«Las víctimas de ETA tienen que entrar en las aulas. Corremos el riesgo de perder el relato»
La Fundación Broseta aborda en unas jornadas universitarias la importancia de trasladar lo que supuso el terrorismo etarra y los retos del colectivo en materia de justicia y memoria
Valencia
La Universidad Católica de Valencia (UCV) acogió este martes una jornada en la que expertos del ámbito del derecho abordaron los retos a los que ... se enfrentan las víctimas del terrorismo de ETA en materia de justicia, memoria y protección. Durante las diferentes conferencias se trataron cuestiones como su protección constitucional, el papel de las fuerzas policiales, las nuevas formas de apología del terrorismo, las políticas de excarcelación actuales (tras el traspaso de competencias al ejecutivo vasco) o su derecho a la reparación y a la protección integral.
Evitar la desmemoria, que las nuevas generaciones conozcan el relato real de lo que sucedió y cómo se acabó con la banda (no las versiones interesadas), advertir de la falsedad de los discursos legitimistas (aquello de que hubo violencia porque era inevitable) y poner en el centro la dignidad de las víctimas fueron algunos de los objetivos de las diferentes conferencias, organizadas por la Fundación Profesor Manuel Broseta bajo la denominación de V Jornada Universitaria Pro Libertad, Estado de Derecho y Víctimas del Terrorismo.
En las charlas, dirigidas a estudiantes de Derecho, participó Mariano Vivancos, profesor de Derecho Constitucional de la Universitat de València y secretario general de la fundación, que se centró en la importancia de poner el foco en los más jóvenes. Y en la educación. «En España la convivencia política se ha impuesto, nadie mira debajo del coche antes de ponerlo en marcha, los políticos no van con escolta para llevar a los hijos al colegio y pueden defender sus ideas sin que la discrepancia lleve asociada una amenaza. Estas cuestiones, que os pueden parecer muy básicas, no existían en un tiempo reciente», empezó, poniendo en situación al público respecto a lo que durante décadas fue la vida en el País Vasco.
«Podemos haber ganado la paz y perder el relato», sintetizó, en referencia a la importancia de que la historia que se cuente sea la real, y después de defender que la derrota del terrorismo nada tuvo que ver con un movimiento estratégico de ETA y su entorno, como se ha planteado en algunos foros, sino que se derivó de la presión de la justicia y los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Y también del hartazgo de la sociedad: «También fue una victoria civil».
Vivancos cuestionó que en la actualidad existan posiciones políticas que contribuyan «a legitimar prácticas antidemocráticas del pasado», en el sentido de que en su discurso diluyan o eviten el daño causado por la banda. Y se refirió directamente a Bildu, que a su juicio «tiene que reconocer lo que se hizo y el daño del pasado». «Y no ha llegado ese mea culpa, más allá de vías formales para obtener algunos beneficios, como los penitenciarios», dijo.
Desde su punto de vista, es fundamental incidir en la formación de las nuevas generaciones. «La historia de lo que hizo ETA, y lo que supuso, tiene que llegar a las aulas, a los más jóvenes, a través de las víctimas», ha enfatizado, antes de poner en valor las iniciativas de la Fundación Broseta para llevarlas a los colegios y contar lo sufrido y también lo conseguido. «Su memoria no puede quedar en un segundo plano», dijo, antes de defender que, precisamente, la fundación ya impulsaba estas campañas antes incluso de que las administraciones tomaran conciencia de su importancia en la construcción de un relato realista. En este sentido, quiso destacar el papel «pionero» de la Comunitat, tanto durante el anterior mandato, con el diseño de unidades didácticas para los diferentes niveles de Secundaria, en colaboración con la propia organización y con asociaciones de víctimas, como en el actual, con la reforma curricular de la asignatura de Historia de España que blinda su tratamiento en clase.
Además, en clave universitaria, se refirió al plan de innovación docente para impulsar «buenas prácticas» en materia de estudios jurídicos, por ejemplo referidos a la criminología o al derecho constitucional. «Si ha habido un enemigo de la democracia ha sido ETA y lo que representó», concluyó.
La sesión inaugural corrió a cargo de Aranzazu Juan Blanco, decana de la Facultad de Ciencias Jurídicas de la UCV, Vicente Garrido, presidente de la Fundación Broseta, y Nuria Martínez, consellera de Justicia. En declaraciones a LAS PROVINCIAS, Garrido explicó que la jornada pretendía hablar a los jóvenes de memoria histórica real, recordando a los cientos de fallecidos, a las familias y a los exiliados. Y también denunciar el dolor añadido que sufren las víctimas ante situaciones como la excarcelación de presos etarras o los actos de ensalzamiento. «Queremos transmitir qué hizo ETA, no para regodearnos y enfangarnos, sino para que sepan cuál es la realidad de la historia de España», explicó. Y también para poner en valor «el comportamiento ejemplar» de las víctimas. «Nunca han hablado de venganza, sino que se ha pedido dignidad, justicia y que se puedan esclarecer los trescientos crímenes aún pendientes», añadió. «Eso es lo que queremos: homenajear al profesor Broseta, y con él también a todas las víctimas del terrorismo», sentenció.