Sánchez promete llegar «hasta el final» : «No es asumible sufrir dos accidentes en la alta velocidad en un año»
El presidente mantiene abierta tanto la posibilidad de fallos en el sistema de seguridad como la de la «negligencia» de un operario apuntada por Puente, cuyo cese, según Moncloa, no está sobre la mesa
Madrid
Pedro Sánchez no minimiza la gravedad de los hechos. El presidente del Gobierno se mostró este miércoles consciente del impacto que ha podido tener en ... la sociedad española el accidente ferroviario que ha segado la vida de al menos 68 personas, según las últimas cifras ofrecidas por el Gobierno de Castilla-La Mancha, y prometió «llegar hasta el final» para determinar qué es lo que pudo provocar un siniestro que su ministro de Transportes, Óscar Puente, había tildado apenas unos minutos antes de «inverosímil». «Si tenemos que reforzar aún más la seguridad, como debemos, para volver a reconstruir la confianza en nuestro sistema ferroviario de alta velocidad, se hará», prometió el presidente.
Sánchez, que compareció en el puesto de mando avanzado situado en Urda, la localidad más cercana a la tragedia, evitó dar por buena ninguna hipótesis sobre lo ocurrido. En su relato de los hechos, Puente apuntó a una decisión errónea de un operario del centro de control en Atocha que dio la orden de continuar la marcha con normalidad a un tren que tenía «obligatoriamente» que detenerse «con arreglo tanto a la reglamentación como a los propios protocolos de ADIF» y rechazó de manera tajante que se apunte a otras deficiencias. "No es el sistema", afirmó. Pero el jefe del Ejecutivo mantuvo abierta tanto la posibilidad de una «negligencia» como de «fallos en el sistema de seguridad». Y, en cualquier caso, aseguró que la verdad se sabrá y se actuará «con total contundencia».
No puso, pues, paños calientes. «Porque lo que no es asumible para un país como España -reconoció- es sufrir dos accidentes ferroviarios de alta velocidad en un mismo año como hemos sufrido». Sin embargo, no parece que esté pensando en una depuración de responsabilidades. Sánchez no permitió preguntas y en el aire quedó el interrogante de una periodista sobre si el cese del ministro de Transportes está sobre la mesa. Hace ya meses, a raíz del accidente de Adamuz y distintas incidencias en la red, que la oposición lo reclama. Puente descartó este mismo miércoles dimitir, al menos, de manera inmediata. Y en Moncloa aseguran que el presidente tampoco le exigirá la renuncia. «Esto no es un fallo de gestión», esgrimen. El presidente, por otro lado, se cuidó de desligar el accidente del pasado 18 de enero, cuyas causas concretas aún se investigan, del ocurrido ayer y remarcó que, muy probablemente, «nada tiene que ver».
Un activo en entredicho
El ministro de Transportes es uno de los hombres fuertes del Ejecutivo y ha sido hasta ahora, con su estilo provocador, punzante y a menudo bronco e hiriente, un activo político importante al que el presidente ha recurrido siempre para entrar con la oposición a un barro en el que, por su posición institucional, considera que él mismo no debería chapotear. El accidente, sin embargo, vuelve a ponerle en la picota en plena precampaña electoral para los comicios del 29 de noviembre y ahora no todos en el PSOE creen que su continuidad sea positiva, aunque sí hay coincidencia en que hasta que todo «se aclare» debería permanecer al pie del cañón.
El escenario político ha dado un vuelco completo. Todos los partidos salvo Vox suspendieron sus actos de precampaña. El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, evitó hablar de responsabilidades políticas porque «no es el día», pero reclamó una investigación «inmediata» del Gobierno, otra judicial y una «revisión completa e independiente» de la red. En Urda, adonde el presidente se desplazó en torno a las 14:00 horas para «respaldar» el trabajo de los equipos de emergencia, tras suspender no solo la actividad prevista para la jornada sino también el mitin que este jueves estaba programado en Vitoria, Sánchez anunció tres días de luto. «La prioridad —dijo— son las víctimas, son sus familiares, es encontrar, ojalá, al mayor número de personas vivas y atender desde el punto de vista material y desde el punto de vista psicológico a los heridos y a los familiares de las víctimas de esta terrible tragedia».