Un Valencia obligado a ganar partidos recibe al Athletic
Javier Aguirre debuta en Mestalla consciente de que los mensajes motivadores deben mutar en sumar puntos para salir del pozo
Valencia
Mi madre era pianista y todos los dĂas, de lunes a domingo, practicaba. La frase es de Javier Aguirre en la previa del partido ante ... el Athletic de este sĂĄbado a las 21 horas y el 'vasco', el apodo le viene de sus raĂces vizcaĂnas como recordĂł tras ese pasaje, sigue evidenciando en sus primeras ruedas de prensa en Valencia que, sobre todo, es un entrenador que ya ha vivido de todo en el fĂștbol. Su equipo necesita menos dĂas libres y mĂĄs semanas de trabajo. Tras el empate en Santander, el mexicano sabe que la mejor forma de que se relaje el ambiente es sumar de tres en tres. Esa es la mejor medicina. Con esa determinaciĂłn comparece en su puesta de largo en Mestalla contra un Athletic que lleva un mes sin competir sumando el parĂłn por los partidos de selecciones con sus dos encuentros aplazados. Un arma, por cierto, que puede ser de doble filo.
Una vez superado el, lĂłgico, efecto de cierta euforia por el aire fresco que siempre supone la llegada de un nuevo entrenador a un equipo inerte, la cruda realidad es que el Valencia comenzĂł la jornada en la penĂșltima plaza y con 5 puntos de los 24 primeros que se han puesto en juego. Y ahĂ, hasta que se quiten la tapa con la primera victoria en esta nueva era, la motivaciĂłn debe ser la clave para despertar a un vestuario que comenzĂł el curso dormido. «Si un jugador no entiende el peso que tiene la camiseta del Valencia no sirve para jugar en este club», lanzĂł Aguirre. Un mensaje cristalino. Por si alguno de sus jugadores no lo entendiĂł, aĂșn lo explicĂł mĂĄs crudo: «Todos tenemos presiĂłn y si no la puedes soportar no vales. No es cĂłmodo para el Valencia la posiciĂłn en la que estĂĄ, esa presiĂłn hay que canalizarla y se supera metiendo goles. Somos unos privilegiados y si tienes presiĂłn, cĂłmetela y canalĂzala. Es cuestiĂłn de que el jugador se empiece a creer que puede ganar, que sienta el peso de esta camiseta en el fĂștbol español y mundial». Rotundo.
Como los goles no se meten con mensajes sino con fĂștbol, que se vayan recuperando piezas con las carencias en la plantilla que, al menos hasta enero, tiene este Valencia no puede ser nada mĂĄs que positivo. Rioja y TĂĄrrega son las grandes novedades de la convocatoria y para que no entre Copete los servicios mĂ©dicos tuvieron que frenar al entrenador. Aguirre, con ese tono que aparenta siempre la broma en sus respuestas, manda mensajes de calado. Estos se pueden expresar con una sonrisa y no sĂłlo con el ceño fruncido. Es sabedor de que lo que vio en Santander no es la prueba de nada, porque en la motivaciĂłn de ese estreno estaban tambiĂ©n las ganas que el vestuario tenĂa de no ver mĂĄs a CorberĂĄn. Y eso, si es cierto que el mexicano ha hecho una radiografĂa del sentir de su plantilla completa con las charlas que ha tenido en las Ășltimas semanas, seguro que lo ha percibido de sus jugadores: «Cuando echan a un entrenador, el jugador piensa que ya no hay pretextos y que la lupa ya no estĂĄ en el banquillo porque al nuevo entrenador le conceden el beneficio de la duda. Prefiero que se tengan calambres y los jugadores lleguen muertos al vestuario, a que lleguen con sonrisas. Prefiero los calambres a que deambulen en el campo».
Cuando un equipo, mĂĄs aĂșn cuando un es un histĂłrico con lo que la presiĂłn es infinitamente mayor, todos los estamentos del entorno son necesarios. Eso Aguirre tambiĂ©n lo sabe. Desde el propio club, el entrenador renunciĂł al cambio de lugar del banquillo local de Mestalla al ser conocedor de que es una tradiciĂłn mĂĄs que centenaria, a los aficionados, a los que siempre nombra en sus comparecencias, incluso a los periodistas. El tĂ©cnico eligiĂł la manera mĂĄs sencilla de explicar los motivos para abrir una parte de un entrenamiento: «Respeto el trabajo de la gente, que no tengan que esconderse a buscar una imagen o acercarse a la ventanilla de un coche».
De sus palabras, se intuye que su primer partido en Mestalla llegarå con un doble pivote donde Pepelu recupere su posición original y donde Javi Guerra abandone la banda para ser el enganche. Tras el primer ensayo frente al Racing, lo que sà que dejó claro el mexicano es que para el duelo contra el Athletic les ha pedido a sus jugadores que sean mucho mås atrevidos: «Queremos un equipo equilibrado, que sepa que hacer con la pelota y sin ella. Y en casa no queremos dejarnos puntos. No hay mås respuesta que ganar, mås que los discursos, y para ganar hay que meter un gol mås que el rival. En casa tenemos que ser mås atrevidos con la pelota. Les he insistido a los jugadores para que tengan personalidad con el balón. No importa el cómo, pero hay que ganar».