exclusión, y la metodología sistemática para la lectura de una retinografía normal. Asimismo, la sesión permitió analizar en detalle las alteraciones retinianas en pacientes diabéticos y otras patologías prevalentes, cerrando el encuentro con un bloque práctico de resolución de casos clínicos reales. En la organización y desarrollo de esta formación participaron como ponentes el Dr. Alejandro Sorribes (EAP CS Tavernes Blanques), el Dr. Luis Estal (EAP CS Alboraya), el Dr. Víctor Espuig (EAP CS Tavernes Blanques), la Dra. Carmen Martínez (EAP CS Alboraya), la especialista de oftalmología Dra. Emilia Tarragó (Hospital Clínico) y la TCAE Maribel Plumer (CS Benimaclet).

Antonio Duch, jefe de servicio de Oftalmología del Hospital Clínico Universitario de Valencia

¿Por qué es tan importante la colaboración entre especialistas de retina y atención primaria?

La colaboración entre niveles asistenciales es el pilar fundamental para combatir la ceguera evitable, ya que el éxito del tratamiento en patologías retinianas depende críticamente del factor tiempo. Al establecer canales directos de formación entre el retinólogo y el médico de familia conseguimos que la atención primaria deje de ser solo un punto de paso para convertirse en un filtro diagnóstico de alta precisión. Esta sinergia permite que el especialista de retina reciba casos mejor filtrados y con una sospecha clínica fundamentada, basándose en criterios de inclusión y exclusión claros y en una lectura técnica de la retinografía.

 ¿Cómo se beneficiarán los ciudadanos valencianos de esta formación en atención primaria?

El beneficio directo para la población valenciana, y específicamente para los pacientes es una medicina más rápida, cercana y humana. Gracias a esta formación, un ciudadano que acuda a su centro de salud podrá contar con un profesional capacitado para detectar signos precoces de enfermedades graves como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) o el edema macular diabético (EMD). Para el paciente, esto se traduce en un diagnóstico inicial más ágil en su propio entorno y, en caso de patología, una derivación prioritaria al servicio de oftalmología.

María José Puchades, directora médica de atención primaria del Departamento de Salud València-Clínic-Malva-rosa

¿Qué retos afrontan los médicos de atención primaria en el abordaje de enfermedades de retina?

El principal reto que afrontamos en el primer nivel asistencial es la detección precoz en un entorno de alta demanda, donde patologías silenciosas como la retinopatía diabética o la DMAE pueden pasar desapercibidas si no contamos con las herramientas y el conocimiento especializado. Actualmente, el médico de familia se enfrenta a la dificultad de interpretar pruebas diagnósticas complejas, como la retinografía, sin haber recibido tradicionalmente una formación concreta al respecto. En el Departamento Clínico-Malvarrosa han recibido formación específica 4 médicos de familia que valoran las retinografías que realizamos en los propios centros de salud mejorando la accesibilidad y evitando desplazamientos innecesarios de los ciudadanos. El desafío no es solo técnico —aprender a distinguir una retina normal de una patológica—, sino también organizativo: necesitamos integrar la actuación de la enfermería y el personal técnico (TCAE) en el proceso de cribado para que el flujo de trabajo sea ágil y realmente preventivo.

¿Qué resultados esperáis de esta formación?


Nuestra expectativa con esta jornada formativa en el Hospital Clínico es consolidar y transformar el modelo de cribado. Esperamos que, tras las sesiones sobre casos clínicos y criterios de inclusión, nuestros facultativos regresen a sus centros con una mayor autonomía y seguridad en la toma de decisiones que próximamente se verán apoyadas con la IA. El resultado más tangible debe ser una mejora en la calidad de las derivaciones: queremos que el paciente que llegue al Servicio de Oftalmología sea aquel que realmente necesita tratamiento especializado, reduciendo así las esperas innecesarias para los ciudadanos valencianos. A medio plazo, prevemos que esta capacitación conjunta entre médicos y TCAE permita identificar de forma mucho más temprana los signos de pérdida visual, actuando antes de que el daño sea irreversible, con una Atención Primaria más resolutiva, accesible y apoyada en la innovación tecnológica.

Víctor Espuig, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria en el Centro de Salud de Tavernes Blanques

¿Qué conclusiones o reflexiones extraes de esta formación que habéis realizado?

Si tuviera que quedarme con una sola idea sería esta: el médico de familia debe ser el pilar fundamental del cribado de la retinopatía diabética (RD).

La RD es la principal causa de ceguera irreversible en la población en edad laboral, pero sabemos que, con una detección precoz, la pérdida de visión puede prevenirse en más del 90% de los casos.

Jornadas como la celebrada el pasado mes de febrero en el Hospital Clínico Universitario son esenciales para que los profesionales de Atención Primaria se sientan seguros al interpretar retinografías, identificando la enfermedad en sus fases iniciales, cuando el paciente aún no tiene síntomas.

Al mejorar la capacidad diagnóstica en los centros de salud, no solo evitamos desplazamientos innecesarios al hospital, sino que garantizamos una intervención temprana y coordinada con Oftalmología para preservar la visión de nuestros ciudadanos.

El objetivo final es que la prevención esté al alcance de todos los pacientes diabéticos de nuestra comunidad, mejorando su autonomía y su calidad de vida desde la accesibilidad y cercanía que otorga la Atención Primaria.

¿En qué consiste una retinografía?

Una retinografía es una fotografía digital de alta resolución del fondo del ojo. Para realizarla, en Atención Primaria utilizamos un dispositivo llamado retinógrafo o cámara no midriática, cuya gran ventaja es que permite capturar imágenes nítidas de la retina sin necesidad de dilatar la pupila con gotas en la mayoría de los pacientes.

Es una prueba rápida, segura y no invasiva, que realizan los Técnicos en Cuidados Auxiliares de Enfermería (TCAE) en los centros de salud y que nos permite observar con detalle estructuras clave como la mácula, el nervio óptico y los vasos sanguíneos de la retina, pudiendo detectar de forma precoz los primeros signos de la retinopatía diabética -como los microaneurismas- o identificar otras enfermedades retinianas.

Gracias a la telemedicina, estas imágenes se integran en la historia clínica del paciente para que el médico de familia las interprete y las informe, y que, en caso de duda o si detecta alguna anomalía, la consulte de forma telemática con el oftalmólogo, asegurando un seguimiento constante del paciente.

Miriam Sedano, directora regional para la zona Levante de Roche

¿Por qué Roche abandera un programa formativo de estas características?

Roche lidera esta iniciativa porque entendemos que la lucha contra la ceguera evitable no comienza en el especialista, sino en el primer contacto del paciente con el sistema sanitario. Al apoyar este programa formativo nuestro objetivo es fortalecer las capacidades del médico de familia y del personal de enfermería en el cribado de patologías de la retina. Creemos firmemente que la sostenibilidad del sistema depende de una derivación inteligente; por ello, capacitar a la atención primaria y al personal técnico para actuar de forma práctica es una inversión directa en el pronóstico visual de la población. Abanderamos este proyecto porque nuestro compromiso va más allá del tratamiento: buscamos ser un socio que facilite el diagnóstico temprano, asegurando que el conocimiento del retinólogo llegue a la base del sistema para que ningún paciente pierda visión por una detección tardía.

¿Cuál es el presente de Roche en el área de la Oftalmología?


El presente de Roche se centra en redefinir el abordaje de algunas de las enfermedades de la retina que más impactan en la autonomía del paciente, como la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) y el edema macular diabético (EMD). Nuestra prioridad es transformar las vidas de las personas con problemas de salud visual, liderando un cambio de paradigma donde el objetivo no es solo evitar la ceguera de miles de pacientes, sino reducir la carga asistencial para el sistema con soluciones terapéuticas más eficaces y duraderas.


REFERENCIAS:

1. Degeneración Macular Asociada a la Edad (DMAE) [Internet]. Barcelona Macula Foundation: Research for Vision. [cited 2022 Jan 13]. 

2. Ruiz Moreno, José M et al. Protocolo de diagnóstico, seguimiento y recomendaciones generales en la degeneración macular asociada a la edad (DMAE) precoz e intermedia: consenso de un panel de expertos, 2016.

3. National Health Service (NHS). Age-related macular degeneration (AMD): Symptoms [Internet]. London: NHS; [cited 2026 Mar 4]. Available from: https://www.nhs.uk/conditions/age-related-macular-degeneration-amd/symptoms/ 

4. Age-Related Macular Degeneration Preferred Practice Pattern. American Academy of Ophthalmology. Ophthalmology. 2025 Apr;132(4):P1-P74

5. Flaxel CJ, Adelman RA, Bailey ST, et al. Age-Related Macular Degeneration Preferred Practice Pattern. Ophthalmology. 2020;127(1):P1-P65. 

6. NIH. National Eye Institute. [Internet; Citado Febrero 2025]. https://www.nei.nih.gov/espanol/aprenda-sobre-la-salud-ocular/enfermedades-y-afecciones-de-los-ojos/retinopatia-diabetica.

7. Guía 3. Manejo de las complicaciones oculares de la diabetes: retinopatía diabética y edema macular.  SERV 2024. Madrid: Sociedad Española de Retina y Vítreo; 2024.

8. Vélez Intriago, D.S, et al. Prevalencia y características de retinopatía diabética. RECIMUNDO, 5(3), 397–404. https://doi.org/10.26820/recimundo/5.(3).sep.2021.397-404.

9. Piñas-García P, et al. Evaluación del manejo y seguimiento de los pacientes con retinopatía diabética en atención primaria. Revista Clínica de Medicina de Familia. 2024.






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